Un nuevo comienzo

Mencionar la deuda del tercer mundo a la mayoría de la gente es para que ponga cara de desconcierto. Mencionar la falta de financiamiento para las clínicas de salud y las escuelas y la mayoría de la gente estará de acuerdo y querrá añadir sus propias experiencias. Sin embargo, en muchos países del Tercer Mundo los dos aspectos están estrechamente ligados.

Cómo comenzó

A fines de la década de los 70 y comienzo de los 80, cuando las naciones más ricas estaban dispuestas a prestar dinero con buenas tasas de interés, los gobiernos de numerosos países del Tercer Mundo pidieron préstamos. El dinero fue utilizado para construir caminos, hospitales, edificios gubernamentales, represas y, demasiado a menudo, armas.

Por unos pocos años todos estuvieron contentos. Pero entonces sucedieron dos cosas que lanzaron la crisis de la deuda en un espiral incontrolable. Los precios de muchos de los productos exportados por países del Tercer Mundo, tales como algodón, café, cobre, caucho y té, bajaron de golpe. Las tasas de interés se inflaron en todo el mundo. Los préstamos que habían sido razonablemente fáciles de repagar, se transformaron de súbito en enormes cargas para los gobiernos que ahora carecían de divisas. Los pagos no se pudieron efectuar en su totalidad y la carga de la deuda comenzó a crecer…

La deuda en la década de los 90

Hoy en día la situación se ha empeorado. Muchos gobiernos han sido forzados a gastar mucho más en el pago de la deuda que en la provisión de atención de salud y educación para su pueblo. Por ejemplo, Africa gasta actualmente cuatro veces más en intereses sobre sus préstamos que en atención de salud.

A los gobiernos no les gusta hablar mucho acerca del problema, ya sea en los países prestadores o en los prestatarios: éste se ha transformado en algo embarazoso para ambos. La gente común encuentra la situación bastante difícil de entender, ya que las deudas han sido vendidas a todo tipo de bancos y empresas. Pero la verdad lisa y llana es que la deuda del Tercer Mundo se ha transformado en una forma de esclavitud, privando a millones de personas de su derecho a la atención de salud y la educación.

¿Qué se puede hacer?

Una agrupación, de la cual la Directora de Paso a Paso es uno de los miembros fundadores, cree que esto tiene una solución. Jubileo 2000 pide que el comienzo del nuevo milenio sea una fecha en la que se cancele la deuda acumulada, imposible de pagar, del Tercer Mundo. La agrupación tiene una declaración detallada con las condiciones para todo tipo de situación.

Muchos economistas y gente de negocios tienen la creencia de que éste es un enfoque práctico para resolver una situación complicada. La gente con conciencia cree que ésta es una solución moral a una situación imposible de resolver. Muchos cristianos creen que es profético y está alineado con el propósito divino de celebrar el nuevo milenio como un año de Jubileo.

Esta campaña sólo logrará sus objetivos mediante una toma de conciencia y acción públicas masivas. Desde ya, muchas agrupaciones están en acción en Europa. Tearfund y CAFOD están entre los primeros en iniciar campañas de concientización entre sus seguidores. Este será un tema de la Conferencia Anglicana de Lambeth el próximo año y de las 200a celebraciones del Consejo Mundial de Iglesias.

¿Qué se puede hacer?

  • Hablar de estos problemas con los amigos. Proponerlos a los líderes de las iglesias.
  • Estudiar las enseñanzas de la Biblia sobre el Jubileo en Levítico 25 y orar por la campaña.
  • Escribir al representante de gobierno de la localidad para que pida la cancelación de la deuda externa en el año 2000.
  • Informarse más sobre la situación en el país.

Jubileo 2000 está organizando una petición mundial pidiendo la cancelación de las deudas y un nuevo comienzo para celebrar el nuevo milenio. Se incluye un ejemplar para que todos puedan pedirles a sus amigos que la firmen. Se pueden pedir más ejemplares al devolver la petición rellenada. A Jubileo 2000 le gustaría ver una red de grupos de acción en todos los países. Los que estén interesados en ayudar pueden escribir a:

Jubilee 2000, PO Box 100, London, SE1 7RT, Inglaterra.

Correo electrónico: j2000@gn.apc.org