Cómo sacar el mayor provecho de los alimentos

Una mujer vende alimentos y vegetales frescos en un mercado en el sur de Zimbabue. Foto: Eleanor Bentall/Tearfund
Una mujer vende alimentos y vegetales frescos en un mercado en el sur de Zimbabue. Foto: Eleanor Bentall/Tearfund

por Claire Hancock 

Vivimos en un mundo de contrastes extremos en el que más de 840 millones de personas no tienen suficiente para comer y en el que 1,400 millones de personas corren peligro por estar en sobrepeso (informe de las Naciones Unidas, 2012). Es un mundo en el que una de cada ocho personas se acuesta con hambre. Pero la cantidad de alimentos necesaria para alimentar a este mismo número de personas se pierde y se desaprovecha. Esto significa que la energía, el agua, el fertilizante y la tierra que se utilizaron para producir estos alimentos también se han desaprovechado. 

Se espera que la población mundial aumente a 9,000 millones para el año 2050. A pesar de que la producción agrícola mundial ha estado en constante aumento durante los últimos 50 años, los efectos del cambio climático y el aumento en la demanda de los limitados recursos disponibles para producir alimentos (p. ej., agua, tierra y energía) harán difícil alimentar a la nueva población mundial. 

Debemos mejorar en cuanto a sacar el mayor provecho de los alimentos que tenemos, ya sea los alimentos que cosechamos nosotros mismos o los alimentos que compramos. Esto podemos hacerlo mejorando nuestra nutrición, procesando o preservando los alimentos para aumentar su valor y reduciendo los residuos de alimentos. 

Alimentos que nos hacen más fuertes

Sacar el mayor provecho de los alimentos también significa asegurarnos de que los alimentos que comemos nos permitan estar saludables y llevar una vida activa. Esto quiere decir que debemos asegurarnos de que los alimentos sean de buena calidad con un buen valor nutricional. Los micronutrientes, como las vitaminas y los minerales, son importantes para una dieta saludable. Una tercera parte de la población mundial no tiene la cantidad correcta de micronutrientes, tales como vitamina A, yodo, hierro y zinc. Por ejemplo, si no se tiene suficiente vitamina A, se puede sufrir de ceguera prevenible. Pero comer ciertos alimentos puede proporcionar la vitamina A que usted necesita (pescado, huevos, batata [camote] de pulpa naranja, etc.). [editora – Para obtener más información sobre cómo combatir la pobreza utilizando un enfoque basado en los alimentos refiérase a la página 14]. 

Una buena nutrición es especialmente importante para los niños y para quienes están pasando por la pubertad, pues afecta su crecimiento, su desarrollo y las oportunidades de supervivencia en el futuro. Otros grupos de personas también tienen necesidades alimenticias especiales, tanto en términos de nutrición como en los tipos de alimentos que pueden comer. Estos grupos incluyen las mujeres (especialmente durante el embarazo), los ancianos y las personas que están viviendo con el VIH y SIDA. Estar conscientes de las necesidades alimenticias de estos grupos es importante para asegurarnos de que todos ingieran el balance correcto de alimentos para tener una vida saludable. 

Cómo convertir los alimentos en ingresos 

Además de producir alimentos para sus propias necesidades, muchas personas en zonas rurales y urbanas también venden una porción de sus cosechas para obtener ingresos para cubrir otras necesidades del hogar. Una manera de agregar valor al producto es procesando una materia prima para convertirla en otro producto, por ejemplo, convirtiendo fruta en mermelada o jugo. Otras maneras de agregar valor a los alimentos incluyen secar, fermentar, asar o combinar varios productos para hacer un producto de mayor valor, por ejemplo, hornear pan o cocinar platos o refrigerios para vender como comida de la calle. Los productos procesados, por lo general, tienen mayor valor que los productos no procesados. 

Una cadena de valor estudia los diferentes pasos involucrados en convertir una materia prima en un producto terminado listo para la venta. En cada etapa de la cadena el producto, por lo general, adquiere valor. 

A esto con frecuencia se le conoce como “ascenso de un producto por la cadena de valor”. Pensar bien en una cadena de valor para diferentes productos puede ayudar a las personas a ver si hay maneras de aumentar los ingresos agregando valor a sus productos o eliminando eslabones en la cadena. El juego en la casilla en la página opuesta está diseñado para introducir la idea de una cadena de valor a un grupo. 

De temporada y fuera de temporada 

Preservar o almacenar alimentos significa que podemos disfrutar de los beneficios del producto todo el año. Preservar frutas o vegetales puede asegurar que, incluso durante los meses cuando hay escasez de frutas y vegetales frescos, todavía sea posible acceder a las vitaminas y los minerales importantes del producto preservado. 

Usualmente todos en una comunidad estarán cosechando su producto al mismo tiempo, por tanto, los precios de mercado caen en la temporada de cosecha haciendo más difícil obtener un buen precio. Almacenar un producto permite que sea vendido en otra época del año cuando los precios de mercado son más altos.

En Perú las papas y el maíz son alimentos básicos. Foto: Geoff Crawford/Tearfund
En Perú las papas y el maíz son alimentos básicos. Foto: Geoff Crawford/Tearfund

Cómo reducir los residuos de alimentos 

Del mismo modo en que debemos sacar el mayor provecho de los alimentos que tenemos, también tenemos la responsabilidad de reducir la cantidad de alimentos que se pierden o se desaprovechan. Una tercera parte de todos los alimentos producidos cada año se pierde o se desaprovecha. 

Esta pérdida de alimentos ocurre en muchos niveles en el sistema alimenticio mundial. En muchos países esta pérdida ocurre, por lo general, durante la cosecha o cuando el producto es transportado, almacenado o procesado. Por ejemplo, en China casi la mitad de todo el arroz producido se pierde antes de que llegue a los platos de las personas. Algunos alimentos se pudren debido a un mal almacenamiento, especialmente en climas más cálidos. Las pestes (como las langostas o los elefantes) atacan los cultivos mientras esperan ser cosechados en los campos o se comen los alimentos almacenados. 

En países con economías más desarrolladas la mayoría de los alimentos se pierde durante el procesamiento y a nivel domiciliario. En Europa y los Estados Unidos entre el 30 y el 50 por ciento de todos los alimentos adquiridos por los consumidores se tira a la basura antes de ser ingerido (informe 2013 del Institution of Mechanical Engineers [Instituto de ingenieros mecánicos]). 

Hay muchos enfoques prácticos que pueden ayudar a que los alimentos no sean desaprovechados, pero también es importante cambiar las actitudes de las personas. En todo el mundo las personas están formando movimientos para despertar la consciencia respecto al desperdicio de los alimentos y haciendo campañas a favor de reducir el hambre mundial. 

Los alimentos son un regalo que debemos tratar con cuidado y pequeños cambios en el comportamiento pueden hacer una diferencia. Ya sea que usted empiece a preservar más de sus tomates o inicie una campaña para reducir el desperdicio de los alimentos en su zona local, todos pueden participar en asegurar que los alimentos se desaprovechen lo menos posible. 

Claire Hancock es la Asesora de seguridad alimentaria y medios de subsistencia en Tearfund.

E-mail: claire.hancock@tearfund.org 



Introduciendo las cadenas de valor – un juego para grupos
 

Empiece escogiendo un producto local como cacahuates, leche, mangos o bananos. Identifique a todas las personas involucradas en procesar este producto desde el inicio de su vida en el campo hasta el momento en que es consumido. 

Escoja a por lo menos seis personas para representar a los diferentes actores en la cadena de valor. Pídales hacer una cadena en físico que atraviese el salón. Haga un dibujo de la materia prima o, si tiene una muestra real, ¡use ésta en cambio! Luego haga que los participantes pasen el producto por la cadena. Al hacerlo, haga que cada persona describa qué valor ella le agrega al producto. 

Al avanzar la actividad, podría querer dibujar la cadena de valor en un pedazo de papel. Recuerde que un tipo de materia prima podría terminar en diferentes mercados, por lo que podría tener varias distintas cadenas. 

Este juego ha sido adaptado de Think Livelihoods! (en inglés) (Tearfund 2011), páginas 41–42. Está disponible para descargarse desde TILZ o puede pedirlo escribiendo a la Editora. 

Todos en la cadena agregan valor