Cuidado temprano de los niños

por la Dra. Patrice Engle

Las personas que trabajan para mejorar la salud infantil a menudo se enfocan en la salud médica, como la prevención y el tratamiento de enfermedades comunes de la infancia y en animar una buena nutrición. La salud física es muy importante, pero también deben satisfacerse las necesidades mentales, sociales y espirituales de un niño para asegurar su el desarrollo pleno y saludable. Los bebés y los niños pequeños necesitan una atención especial porque el cuidado y la atención que un niño recibe en los primeros cinco años de su vida infl uirán sobre el desarrollo total del niño. Las personas tienen la capacidad de aprender durante toda la vida, pero el desarrollo cerebral es más rápido durante los primeros meses y años.

La importancia del cuidado

Los padres y otros cuidadores velan cada día por los niños, pero a menudo no se dan cuenta de lo mucho que están haciendo y de lo importante que es. El crecimiento y desarrollo de un niño dependen de la disponibilidad y la calidad de cuatro cosas:

  • servicios de asistencia de salud
  • un entorno familiar saludable
  • cuidado emocional
  • una nutrición saludable.

En situaciones difíciles, donde el acceso a recursos tales como alimentos o tratamientos es limitado, un buen cuidado en el hogar es aún más importante para asegurar la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo del niño. El acceso a los servicios médicos en un centro de salud local es importante, pero lo que sucede en el hogar es lo que verdaderamente hace la diferencia. Los agentes de salud ofrecen consejos o una receta, pero es el cuidador quien debe obtener la medicina necesaria y dársela al niño cada día, así como llevar al niño para que sea vacunado. En el hogar, el cuidador tiene la responsabilidad de crear un entorno saludable al prevenir los accidentes y enseñar al niño sobre higiene y saneamiento, como lavarse las manos y el uso de la letrina. Cuidar de un niño incluye preparar y almacenar alimentos nutritivos, asegurar que el niño o la niña reciba educación, y darle amor y afecto. Los niños deben ser valorados como personas por derecho propio.

El cuidado emocional y la estimulación

Aproximadamente la mitad de las habilidades mentales de un niño dependen de la calidad y la consistencia del cuidado social y emocional, y de las oportunidades para el aprendizaje que dicho niño reciba, especialmente durante los primeros cinco años de vida. Un buen cuidado significa:

  • dar amor, afecto y atención al niño. Los cuidadores deben abrazar, acariciar, hablar y confortar al niño
  • proteger al niño del abuso, el abandono y la exposición a la violencia
  • animar a los niños a jugar, explorar y aprender
  • responder a las capacidades emergentes de un niño al animar nuevas destrezas y estimular al niño hablando y jugando con él o ella.

Este tipo de cuidado no requiere de recurso alguno además del tiempo. Ofrecer un buen cuidado y una buena estimulación a niños en edad preescolar mejorará su inteligencia. Lo más importante que puede hacer un cuidador por un niño pequeño es responder a lo que el niño está tratando de hacer; seguir la iniciativa del niño. Esto significa que el cuidador debe prestar atención a lo que el niño está aprendiendo a hacer, y ayudar al niño a dar el siguiente paso. Por ejemplo, si un niño está empezando a hacer sonidos, el cuidador puede imitar los sonidos y agregar algunos nuevos. Es importante estimular todos los intentos del niño y elogiarlo por lo que logra hacer, no criticarlo.

Nutrición saludable

Foto: Richard Hanson, Tearfund
Foto: Richard Hanson, Tearfund

Una buena nutrición es muy importante para la salud infantil, especialmente en los primeros años. La nutrición de un niño durante los primeros cinco años de vida tendrá un efecto significativo en su desarrollo mental y físico. Es muy importante mejorar la nutrición de la madre durante el embarazo, pues el desarrollo comienza en el vientre materno. Los niños que nacen con poco peso o que están malnutridos, tienen probabilidades de desarrollarse más lentamente, y de tener menor rendimiento en la escuela porque son menos capaces de aprender y prestar atención. Si el niño está saludable y bien nutrido, tiene mayor capacidad de aprender y tiene también la energía y la curiosidad para explorar y responder a su entorno.

La lactancia materna La leche materna es el alimento perfecto para los bebés, pues contiene todos los nutrientes necesarios para el desarrollo saludable del cerebro. Las madres que viven con el VIH deben tomar una difícil decisión pues el VIH puede ser transmitido a través de la leche materna. Sin embargo, los beneficios nutricionales de la leche materna son tan importantes, que en contextos pobres en recursos, donde no se puede garantizar el acceso al agua segura ni suficientes sustitutos de la leche materna, se recomienda que las madres amamanten a sus bebés exclusivamente durante los primeros seis meses. Debe asegurarse que durante este tiempo el bebé no reciba otros alimentos ni líquidos, como té o agua. Después de los seis meses debe detenerse la lactancia materna tan rápido como sea posible (Paso a Paso 52).

Cómo animar un niño a comer Las buenas prácticas alimenticias pueden estimular el aprendizaje y ayudan a garantizar que el niño coma lo suficiente. La falta de apetito es común y puede ser provocada por una enfermedad o por infecciones bucales, alimento que no tiene buen sabor, o porque el niño esté disgustado o triste. A continuación algunas sugerencias prácticas:

  • Alimente al niño cuando éste muestre señales de tener hambre, en lugar de esperar a que el niño empiece a llorar.
  • Alimente al niño estableciendo los mismos horarios cada día, si es posible.
  • Siente al niño, préstele atención y trate de no tener distracciones durante la hora de comer. Lávese las manos antes de alimentar a un niño. Déle pequeñas cantidades de alimento a la vez; utilice sus dedos o una cuchara o utensilio pequeño que ofrezca bocados pequeños.
  • Hable con el niño durante la comida; describa el alimento, la situación, las personas alrededor, y mencione lo bien que está comiendo el niño. A pesar de que el niño no pueda responder, él o ella está aprendiendo los nombres y los significados de las cosas.
  • Permita que el niño coma en compañía de otras personas, pero asegure que el niño tenga su propio plato separado.
  • Coma lo mismo que el niño y muestre que le gusta.
  • Anime al niño a tratar de comer por sí solo, pues esto desarrollará su confianza y sus destrezas de movimiento. Los niños menores de dos años a menudo pueden lograr unos cuantos bocados con el uso de una cuchara, pero quizá también necesiten ser alimentados. Los niños aprenden por medio de sus manos y sentidos, de manera que debe permitirse al niño recoger alimentos con sus dedos, a pesar del desorden que pueda hacer.
  • Ofrezca unos cuantos bocados más cuando el niño haya dejado de comer, pero no obligue al niño a comer; haga de la hora de comer un tiempo feliz y pacífico.

Cuidados para los cuidadores

Los cuidadores también necesitan apoyo y ánimo, especialmente si ellos mismos son niños. Los cuidadores no pueden ofrecer un cuidado adecuado a menos que tengan el suficiente tiempo, conocimientos, motivación y control de los recursos como el dinero. Recibir el apoyo de los miembros de la familia, especialmente de los hombres, puede hacer una gran diferencia. Las comunidades también pueden ayudar proveyendo lugares seguros donde los niños puedan jugar, o un cuidado alternativo.

Es muy importante que las niñas tengan el mismo acceso que los niños a la nutrición y la educación. Esto también tendrá un impacto positivo sobre la siguiente generación, pues por lo general, las mujeres son las principales cuidadoras de los niños.

La información que aparece en este artículo está adaptada con la autorización pertinente a partir de artículos que aparecieron en Child Health Dialogue, número 20. (www.healthlink.org.uk/PDFs/chd20.pdf)

La Dra. Patrice Engle es Profesora de Psicología y Desarrollo Infantil en la Cal Poly State University y ha trabajado para la UNICEF en India como Jefe de Desarrollo Infantil y Nutrición.

Cal Poly State University
San Luis Obispo
CA 93407
EEUU
E-mail:
pengle@calpoly.edu 


Actividades para estimular el desarrollo infantil

Edad Juego Comunicación
Menos de
seis meses
  • Ofrezca maneras para que su niño
    escuche, sienta, toque y mueva
  • Tenga cosas grandes y coloridas que
    su niño intente coger con las manos
  • Mire a su niño a los ojos y sonríale
  • Háblele o cántele a su niño y tenga
    una conversación con sonidos y
    acciones
Seis meses a
dos años
  • Dele a su niño cosas para apilar, meter
    y sacar de recipientes. Asegúrese que
    los objetos sean lo suficientemente
    grandes para evitar que su niño se
    atragante
  • Juegue juegos simples
  • Dígale a su niño el nombre de las
    personas y las cosas
  • Hágale preguntas simples a su niño
Dos a tres
años
  • Elabore juguetes simples para su niño
  • Enséñele cuentos, canciones y juegos
    a su niño
  • Anímelo a hablar y responda a las
    preguntas de su niño
  • Ayude a su niño a contar, nombrar y
    comparar cosas


Hitos del desarrollo para la mayoría de los niños

Edad Logro del desarrollo
Tres meses
  • Se mueve y patea con las piernas y los brazos
  • Sonríe
  • Hace sonidos como gorjeos
Un año
  • Gatea sobre sus manos y rodillas
  • Se sienta sin apoyo
  • Se levanta con apoyo
  • Dice dos o tres palabras
  • Sigue instrucciones simples
  • Recoge cosas con el pulgar y un dedo
Dos años
  • Sostiene un objeto mientras camina
  • Come por sí solo
  • Repite palabras que dicen otras personas
  • Usa oraciones de dos o tres palabras