N5 Ideas para el uso de legumbres

Todos los tipos de legumbre son una fuente excelente de nutrientes. Cuando se secan pueden almacenarse fácilmente durante mucho tiempo. Las legumbres deben ser una parte importante de la dieta de un hogar.

Con frecuencia las legumbres se cocinan enteras y se agregan a guisos o estofados. Los tiempos de cocción pueden reducirse grandemente al dejar las legumbres en remojo en agua potable durante la noche. Lávelas y agregue agua fresca antes de cocinarlas.

Las legumbres secas pueden pulverizarse ya sea con un mortero y mazo o en un molino, para producir una harina muy nutritiva. Esta puede mezclarse con harina del alimento básico que normalmente se consume. La mezcla recomendada es de 6 a 8 tasas de harina producida con el alimento básico, por cada taza de harina producida a base de las legumbres. La preparación de pan, de chapattis o de papilla o preparados cocidos con esta harina mejorará la nutrición.

Algunas legumbres tales como el maní y los frijoles de soja también pueden utilizarse para producir aceite de cocina y alimentos para animales.

Discusión

  • ¿De qué manera utilizan las legumbres las personas en nuestra localidad? ¿Cuáles son las comidas más populares preparadas a base de legumbres?
  • Discutan todas las formas diferentes en las cuales podrían utilizarse las legumbres para mejorar nuestra dieta.
  • ¿De qué manera podríamos animar a las diferentes personas en nuestra zona a cultivar más legumbres para uso en los hogares? ¿Existen variedades nuevas o mejoradas disponibles que podrían probarse?
  • Las legumbres pueden mezclarse con cualquier tipo de alimento. Por ejemplo, las legumbres cocinadas podrían triturarse y agregarse a salsas o guisados (se da un ejemplo a continuación). ¿Cómo podríamos agregar legumbres cocinadas a nuestras comidas?

RECETA PARA SALSA O GUISADO
  • 1 cebolla
  • 1 taza de harina hecha a base de legumbres 
  • 4 tomates 
  • 1 manojo de hojas verdes oscuras 

Lavar y picar las hojas. Picar la cebolla y el tomate. 

Cocinar las hojas, la cebolla y los tomates en una pequeña cantidad de agua hasta que estén blandos. 

Agregar una taza de agua y una taza de harina, y cocinar durante 10 minutos hasta que sólo quede una pequeña cantidad de líquido.