Cocinando con hojas de yuca

Mientras leía Paso a Paso 43 sobre cómo animar el cambio, un lector de Kenya se preguntó si las hojas de la yuca son comestibles. Dos personas han respondido con recetas. El Sr Kabangu comenta, ‘La mayoría de la gente de nuestro país (República Democrática del Congo) las come como hortalizas verdes básicas.’ El comparte el método más común usado en la región de Bunia donde vive. El Sr Ramampiandra de Madagascar dice que las hojas de yuca se usan ampliamente en su país.

Preparación

  • Quitar las hojas y tallos marchitos hasta que se tengan diez manojos de hojas frescas, bastante para una comida para tres o cuatro personas.
  • Calentar una cacerola de agua (cinco litros) al punto de ebullición.
  • Sumergir los manojos de hojas de yuca en el agua durante 4–5 minutos para quitar el veneno, luego estrujarlos firmemente para quitar todo el líquido verde de las hojas y ponerlas en un estante limpio para que se enfríen.
  • Machacar las hojas en un mortero limpio.

Receta uno

  • Agregar cebollas, puerros, ajo o berenjenas si las hay disponibles.
  • Poner en una cacerola con sólo bastante agua para cubrir las hojas de yuca machacadas. Calentar la mezcla durante 10–15 minutos, luego agregar un poco de sal y por lo menos 40ml de aceite de nuez de palma sin refinar (o cualquier otro aceite vegetal sin refinar).
  • Tapar firmemente la cacerola y dejar a calor bajo durante por lo menos una hora.
  • Servir con platos tales como arroz, plátanos de cocinar, pasta de chikwange o fufu que se prepara usando harina de yuca.

Receta dos

Cocinar las hojas de yuca machacadas con pedazos de carne o manteca de cerdo, un poco de sal y bastante agua para cubrir. Cocinar suavemente durante una hora.

Receta tres

Cocinar las hojas de yuca machacadas con bastante pasta de chufa, un poco de sal y bastante agua para cubrir. Cocinar suavemente durante 30 minutos. Recordar que algunas variedades de yuca contienen mucho cianuro venenoso. Usar las variedades dulces de yuca. Después de cocinar, las mezclas anteriores no deben tener un sabor amargo. Si lo tienen, no deben comerse.

Kabangu-Wa-Katanga Gilbert, c/o Father Mark Denecker, PO Box 134, Païdha, Uganda Christian Ramampiandra, BP 37, 321 – Vohipeno, Madagascar