Alimentación de niños de corta edad

Foto: Isabel Carter
Foto: Isabel Carter

por Ann Ashworth.

El alimento bueno es importante para la buena salud. Los niños que son bien alimentados durante los dos primeros años de vida tienen más probabilidad de mantenerse saludables por el resto de su niñez. Durante los primeros seis meses de vida del niño, la leche materna por sí sola es el alimento ideal. Contiene todos los nutrientes necesarios para el crecimiento saludable así como factores inmunizantes que los protegen contra las infecciones comunes de la niñez.

La leche materna continúa siendo una fuente importante de nutrientes hasta que el niño tenga por lo menos dos años. Sin embargo, después de seis meses de edad, todos los bebés necesitan cantidades crecientes de alimentos adicionales, antes de cambiarse en el futuro exclusivamente a las comidas familiares. Estos alimentos adicionales se llaman alimentos complementarios. A medida que el bebé crece y se vuelve más activo, los alimentos complementarios llenan el vacío entre las necesidades nutritivas totales del niño y las cantidades proporcionadas por la leche materna. Los bebés no crecerán bien sin las cantidades adecuadas y una buena mezcla de estos alimentos adicionales y su sistema inmune se hará menos eficaz. Las infecciones comunes como la diarrea duran mucho más tiempo y son más severas en niños desnutridos. Una vez enfermos, el mal apetito los puede llevar a un ciclo de desnutrición que empeora gradualmente y a repetidas infecciones que a menudo acaban con la muerte (ver diagrama, página 3). Casi dos tercios de todas las muertes en niños de 0 a 4 años están relacionadas con la desnutrición en países del sur – por lo que las buenas prácticas alimentarias son de importancia vital para la supervivencia del niño.

Alimentos complementarios

Los alimentos complementarios deben ser:

  • ricos en energía y nutrientes
  • limpios y seguros
  • fáciles de preparar
  • localmente disponibles y económicos
  • fáciles y agradables para el gusto del niño
  • no demasiado sazonados o salados.

Los alimentos complementarios pueden ser alimentos especialmente preparados o pueden hacerse de mezclas de alimentos familiares que se modifican para hacerlos fáciles de comer y altos en nutrientes. Al principio deben darse en cantidades pequeñas tres veces al día y aumentar diariamente a cinco veces a los 12 meses. Empezar con unas pocas cucharaditas y gradualmente aumentar la cantidad y variedad. Es importante animar activamente al niño a comer. Puede que un niño no coma bastante por sí solo.

Al preparar estos alimentos, asegurarse de que todos los utensilios estén limpios. Dar los alimentos complementarios con una cuchara desde una taza o cuenco y no usar una mamadera. Los alimentos deben usarse dentro de dos horas de su preparación si no se guardan en un refrigerador.

Anotar en una tabla el peso del niño. El monitoreo del crecimiento es una manera útil de saber si el niño está comiendo lo suficiente y está saludable.

Los alimentos complementarios necesitan contener suficiente energía, proteínas, minerales y vitaminas para cumplir con las necesidades nutricionales del niño que crece. Las necesidades nutricionales más difíciles de satisfacer son por lo general de energía, hierro, cinc y vitamina A.

Hierro y cinc

Los alimentos altos en hierro y cinc incluyen la sangre, carnes rojas, hígado, riñones y otros tipos de menudencias. Las yemas de huevo, hojas verdes oscuras y legumbres también son altas en hierro, pero este hierro no es tan fácil de absorber en el cuerpo. Sin embargo, el comer fruta rica en vitamina C (por ej: naranjas, papayas), en la misma comida mejorará la absorción de hierro.

El uso de alimentos básicos locales

Toda comunidad tiene un alimento básico que as la comida principal del lugar. Esta puede ser un cereal (tal como el arroz, el trigo, el maíz, el mijo) o un tubérculo (como la yuca, ñame, papa), o las frutas con carbohidratos (como el plátano y fruta del árbol del pan). En áreas rurales, las familias gastan a menudo mucho de su tiempo en cultivar, cosechar, almacenar y procesar el alimento básico. En áreas urbanas el alimento básico a menudo se compra y la opción depende del costo. Para usar como alimentos complementarios, el alimento básico cocinado normalmente puede majarse (por ejemplo, el arroz, los tallarines, la yuca, la papa), o ablandarse con una cantidad pequeña de líquido (por ejemplo, el pan y las tortillas).

A menudo se usan papillas preparadas con alimentos básicos como alimentos complementarios a temprana edad. Sin embargo, éstas son normalmente aguadas y contienen poca energía y pocos nutrientes. También se usan normalmente sopas las que también son aguadas, así que tienen los mismos problemas.

Los alimentos básicos proporcionan energía. Los cereales también contienen proteínas, pero la mayoría de los otros alimentos básicos tienen muy poca proteína. Sin embargo, los alimentos básicos no son muy buenas fuentes de hierro, cinc, calcio y algunas vitaminas, los que son todos necesarios para satisfacer las necesidades nutritivas del niño que crece.

Alimentos complementarios útiles

Con el alimento básico deben comerse otros alimentos para satisfacer las necesidades nutritivas y de energía. Los tipos de alimentos que satisfacen mejor estas necesidades son:

  • las legumbres (como guisantes [arvejas], frijoles, y chufas) y las semillas oleaginosas (como las pepas de sésamo). Estas son buenas fuentes de proteínas. Algunas, como las chufas, bambarra, los frijoles de soja y las semillas oleaginosas también son ricas en grasa, y por lo tanto, tienen alta energía.
  • los alimentos de procedencia animal y de peces Estos son fuentes ricas de muchos nutrientes pero son a menudo caros. Además, algunas personas no comen carne debido a sus creencias religiosas o personales. La carne y las menudencias (como el hígado, corazón, y riñones), así como la leche, yogur, queso y huevos son buenas fuentes de proteínas. Los alimen-tos elaborados de la leche y cualquier alimento que contengan huesos comestibles (por ej: pescados pequeños, pescado en conserva, o pescado seco machacado) son buenas fuentes de calcio, necesarias para desarrollar huesos fuertes.
  • las hojas verdes oscuras y las frutas y verduras de color naranja son todas ricas fuentes de vitaminas A y C.
  • los aceites, las grasas (como margarina, mantequilla, ghee) y las azúcares son fuentes concentradas de energía. El agregar una cucharadita de aceite o grasa a una comida da energía adicional. El aceite rojo de palma también es muy rico en vitamina A.

El mezclar alimentos complementarios es la mejor manera de hacer que ciertos niños consigan suficiente energía, proteína y micronutrientes para el crecimiento y desarrollo saludables. Para el día, una buena mezcla es:

  • una alimento básico + una leguminosa + una carne + hojas verdes o una verdura o fruta de color naranja.

Las familias pueden usar todos estos alimentos para hacer una comida o pueden usar, por ejemplo:

  • alimento básico + leguminosa + hojas verdes en una comida
  • alimento básico + carne + fruta en otra comida.

Agregar una cantidad pequeña de grasa o aceite para dar energía extra si ninguno de los otros alimentos en la comida es rico en energía.

Anemia

Los niños necesitan hierro para producir sangre nueva particularmente durante su primer año cuando el crecimiento es más rápido. La leche materna contiene muy poco hierro, pero los bebés nacidos a tiempo tienen suficiente hierro para sus necesidades en los primeros seis meses. Después de eso, si su necesidad de hierro no se satisface, el niño se pondrá anémico. Los bebés prematuros y los de bajo peso al nacer están a riesgo más alto de contraer anemia porque nacen con reservas más pequeñas de hierro en el cuerpo. Darles gotas de hierro desde los dos meses, si estuviesen disponibles.

Alimentos fortificados

Los alimentos fortificados tienen ingredientes nutritivos especiales agregados por los fabricantes. Por ejemplo, pueden fortificarse los productos de cereales con hierro. Puede fortificarse la sal con yodo. La margarina normalmente tiene vitaminas Ay D agregadas por el fabricante.

La catedrática Ann Ashworth es nutricionista de la London School of Hygiene and Tropical Medicine (Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres) con muchos años de experiencia en alimentación del niño de corta edad.

E-mail: ann.hill@lshtm.ac.uk Public Health Nutrition Unit, London School of Hygiene and Tropical Medicine, 49–51 Bedford Square, London, WC1B 3DP, Inglaterra

Preguntas para la discusión

  • Discutir la edad a la que la mayoría de los niños empiezan con alimentos complementarios en la región. ¿Es esto demasiado temprano o demasiado tarde? En ese caso, discutir el por qué.
  • ¿Se comen alimentos de procedencia animal en la región? ¿Cuáles son?
  • ¿Cuáles de éstos se dan regularmente a los niños de corta edad?
  • ¿Se puede pensar en formas de hacer disponibles más alimentos de origen animal para comer en casa, por ejemplo, construyendo un vivero para peces, o criando conejos, cuyes o pollos?
  • Las hojas verdes oscuras y verduras y frutas de color naranja son todas fuentes ricas en vitaminas A y C. Hacer una lista de las que estén disponibles en la región. ¿Qué podrían hacer algunas familias si hay algunos meses cuando ninguna está disponible? ¿Se ayuda a las familias a superar esta necesidad?  

Para mejorar papillas y sopas

  • Cocinar con menos agua y hacer las papillas más espesas.
  • Sustituir algo (o toda) el agua con leche.
  • Agregar energía y nutrientes extras. Por ejemplo, agregar leche en polvo, azúcar, margarina o ghee a la papilla. Agregar chufa o pasta de pepas de sésamo a las sopas.
  • Tostar los granos de cereal antes de molerlos para hacer harina. La harina tostada no espesa mucho y usa menos agua para hacer papillas.
  • Sacar una mezcla de los pedazos sólidos de las sopas como frijoles, carne, verduras y molerlos para hacer un puré espeso con los alimentos básicos. Ablandar con un poco de margarina o aceite para añadir energía. La mejor parte de la sopa son los alimentos sólidos que contiene.