Consejos útiles para sembrar un árbol

por Steve Collins.

Es una desafortunada realidad que una proporción importante de los millones de árboles sembrados alrededor del mundo cada año no sobreviven el tiempo suficiente para cumplir el propósito para el cual fueron sembrados. Como resultado, se pierden el tiempo y los recursos de las personas, continúan los problemas que la siembra de árboles supuestamente debía enfrentar, y a menudo las personas se decepcionan y se desilusionan.  

A continuación algunos consejos simples que deberán ayudar a las comunidades y a las organizaciones locales a planificar y realizar una labor de siembra de un modo que resulte en tasas más altas de supervivencia de los árboles, mejor crecimiento y un verdadero sentimiento de orgullo y logro para las personas involucradas. La mayoría de estos consejos también son pertinentes para los individuos y las familias que deseen sembrar árboles.

Compartir el propósito y sentimiento de apropiación

Deben tomarse en cuenta los puntos de vista y las opiniones de todo el que tenga un interés sobre los árboles y sobre la tierra en la que serán sembrados cuando se determine el propósito del programa de siembra y al diseñar el mismo. Esto incluye a las mujeres y a los niños. Todos deben tener la oportunidad de expresar libremente sus puntos de vista, lo que podría significar realizar reuniones aparte o individuales. Dedicar tiempo para averiguar lo que piensa la gente al inicio de un proyecto reducirá el riesgo de que surjan problemas más adelante.

‘Pequeño y alcanzable’ en vez de ‘a gran escala y demasiado ambicioso’

La opción más emocionante podría parecer la siembra de árboles a gran escala, pero a menudo es mejor sembrar una zona pequeña, mantenerla bien y lograr un éxito a pequeña escala en lugar de intentar algo demasiado ambicioso que quizás no funcione. El fracaso puede resultar en la desmoralización y en una falta de interés en la siembra de árboles en el futuro.

Seleccionar un lugar que corresponda con su objetivo

Considere asuntos tales como la idoneidad del suelo (fertilidad y profundidad), la exposición a vientos fuertes, secos o salados y la proximidad a la comunidad. Si está tratando de reducir la erosión, las circunstancias quizás le ofrezcan pocas opciones de lugares. 
  

Proteger los árboles

Piense en todo lo que pudiera perjudicar a los árboles jóvenes. ¿El ganado? ¿Las cabras? ¿Los animales salvajes? ¿Los niños jugando? ¿Las personas que caminan por la zona? ¿El agua de crecidas? ¿Ayudaría una valla a mantener fuera a las personas y a los animales? Si es así, lo mejor es construir una valla antes de sembrar los árboles. Colocar ramas de arbustos espinosos alrededor de los árboles ayudará a evitar que los animales se los coman. Si los árboles son atacados por hormigas cortadoras, sembrar frijol de playa o ajonjolí en un lugar cercano podría ayudar. A menudo se utiliza fuego para controlar la vegetación y estimular el nuevo crecimiento de la grama para animales de pastoreo, pero si este se propaga a la zona de la siembra de árboles, puede destruir rápidamente todo su arduo trabajo. Informe a la comunidad sobre las consecuencias de encender fuegos no controlados, y piense en despejar y mantener un cortafuegos alrededor de la zona de siembra con el fin de que el fuego no se propague hacia la misma. Refiérase a Prevención de incendios, página 12, para obtener mayor información.

¿Nueva siembra o regeneración natural?

Cuando las especies de árboles que usted quiere sembrar existen en la cercanía, y las semillas se están extendiendo y creciendo en el lugar seleccionado, quizás no tenga que hacer siembra alguna. Cuidar de las pequeñas plántulas que se están regenerando de manera natural podría ser más eficaz que sembrar nuevas plántulas. O quizás quiera escoger tener una combinación de siembra y regeneración natural.

Deshierbe y mantenimiento

La grama y otras plantas que crecen alrededor de los pequeños árboles competirán por la luz, el agua y los nutrientes. Idealmente, debe eliminarse todo crecimiento competidor hasta una distancia de 50 cm del tallo principal del árbol. Colocar la hierba cortada y otra materia orgánica alrededor de la base del árbol puede ayudar a detener el crecimiento de más hierbas malas y reducir la evaporación del agua del suelo. Esto también puede ayudar a proteger a los árboles de las termitas, pues algunos tipos de termitas prefieren comer materia vegetal muerta. 

Será necesario hacer deshierbe y realizar revisiones y reparaciones de manera regular hasta que los árboles estén lo suficientemente grandes para sobrevivir y continuar creciendo por cuenta propia. Esto podría ser tanto como tres o cuatro años después de sembrados. La regeneración natural a menudo toma menos tiempo, pues tiende a crecer más rápido.

Asegúrese de que alguien inspeccione los árboles regularmente y que los daños a las vallas y a otras formas de protección sean reparados tan pronto como sea posible. ¡Una cabra o una vaca puede comer y dañar gravemente o matar muchos árboles en poco tiempo!

Sembrar en la época correcta del año

Las plántulas de árboles necesitarán tiempo y las condiciones correctas para adaptarse a su nuevo ‘hogar’ después de ser plantadas. Es esencial proporcionar agua y protección adecuadas durante este período de adaptación, especialmente durante el primer año. Sembrar a inicios de la época de lluvias, por lo general es lo mejor, pues les brindará el máximo tiempo para un buen crecimiento, especialmente de las raíces, antes de que inicie el clima más seco. Las plántulas pueden sufrir daños relacionados con el clima, por ejemplo, daños provocados por vientos fuertes o agua de crecidas, así que tenga cuidado de seleccionar una época de siembra que les permita a las plántulas crecer por tanto tiempo como sea posible antes de que sea probable la llegada del clima perjudicial.

Escoger la especie de árbol correcta

Seleccione los tipos de árboles que usted sepa que crecerán bien y que cumplan su objetivo. Con frecuencia, descubrirá que las especies autóctonas locales son aptas. Si está intentando reducir la erosión, escoja árboles que crezcan rápidamente y que tengan sistemas de raíces fuertes.

Buenas plántulas

Utilice plántulas saludables de un vivero local. Estas tendrán mejores oportunidades de sobrevivir. Las plantas más grandes sufrirán más durante el proceso de ‘trasplante’. Por lo general, el mejor tamaño para las plántulas es entre 30 y 90 cm de altura.

Reflexionar y aprender sobre lo que ocurra

Durante los primeros dos a tres años después de la siembra, de vez en cuando, en comunidad reflexione sobre lo que funcionó, lo que no funcionó, y por qué. Identifique las lecciones que puede aprender de esto y aplique estas lecciones la próxima vez que siembre árboles.

Siembra cuidadosa

No deje caer, lance ni apile las plántulas una encima de otra cuando las esté moviendo del vivero al lugar de sembrado. Esto puede dañar las plantas de un modo no visible. Cúbralas y evite que se calienten demasiado mientras las mueve. Evite exponer las raíces tiernas al aire. No debe permitirse que se sequen. Después de sembradas, presione la tierra alrededor de la plántula firmemente con su pie para asegurar que no queden pozos de aire alrededor de las pequeñitas raíces. Si es posible, riegue cada árbol después de sembrado, pero no lo inunde. Con varias tazas de agua debería ser suficiente.

Steve Collins es en la actualidad el Representante para Nepal de Tearfund. Anteriormente trabajó como Consultor Forestal en Escocia y como Asesor Ambiental en Honduras.

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