Comunidades en cambio - Cambio integral en nuestras comunidades

Todos somos conscientes de muchos tipos de problemas en nuestro mundo – tanto a escala global como en nuestras propias situaciones locales. Vemos violencia, pobreza, prejuicios y egoísmo y una creciente división entre ricos y pobres – no sólo entre los países, sino también dentro de los países. Mucha gente está buscando esperanza y dirección espiritual. Muchos cristianos creen que no pueden simplemente evadirse de estos problemas y concentrarse en rendir culto a Dios. Así como Jesús vino a este mundo y se comprometió totalmente, así deben hacerlo ellos en su calidad de pueblo de Dios. ¿Cuál debe ser el papel de la iglesia en el desarrollo?

Foto: Mike Webb/Tearfund
Foto: Mike Webb/Tearfund

Las buenas noticias son que, a pesar de todas sus faltas, la iglesia es la manera que Dios ha escogido para llevar a cabo su trabajo en el mundo. El cambio integral tiene que ver sobre todo con transformar el mundo y las vidas de la gente para que las relaciones con Dios, con otros y con el medio ambiente se restauren como Dios las planeó. Hay muchos términos diferentes que se usan para describir este proceso: misión íntegra, transformación integral o desarrollo del todo. Los términos cambio integral en nuestras comunidades son quizás más fáciles de entender. Integral significa que combina diferentes aspectos para que trabajen juntos y cubran todos los diferentes aspectos del desarrollo en la gente y las comunidades.

Donde encaja la iglesia 

Cuando los cristianos y las iglesias llevan a cabo el cambio integral, los resultados pueden traer una transformación maravillosa a las vidas de la gente. Por ejemplo, el trabajo de ASHA en los barrios bajos de Delhi y de Ministerios de Armonía en Ciudad de México ha traído nueva esperanza, confianza y mejores condiciones de vida para la gente en sus comunidades y ha profundizado la fe y presencia de la iglesia. Esta ‘totalidad’ está a menudo ausente.

Hay varios desafíos al usar un enfoque integral en el desarrollo:

DESAFIO 1:
Las iglesias sólo se enfocan en problemas espirituales.

Danladi Musa es Asesor Regional de Tearfund, basado en Jos, Nigeria. Comenta, ‘En muchos países africanos, la iglesia local no participa normalmente en el desarrollo. En cambio, se establecen departamentos de desarrollo y se les da la responsabilidad de llevar a cabo programas de desarrollo. Las iglesias locales raramente ven el desarrollo como parte de su trabajo. Más bien, se ven como beneficiarias de estos programas. La mayoría de las iglesias locales ven su papel como limitado a la evangelización, enseñanza y discipulado, sin ninguna comprensión de un enfoque integral. Poco o ningún esfuerzo se hace para movilizar a las comunidades para que se pongan en acción para resolver problemas comunes que afectan a la gente.’

C. René Padilla de Kairos confirma este punto de vista con los hallazgos de un reciente estudio. Escribe, ‘un estudio de iglesias evangélicas en Buenos Aires, Argentina, efectuado por la Fundación Kairos, confirmó que los líderes de la iglesia del lugar creen que el trabajo de la iglesia es aumentar el número de creyentes y plantar nuevas iglesias. Ellos creen que todo lo demás que implique servir las necesidades prácticas de sus comunidades viene después – posible pero no esencial. Nosotros discrepamos con este punto de vista.’

Danladi comenta: ‘El resultado es que la iglesia deja de ser “sal y luz” de la comunidad. Las iglesias tienden a mirar hacia adentro, con poca influencia en su localidad. Las iglesias deben prepararse para salir y escuchar a la gente, averiguar cuáles son sus necesidades y trabajar con ella para satisfacer estas necesidades. Para trabajar eficazmente, la iglesia debe ser en primer lugar modelo del reino de Dios en todas las partes de la vida. El amarse los unos a los otros debe producir justicia social, rectitud y prosperidad económica.’

DESAFIO 2:
El trabajo de desarrollo práctico ignora los problemas espirituales.

Anthony Titley, Oficial de Programa en el equipo de Asia de Tearfund, comenta, ‘Muchas organizaciones cristianas en Asia llevan a cabo programas de desarrollo integral que no incluyen a la iglesia. Como el desarrollo integral, por definición, incluye aspectos espirituales, sería interesante saber cómo ven la naturaleza de su contribución espiritual.’

La iglesia no es sólo un edificio donde se reúnen los creyentes. Es la comunidad de cristianos mismos. Los creyentes deben participar en cada aspecto de la vida en sus comunidades, compartiendo el amor de Dios en forma práctica con su prójimo.

DESAFIO 3: Los trabajadores de desarrollo se especializan en sólo un área de trabajo.

Cómo comenta René Padilla, ‘el trabajo de Dios incluye cada aspecto de la vida, incluso los derechos humanos, el cuidado de la creación de Dios, el mejoramiento de las condiciones de trabajo, la salud, la educación o la vivienda.’ El trabajo de la iglesia no debe concentrarse en sólo un área de necesidad, como la salud o la agricultura e ignorar otros problemas.

Cuando se preguntó a Jesús lo que significaba vivir como un buen vecino, contó la historia del Buen Samaritano (Lucas 10:25-37). Cuando un hombre fue atacado por ladrones y se lo dejó por muerto a la orilla del camino, fue ignorado por los líderes religiosos. Estos temían que el tocar al hombre los ensuciara e incapacitara para asistir a sus deberes religiosos. En cambio, un hombre de Samaria (un extranjero despreciado) lo ayudó y atendió a sus heridas, le proveyó transporte, alojamiento y comida y sus necesidades prácticas futuras en todos los sentidos. Este cuidado práctico de las necesidades de la persona entera era la manera en la que Jesús indicó que nosotros debemos amar a nuestro prójimo.

El desafío a los creyentes 

Tearfund es parte de la Red de Miqueas – un grupo internacional de cristianos comprometidos con la misión íntegra entre los pobres.

Saul Cruz de Ministerios de Armonía, México, es un miembro de la Red de Miqueas. El resume su comprensión de la misión íntegra muy simplemente: ‘En Juan 10:10 Jesús describe su trabajo: “He venido para que puedan tener vida y la tengan en plenitud.” Esta debe ser la base para el trabajo integral de desarrollo cristiano basado en una actitud de servicio que tiene a Jesús como nuestro modelo. Sigamos aprendiendo mientras servimos, caminando junto a los pobres hasta que lleguemos a nuestra casa eterna.’

‘El animar y a veces reeducar a la iglesia para que construya una relación íntima entre la evangelización y el servicio no puede lograrse de la noche a la mañana. Es un proceso que tarda tiempo, a veces mucho tiempo,’ enfatiza René Padilla.

Esperamos que todos encuentren muchas cosas que desafiar, considerar y tomar como inspiración cuando lean este número. Varios contribuyentes comparten sus ideas y experiencias de ver el cambio integral en acción. Los números futuros serán sobre las familias bajo presión y cómo enfrentarse con los desastres.

Con muchas gracias a René Padilla, Saul Cruz, Danladi Musa y Anthony Titley por compartir su ideas sobre estos problemas.