Defensoría de derechos laborales

Foto: Joanna Watson/Tearfund
Foto: Joanna Watson/Tearfund

por Pichai Biangla

En la actualidad entre dos y tres millones de inmigrantes y refugiados birmanos están viviendo en Tailandia. En Myanmar (Birmania) muchas personas se enfrentan a una amplia gama de abusos a los derechos humanos y a una economía mala. A ellos les parece muy atractiva la opción de ganar un salario relativamente estable en Tailandia, y de estar en una posición que les permita mantener a sus familias y familiares desde allá.

A pesar de que se visualiza a Tailandia como una tierra de oportunidades, los trabajadores inmigrantes que llegan sin dinero, sin empleo y sin un lugar donde quedarse, a menudo descubren que la realidad es muy distinta. La fundación Mekong Minority Foundation (MMF, por sus siglas en inglés) ha estado apoyando a la Iglesia Grace en Chiang Rai, para ayudar a los trabajadores de mano de obra migrantes de Myanmar a obtener acceso a los derechos que les corresponden, así como ayudarlos a satisfacer sus necesidades básicas. Nee Nee* es una mujer de 37 años de edad que ha emigrado desde Mandalay en Myanmar. Esta es su historia.

Antecedentes

En el año 2000 Nee Nee decidió irse de Myanmar hacia Tailandia para tratar de ganar más dinero para su familia. Se llevó consigo a su hija más pequeña y dejó a los dos mayores con sus padres. Nee Nee le pagó 1,200 baht Tailandeses (aproximadamente US $57) a un agente que la llevó a ella y a su hija a Chiang Rai. En esos momentos no existía un proceso oficial para que los inmigrantes solicitaran permiso de trabajo tailandés. Nee Nee encontró un empleo como trabajadora manual y pudo ganar dinero rápidamente.

Nee Nee trabajó en Chiang Rai por varios años y pudo inscribir a su hija en una guardería privada. En el 2004, las leyes cambiaron y ella obtuvo un permiso de trabajo que le permitió trabajar legalmente. El permiso de trabajo estaba conectado con su lugar de empleo, de manera que el gobierno sabía dónde estaba trabajando. Esto le dificultaba mucho cambiar de empleo. Nee Nee también tuvo que pagar 2,000 baht como depósito a su empleador en caso de que ella dañara algún bien mientras estuviera trabajando. Su empleador prometió devolverle este dinero cuando ella se fuera.

La hija de Nee Nee enfermó de gravedad y Nee Nee tuvo que faltar al trabajo para cuidarla. El empleador no estaba contento con esto y se portó de una manera muy grosera con ella. Nee Nee quería renunciar y encontrar un empleo en otro lugar, pero la compañía no estaba de acuerdo con completar los documentos necesarios y devolverle su permiso de trabajo. A pesar de esto, Nee Nee encontró otro empleo a aproximadamente una hora de distancia en otro pueblo. Cuando ella se fue, no le devolvieron su depósito. La compañía tampoco le pagó sus últimos 10 días de trabajo pues dijeron que ella no cumplió con entregar un aviso con 15 días de anticipación informando que quería renunciar. En su nuevo empleo, estaba trabajando de manera ilegal porque su permiso de trabajo todavía estaba registrado en su lugar de trabajo anterior. Nee Nee quería trabajar legalmente, de modo que le pidió a su empleador anterior su permiso de trabajo para poder transferirlo a su nuevo empleador. Sin embargo, no le entregaron sus documentos.

Apoyo de la MMF

Nee Nee tenía una amiga que era miembro de la iglesia Grace en Chiang Rai. Nee Nee descubrió que podía recibir ayuda legal por medio de la iglesia Grace. El asesor jurídico de la MMF que trabaja con el personal de la iglesia Grace proporcionó apoyo a Nee Nee mientras ella intentaba obtener acceso a sus derechos laborales.

PERMISO DE TRABAJO
El asesor jurídico fue con Nee Nee a visitar la compañía donde antes trabajaba. Ellos se negaron a entregarle su permiso de trabajo y se portaron de manera muy grosera con ella y con el asesor jurídico. Nee Nee y el asesor jurídico fueron a la oficina para los trabajadores inmigrantes del Ministerio de Trabajo del gobierno. Ellos explicaron el problema y los funcionarios entendieron la situación de Nee Nee. Ellos cambiaron los detalles de su permiso de trabajo para que ella pudiera trabajar legalmente para su nuevo empleador.

SALARIOS Y DEPÓSITO
Luego Nee Nee y el asesor jurídico de la MMF regresaron donde el empleador anterior para pedir el depósito y los salarios que les debían. La compañía le negó esta solicitud una vez más porque dijeron que ella se había ido sin entregar un aviso con 15 días de anticipación. De modo que ella y el asesor jurídico de la MMF fueron a la Oficina de Protección Laboral y Bienestar Social del gobierno. Allí los funcionarios hicieron muchas preguntas y registraron todos los detalles. Ellos prometieron dar seguimiento al caso.

Dos semanas después los funcionarios contactaron a Nee Nee y le dijeron que la compañía había acordado entregarle el dinero que se le debía. Nee Nee y el asesor jurídico de la MMF regresaron a la compañía esperando recibir efectivo, pues éste era el método usual de pago. Sin embargo, recibieron un cheque marcado ‘únicamente para depósito.’ Dado que Nee Nee no tenía una cuenta bancaria, depositaron el cheque en la cuenta personal del asesor jurídico. Varios días más tarde, después que el banco aprobó el cheque, Nee Nee recibió su efectivo.

Trabajando unidos

A pesar del dinero gastado en viajes, y el tiempo y el esfuerzo requeridos, el comité de la iglesia Grace, el asesor jurídico de la MMF y Nee Nee sintieron que el proceso valió la pena. Esto es así, porque les enseña a las compañías tailandesas que deben tratar a las personas de manera justa. Además, los trabajadores inmigrantes están aprendiendo que hay ayuda disponible, y están aprendiendo a confiar en sus amigos cristianos y a trabajar junto con ellos.

Apoyo a los trabajadores migrantes

La historia de Nee Nee es común. Muchos de los trabajadores migrantes de Myanmar no tienen una persona que les explique las leyes laborales tailandesas. La iglesia Grace ha sido específicamente establecida para ofrecer servicios a personas de habla birmana, y ha abierto sus puertas para ayudar a personas como Nee Nee. Ellos han organizado actividades como clases de idioma y guarderías infantiles para ayudar a los inmigrantes a ajustarse a una nueva sociedad. La iglesia también ayuda a los inmigrantes a encontrar trabajo y a acceder a sus derechos. El personal de la MMF ha motivado a los miembros de la iglesia Grace y ha trabajado con ellos para realizar esta labor.

* Su nombre ha sido cambiado para proteger su identidad.

Pichai Biangla trabaja para la fundación Mekong Minority Foundation.

PO Box 63 Viang, Muang Chiangrai 57000, Tailandia.

E-mail: info@minorityleadership.org
Sitio web: http://www.minorityleadership.org/

A pesar de que Nee Nee tuvo acceso a un asesor jurídico, la mayoría de los inmigrantes no tienen esta opción. Esto no debe evitar que ellos reclamen sus derechos.

Se puede realizar defensoría sin la ayuda de un profesional. Cualquier persona puede hablar a favor de, y reclamar aquello a lo que tiene derecho. Simplemente debe saber dónde encontrar información útil y qué acción tomar con la misma.

Una buena fuente de información es www.migrantwatch.org

Preguntas para el debate

  • ¿A qué problemas se enfrentan los inmigrantes en su país cuando están tratando de encontrar empleo? Tome en cuenta asuntos como la necesidad de un lugar para vivir, un permiso de trabajo, una cuenta bancaria. 
  • ¿Existe ayuda legal disponible para los inmigrantes de modo que puedan obtener los derechos que les corresponden? 
  • ¿Qué trabajo de defensoría puede realizarse para concienciar a los empleadores sobre los derechos y las necesidades de los inmigrantes? 
  • ¿Qué trabajo de defensoría debe realizarse para cambiar las leyes laborales de manera que los inmigrantes puedan encontrar trabajo legalmente? ¿Cómo podrían hacerse más fáciles los procesos legales?