Los practicantes de defensoría de derechos

Muchas personas que sufren injusticias se sienten incapaces de ponerse en acción. Pueden temer mayores injusticias, pueden ser pobres y sentir que no tienen ninguna importancia o puede faltarles conocimiento de sus derechos. El departamento de defensoría de derechos en la Iglesia Kale Heywet de Etiopía ha estado capacitando a los líderes de la iglesia como practicantes de defensoría de derechos para apoyar a la gente cuando sufre injusticias.

Los practicantes han recibido capacitación un mes al año durante cuatro años. La capacitación la dan seis abogados, todos líderes dentro de la Iglesia Kale Heywet y otras iglesias evangélicas. Los cursos cubren:

  • la constitución etíope
  • introducción a las leyes
  • los derechos humanos
  • un estudio detallado sobre legislación de negocios, finanzas públicas, laboral, la sociedad civil y legislación penal
  • la ley de Sharia (más del 30% de la población son musulmanes)
  • cursos de apoyo en inglés y matemáticas.

La base fundamental para la capacitación es una cita bíblica de Proverbios 31:8-9, ‘¡Levanta la voz por los que no tienen voz! ¡Defiende los derechos de los desposeídos! ¡Levanta la voz, y hazles justicia! ¡Defiende a los pobres y necesitados!’

Cuarenta y seis aprendices se graduaron en 2005. Su licencia es reconocida por el gobierno. De hecho, ya dos aprendices han recibido ofertas de trabajo del gobierno, aunque la iglesia es renuente a perder a las personas con estas habilidades. Los practicantes, que vienen de todo el país, se han organizado en redes locales y nacionales para apoyarse mutuamente. A algunos les gustaría hacerse trabajadores de defensoría de derechos a tiempo completo. Su capacitación les ha dado la comprensión y la confianza necesarias para hablar y desafiar las injusticias en los tribunales.

Un ejemplo de defensoría de derechos en la práctica

Uno de los practicantes, Endale Ero, encontró a dos niñas llorando. Cuando les preguntó cuál era el problema, le dijeron que habían solicitado empleos dentro del gobierno local y que las habían entrevistado y aceptado para los puestos. Sin embargo, cuando se presentaron al trabajo se encontraron con que se habían dado los puestos a otros. Endale pidió permiso para hablar en su nombre. Llevó el problema ante los tribunales y ganó el juicio en su nombre. No sólo consiguieron sus trabajos de vuelta sino también recibieron compensación.

Negussie Zewdie, Advocacy Department, Kale Heywet Church, PO Box 5829, Addis Ababa, Etiopía
E-mail:
negsen@ethionet.et