Replanteamiento de la seguridad vial mundial

Foto: Riders for Health
Foto: Riders for Health

por Barry Coleman

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, debe haber recibido muchas llamadas telefónicas que nunca olvidará. Pero una en especial sobresale: una que le informaba que su padre había muerto en un accidente vial en Kenia

Desde la invención y el desarrollo de los automóviles, millones de personas han recibido la misma noticia. Una reacción que muchas personas tendrán es pensar que eso no tiene sentido; el sentimiento abrumador de que ese accidente pudo haber sido evitado tan fácilmente.

Pero, ¿qué es un ‘accidente’? Cuando se trata de accidentes viales, ¿por qué a menudo sentimos tanta indiferencia hacia los mismos? ¿Por qué le tememos a las enfermedades y sin embargo, aparentemente no le tememos a los aparatos de acero y vidrio que andan a toda velocidad a nuestro alrededor? ¿Por qué, como conductores o pasajeros, estamos tan seguros que el vidrio y el acero nos ‘protegen’ en lugar de matar o lesionarnos?

La devastación provocada por el mal mantenimiento de los vehículos y las normas de conducción es un asunto grave y peligroso en todas partes, pero específicamente en los países del sur.

La situación en África

África parece ser el continente más afectado por las muertes y lesiones en las carreteras. Por muchos años Lesotho fue el país más peligroso en cuanto a accidentes y muertes causadas por vehículos por kilómetro recorrido. La carretera de Nairobi-Mombasa en Kenia es considerada la vía más peligrosa del mundo y en Sudáfrica, un país con una población de 45 millones, más de 20,000 personas mueren cada año en accidentes en las carreteras.

El mal mantenimiento de los vehículos y la mala habilidad para conducir llevan a más accidentes en los países africanos. La cantidad de personas que mueren en accidentes a menudo es desproporcionada porque implica vehículos atestados o abarrotados. Si chocan dos autobuses, pueden perderse 80 o hasta 100 vidas.

¿Qué podemos hacer?

CAMBIAR NUESTROS SUPUESTOS

Por muchos años Riders for Health les ha enseñado a personas en África cómo conducir automóviles y camiones y montar motocicletas de manera segura. Las personas a las cuales ellos han enseñado han tenido muy buenos índices de seguridad. Ellos trabajan constantemente en buscar modos de mejorar este récord y en compartir su punto de vista y sus técnicas con cada vez más personas. Cada vez que lo hacen, más vidas se salvan.

¿Qué es un ‘accidente’? Riders for Health les enseña a las personas que no existe tal cosa como un ‘accidente’. Solamente existen acciones intencionadas que las personas tomaron y que tuvieron la intención de tomar, en su locura. Por ejemplo, una persona le rebasa y usted lo choca porque no tuvo tiempo para detener el automóvil. Eso no es un ‘accidente’. Fue una ‘acción deliberada’. De hecho, fueron dos ‘acciones deliberadas’. La persona le rebasó a propósito y usted estaba conduciendo demasiado rápido para detener el auto a propósito.

De modo que el primer cambio de supuesto tiene que ver con la pasividad. Si nos mostramos pasivos en cuanto a los accidentes viales, continuarán ocurriendo. Debemos creer que todos los eventos en las vías pueden ser controlados y debemos hacer todo lo que podamos para lograrlo. Si todos hicieran esto, no ocurrieran accidentes. 

Mantenimiento En segundo lugar, está el tema del mantenimiento del vehículo. En los viajes aéreos es imprescindible el mantenimiento inflexible y perfecto de los aviones. Además, los viajeros aéreos suponen que está siendo llevado a cabo. ¿Se aplican las mismas normas a los automóviles, los camiones y las motocicletas? No, no se aplican. Por alguna razón pensamos, en contra de toda la evidencia más obvia, que si estamos sobre tierra firme nada nos ocurrirá. Le tememos mucho más a los aviones que a los automóviles, a pesar de que es mucho más probable que muramos conduciendo hacia el aeropuerto.

En todas partes, pero específicamente en los países en vías de desarrollo debido a los riesgos mayores, debemos darles mantenimiento a los vehículos como si fueran aviones. También debemos condu cirlos con tanto cuidado como volaría el piloto más cuidadoso.

Protección Otro supuesto que es import ante desafiar es que nuestros vehículos nos ‘protegen’. De alguna manera los conduc tores se sienten invulner ables detrás del volante y del poderoso motor. De hecho, lo cierto es lo opuesto. Si usted choca contra otro vehículo, es su propio vehículo el que le hará daño. La columna de dirección atravesará su pecho y, si el choque es lo suficientemente fuerte, el motor lo aplastará. Son su propio sentido común y conciencia los que lo protegen, no el vehículo en el que se está desplazando.

Las soluciones simples, como usar cinturones de seguridad en los autos y usar cascos protectores al montar motocicletas y bicicletas, aumentarán sus probabilidades de sobrevivir después de un choque.

Alta velocidad Otro supuesto es que únicamente la alta velocidad mata o lesiona. Pídale a alguien que tenga esta opinión que golpee la parte trasera de su mano contra una pared rugosa a 20 km por hora. No lo hará. En el fondo sabe que un choque a 20 km por hora es peligroso y lo lastimará. Pero una vez que está detrás del volante todo ese entendimiento instintivo parece desaparecer.

MEJORAR LA DEFENSORÍA

Debemos abogar por mejoras mayores en la seguridad vial, incluyendo el mantenimiento de los vehículos y la habilidad para conducir. La defensoría para mejorar la seguridad vial es débil en comparación con otros asuntos como el VIH y la malaria. Hasta la defensoría para asuntos como los matrimonios forzados y la dracunculosis, que afectan a mucho menos personas, está mejor organizada que para la seguridad vial. La Organización Mundial de la Salud realiza campañas en contra de las muertes y lesiones en carreteras, sosteniendo que son una amenaza seria a la salud y al bienestar mundial y que se beneficiarían de un mayor apoyo.

MEJORAR LA MANERA DE PENSAR

Además de una defensoría más convincente, necesitamos más y mejores ideas. Ahora las personas se ríen cuando escuchan que en el pasado una persona corría delante de los primeros autos con una bandera roja para advertirles a las personas que venía un auto. Pero detrás de esto había una razón muy seria. Un auto desplazándose por el camino era extremadamente peligroso.

La bocina probablemente sea la descendi ente directa de la bandera roja – debe usarse para advertir a las personas que están delante sobre posibles situaciones. A pesar de que en muchos países africanos es obligatorio por ley que los chóferes tengan una bocina, casi nunca es usada en beneficio de otros usuarios de las carreteras. ¡Muchas personas las usan para demostrar lo enojadas que están después de haber ocurrido un incidente! Por tanto, la bocina se convierte en parte del problema y no representa una ayuda en la solución.

Conclusión

Cuando hayamos cambiado nuestros supuestos y hayamos decidido lo que sí toleraremos y lo que no, en cuanto a las muertes y lesiones relacionadas con los vehículos, en realidad será bastante fácil realizar la capacitación y el mantenimiento.

Barry Coleman es cofundador y Director Ejecutivo de Riders for Health.

Riders for Health es una empresa social que ha sido galardonada y que se dedica al manejo efectivo de los vehículos utilizados para proporcionar servicios médicos en condiciones hostiles. Para obtener más información visite:

Seguridad básica en vehículos

  • siempre utilice un cinturón de seguridad

  • obedezca los límites de velocidad y no conduzca muy cerca del vehículo que está delante

  • no utilice un teléfono móvil mientras conduzca

  • no conduzca después de haber ingerido alcohol

  • disminuya la velocidad cuando conduzca cerca de peatones, animales y ciclistas

  • realice controles de mantenimiento regulares