Editorial

El relato de las visitas de Godfrey nos hace ver el efecto que el SIDA causa en la vida familiar. Nos muestra el miedo que la ignorancia de esta enfermedad trae consigo; los problemas de los niños que pierden uno o los dos padres; la ansiedad de los abuelos u otros familiares que tienen que cuidar a los huérfanos. Muestra también que cualquier persona, sin distinciones,  está propensa a ser infectada por el virus VIH, inclusive bebés y niños pequeños. Las personas enfermas del SIDA no deben ser marginadas socialmente; necesitan ser atendidas y sentirse amadas. ¿Cuál es nuestra reacción como cristianos?

Los primeros casos del SIDA se diagnosticaron en el año 1981. Desde entonces esta enfermedad se ha propagado en todo el mundo. Actualmente hay personas enfermas del SIDA o infectadas con el virus VIH, en la mayoría de los países. La propagación del SIDA ha sido muy rápida y no hay cura para esta enfermedad. Los doctores Patrick Dixon y Joe Harbison nos explican lo que se ha hecho para ayudar a través de los centros ACET y ACT en Bangkok. Esperamos que este número de Paso a Paso sea útil proporcionando ideas, información y recursos para combatir y enfrentar esta nueva y terrible epidemia.