Cómo mantenerse saludable

compilado por Maggie Sandilands

La prevención de enfermedades y la ocurrencia de accidentes es tan importante como poder tratarlos cuando ocurren. Puede ser necesaria la experiencia de los trabajadores profesionales de la salud o el tratamiento hospitalario para tratar una enfermedad grave, pero la prevención debe empezar en el hogar. Hay muchas maneras simples de ayudar a su familia a mantenerse saludable.

La gente se mejora por sí sola de muchas enfermedades comunes sin necesidad de medicamento. Para ayudar a rechazar o superar una enfermedad a menudo lo único que se necesita es una buena higiene, bastante descanso, una buena nutrición y suficiente agua apta para el consumo. Muchas enfermedades son ocasionadas por una mala higiene y pueden prevenirse estando seguro de que el agua sea apta para el consumo, asegurando que todos se laven sus manos y poniendo cuidado al preparar y almacenar los alimentos.

Lavado de las manos

Enjuagarse las manos con agua solamente no es suficiente para una buena higiene y para evitar las enfermedades. Deben estregarse ambas manos con jabón o cenizas y enjuagarse con agua corriente para quitar los gérmenes.

Las manos deben lavarse con frecuencia, especialmente después de ir al baño y antes de comer.

Preparación de los alimentos

Foto: Geoff Crawford
Foto: Geoff Crawford

Asegurarse de que todos en la familia tengan lo suficiente para comer y que la comida sea nutritiva (Paso a Paso 65) es vital para mantener una buena salud. El modo en que se almacenan y se preparan los alimentos también es importante para evitar las enfermedades. 

  • Lave bien sus manos con jabón y agua antes de preparar los alimentos.
  • Asegúrese de que todas las ollas, los platos, los cuchillos y las herramientas utilizados en la preparación de los alimentos estén limpios.
  • Mantenga la carne y el pescado crudos lejos de los alimentos cocinados.
  • Cocine bien la carne antes de comerla.
  • Sirva alimentos frescos. No espere mucho tiempo antes de comer alimentos que han sido cocinados. La leche, el pescado, la carne cocida y el arroz cocido se estropean rápidamente. Si está recalentando alimentos cocinados, asegúrese de recalentarlos muy bien .
  • Las moscas son portadoras de enfermedades por lo tanto, cubra los alimentos para mantenerlas lejos.

Agua apta para el consumo

El agua apta para el consumo es vital para la salud. Una manera de asegurar que el agua sea apta para el consumo es hervirla. Hervir el agua matará los gérmenes que provocan la diarrea, y hará que el agua sea apta para el consumo. Si el combustible es escaso, es posible purificar el agua usando la luz solar (Paso a Paso 51 y www.sodis.ch).

Una vez que el agua ha sido tratada, debe mantenerse limpia. Si se almacena agua para beber, asegúrese de que los recipientes estén limpios y cubiertos con tapas para alejar las moscas y el polvo. No introduzca sus manos dentro del agua, en cambio use una taza de asa larga o un cucharón para sacar el agua del recipiente para beberla.

Cómo evitar lesiones

Trate de evitar que ocurran las lesiones.

  • Mantenga todo objeto punzante como cuchillos, latas abiertas y vidrios rotos lejos de los niños.
  • Mantenga los fósforos y las lámparas lejos del alcance de los niños.
  • Tenga cuidado al cocinar y no permita que los niños pequeños se acerquen al fuego ni al agua hirviendo.
  • Asegúrese de que los mangos de las ollas no sobresalgan de la estufa de manera que los niños no puedan alcanzarlos.
  • Enseñe a los niños a cruzar las calles de manera segura.
  • Mantenga lejos del agua los artículos eléctricos para evitar el riesgo de una descarga eléctrica. Enseñe a los niños a no tocar los tomacorrientes.
  • No beba alcohol en exceso.

Cómo evitar una infección

Una buena higiene y prácticas de saneamiento en el hogar evitarán las infecciones. Para obtener ideas sobre saneamiento comunitario ver Paso a Paso 73.

  • No permita que los cerdos ni otros animales entren a la casa ni a los lugares donde juegan los niños.
  • Si niños o animales defecan cerca de la casa, limpie esto al instante. Enseñe a los niños a usar la letrina.
  • No escupa en el piso y cubra su boca cuando tosa o estornude.
  • Asegúrese de que los niños estén vacunados. Por lo general, las vacunas son gratuitas y protegen en contra de muchas enfermedades peligrosas. Busque consejo en su centro de salud más cercano.
  • Trate las enfermedades infecciones tan pronto como sea posible para evitar que se propaguen a otras personas.
  • No camine descalzo en zonas donde es común la anquilostomiasis.

Artículo compilado por Maggie Sandilands utilizando información de Donde no hay doctor (Edición Revisada 2007), por David Werner con Carol Thuman y Jane Maxwell, publicado por la Fundación Hesperiana. Para obtener detalles sobre cómo pedir esta publicación vea Recursos, página 15.


Remedios caseros

En todo el mundo las personas usan distintos remedios tradicionales. Para muchas enfermedades los remedios caseros fun cionan tan bien como la medicina moderna o hasta mejor. Por ejemplo, muchas de las infusiones a base de hierbas que usan las personas para tratar la tos y los resfriados o la diarrea hacen más bien y causan menos problemas que los jarabes para tos y las fuertes medicinas que recetan algunos doctores. El té de la corteza del árbol neem ayuda a bajar la fiebre y quita el dolor. El aceite de la semilla de neem aplicado sobre el cuerpo ayuda a alejar los mosquitos.

Sin embargo, otros remedios caseros son menos efectivos y algunos pueden ser dañinos. Solamente utilice los remedios si está seguro de que no son dañinos y sabe exactamente cómo utilizarlos.

La mayoría de las enfermedades graves como la neumonía, el tétano, la fiebre tifoidea, la tuberculosis, la apendicitis, las infecciones de transmisión sexual y la fiebre después del parto deben ser tratadas con medicina moderna lo más pronto posible.


Cuándo buscar ayuda médica

Muchas enfermedades y lesiones pueden ser tratadas en el hogar por un cuidador bien informado. Sin embargo, existe el riesgo de pasar por alto algo grave, o cometer un error o sugerir un tratamiento equivocado, lo que podría causar que la persona enferma empeore. Es importante reconocer cuándo consultar a un doctor. Si se tienen dudas, o si la condición de la persona enferma no mejora o empeora, consulte a un doctor.

Una persona que tenga uno o más de los siguientes signos probablemente esté demasiado enferma para ser tratada en el hogar sin ayuda médica calificada. Su vida podría estar en peligro. Consulte a un médico lo más pronto posible.

  • Pérdida de una gran cantidad de sangre de cualquier parte del cuerpo
  • Toser sangre
  • Sangre en la orina
  • Los labios y las uñas se vuelven azules
  • Mucha dificultad para respirar que no mejora con el descanso
  • No despierta (coma)
  • Tan débil que se desmaya al ponerse de pie
  • Un día o más sin poder beber líquido alguno
  • Un día o más sin poder orinar
  • Mucho vómito o diarrea grave que dura más de un día (o más de unas cuantas horas en los bebés)
  • Heces negras como el alquitrán o vómito con sangre
  • Dolor estomacal fuerte y continuo con vómitos en una persona que no puede evacuar
  • Cuello duro con espalda arqueada con o sin la mandíbula dura
  • Más de un ataque (convulsiones) en una persona que tenga fiebre o una enfermedad grave
  • Fiebre alta (más de 39°C) que dura más de cuatro o cinco días
  • Problemas con el embarazo o el parto como:
    • sangrado durante el embarazo
    • rostro hinchado y dificultad con la visión en los últimos meses
    • retraso largo una vez que se ha roto fuente y ha empezado la labor de parto
    • sangrado abundante.

Las mujeres embarazadas deben planificar por adelantado en caso de que se presenten complicaciones durante el parto. Piense sobre el lugar del parto, y si es en el hogar, tome en consideración por adelantado hacer arreglos de transporte a un centro de salud en caso de una emergencia.

Adaptado de Donde no hay doctor (Edición Revisada 2007), por David Werner con Carol Thuman y Jane Maxwell, publicado por la Fundación Hesperiana.