Cómo hacer bolas de semillas

Un método simple de restaurar la flora en una zona erosionada es utilizando bolas de semillas. Cada año, recolecte semillas silvestres. Los niños son especialmente buenos para recolectar semillas, y disfrutarán aprender sobre las plantas.

Recolecte tantos tipos diferentes de semillas como sea posible de plantas autóctonas de la zona. Con las semillas y un poco de tierra, forme pequeñas bolas. 

Mezcle las semillas con composte o tierra para sembrar, luego agregue arcilla. Agregue sólo la cantidad suficiente de agua para humedecer la mezcla. Si se agrega demasiada agua, las semillas brotarán demasiado pronto. Forme pequeñas bolas con esta mezcla. Déjelas secar al sol por unos días. Poco antes o durante la estación de lluvias, vaya a la zona donde quiere restaurar la flora y lance las pelotas. Construir zanjas de nivel u otra barrera allí de antemano disminuirá y retendrá la escorrentía de la superficie, lo cual es necesario para ayudar a las semillas a brotar y crecer. 

Las semillas brotarán cuando llueva. El composte brinda nutrientes, y la arcilla evita que las semillas se sequen, que se las coman los ratones o las aves o que se las lleve el viento. Después de un año las nuevas plantas harán sus propias semillas, y dentro de poco crecerán muchas nuevas plantas. Se acumulará tierra alrededor de las plantas, evitando así la erosión. Pronto, aparecerán otros tipos de plantas. Si no se le molesta, toda la zona estará restaurada después de muchos años. 

Nota de la editora: Este método es bueno para restaurar la flora, pero no es idóneo para la reforestación. Con frecuencia los árboles necesitan más cuidado y tiempo para crecer. 

Texto adaptado de Guía Comunitaria para la Salud Ambiental; agradecemos a los editores, Hesperian, por otorgar su permiso.

Mezcla para bolas de semillas