Salud de la mujer en el sub-continente Indio

por Mridula Banyopadhyay.

El año 2000 se acerca rápidamente y aún nos desafía el reto de lograr ‘Salud para todos’ para el año 2000. A pesar de todos los programas y las políticas que existen para brindar atención primaria de salud, ésta todavía no se ha logrado en la mayoría de países en desarrollo del mundo.

Las mujeres en los países en vías de desarrollo muchas veces sufren de pobres condiciones de la salud, pero es menos probable que ellas usen los servicios de salud a que los usen los hombres. Las mujeres son afectadas por una variedad de factores sociales y culturales que hacen que se beneficien menos de la atención sanitaria.

Expectativa de vida

Se sabe que antes de nacer el feto femenino tiene un índice de supervivencia más alto que el masculino. Se esperaría que esta ventaja continuase después del nacimiento. Sin embargo, en muchos países en desarrollo, hay bastante diferencia entre los índices de expectativa de vida de las mujeres y de los hombres. En países tales como la India, Nepal, Bangladesh y partes del Medio-Oriente, los hombres tienen una expectativa de vida mucho más alta. En estos países, muchas más niñas mueren en los primeros años de vida. Por ejemplo, en la India, el 23% de niñas muere antes de cumplir los cinco años comparado con el 19% de niños. Aunque las niñas empiezan con una ventaja genética de supervivencia, los factores sociales y culturales significan que esta ventaja no dura mucho tiempo.

Crecimiento y trabajo

Aún desde el nacimiento, cuando se trata de alimentación los niños tienen preferencia. Por ejemplo, en el Punjab, las madres amamantan a los varones por más tiempo y una vez destetados, les dan más comida. Culturalmente, los hombres y niños de la familia comen primero, quedando las sobras para las mujeres y las niñas. Muchas veces la comida que sobra es poca y de menos calidad nutritiva. Esta dieta pobre afecta el crecimiento de las niñas causando estatura baja y la pelvis estrecha. Por consecuencia, esto causa el nacimiento de bebés de bajo peso y con menos probabilidad de sobrevivir las enfermedades infantiles, y la pelvis chica causa problemas durante el parto.

Además de la distribución desigual de los alimentos, el trabajo duro realizado por las mujeres indias afecta en gran manera su salud. En adición a los trabajos manuales remunerados, las mujeres también pasan muchas horas al día cargando leña y agua. Cuidan a sus hijos, preparan la comida y cuidan el hogar. Desde los siete años, las niñas trabajan con sus madres, sin embargo no se espera que los varones hagan lo mismo. Estas tareas se consideran los deberes de las mujeres solamente - aún en los últimos meses del embarazo. El abandono y la mala alimentación de las mujeres es un círculo vicioso de mala salud en la población donde existe un índice alto de mortalidad infantil.

El uso de servicios de salud

Hay diferencias importantes en el uso de servicios de salud por parte del hombre y la mujer. La tradición cultural exige que la mujer no pueda viajar sola. Una visita a un centro de salud o a un hospital significa que un pariente masculino tenga que dejar el trabajo para acompañar a las mujeres y los niños. La tradición cultural es que los hombres heredan la tierra y se responsabilizan por los padres ancianos. Las mujeres requerirán la dote y por lo tanto tienen menos valor. Es por eso que las tarifas de admisión al hospital son más bajas para las mujeres. Normalmente las mujeres sólo reciben tratamiento cuando ya es demasiado tarde para tratar condiciones como pulmonía, tuberculosis y gastroenteritis.

Mortalidad materna

Se piensa que la mortalidad materna en la India es una de las más altas en el mundo. Los factores sociales, culturales y de salud general son mucho más importantes que la causa médica de la muerte de la madre.

Hay varias razones por las cuales las mujeres en la India rural no buscan asistencia médica durante el embarazo y el parto. El centro médico puede quedar muy lejos. Normalmente, se cree que el parto es un proceso natural y que nada puede salir mal. Sus padres no recibieron asistencia médica y por eso no existe la necesidad. Los hospitales se asocian con la enfermedad y la muerte. La posibilidad de ser atendidas por hombres muchas veces es inaceptable. La falta de comprensión y compasión por parte del personal en cuanto a las prácticas culturales relacionadas al parto - tales como rituales, comida especial y tabúes - es otra razón por la cual las mujeres no buscan asistencia médica.

Para que los servicios de salud sean efectivos, las mujeres deben usarlos. El uso de asistencia pre-natal (para detectar complicaciones posibles) y asistencia durante y después del parto son de especial importancia para reducir los índices de mortalidad materna.

Otras prácticas también pueden afectar mucho. El uso del aborto ilegal y las prácticas tradicionales que pueden ser dañinas, también inciden en el alto índice de mortalidad materna en la mayoría de países en desarrollo.

Parto en casa

Las parteras tradicionales normalmente atienden los partos que se realizan en la casa - generalmente se conocen a estas parteras como ‘Dais’ - y tienen poco conocimiento de las ideas modernas sobre la salud y la higiene. Se usan cuchillos de cocina o navajas para cortar el cordón umbilical. La punta exterior se quema y se aplica una mezcla de cúrcuma y aceite de ricino. Normalmente no se esterilizan los cuchillos y así el riesgo de infección es alto, sobre todo del tétano. Inmediatamente después de dar a luz, la madre y el bebé son transportados a un rincón de la casa lejos de la cocina, lejos de la luz. La mujer es ritualmente impura por 40 días o más en algunas comunidades. No realiza deberes del hogar y no habla con otros miembros de la familia. Los rincones normalmente son oscuros, sucios y polvorientos y la madre y el bebé se encuentran expuestos a muchos riesgos de infección.

Hay tradiciones estrictas sobre la dieta antes y después del parto. Es común que la mujer coma menos durante el embarazo para que el bebé sea más chico y supuestamente sea más fácil el parto. Después del parto, las prácticas culturales muchas veces significan que la madre tiene una dieta muy restringida que carece de proteína y vegetales. Por ejemplo, en la zona rural al Oeste de Bengal la madre sólo puede comer arroz durante los primeros 21 días después del parto.

Se continúa a amamantar al bebé por bastante tiempo, sin usar alimentos de destete y sin nutrición adicional para la mujer. Esto muchas veces causa la desnutrición de la madre y del bebé.

Hospitales urbanos

Los programas de salud de la India tienden a enfatizar el apoyo a grandes hospitales en los centros urbanos y dan preferencia a una profesión médica que generalmente prefiere el uso de tecnología avanzada, medicina curativa y un estilo de vida urbano. En contraste, las mujeres rurales y pobres muchas veces no tienen acceso a facilidades de asistencia de salud, además de tener muy poco conocimiento sobre la asistencia de salud y los recursos disponibles.

Es necesario distribuir de una forma más equilibrada las facilidades de salud en todo el país para que sean más accesibles a todos. El personal de salud debe ser instruido para que respete y tolere las creencias y prácticas culturales y para que sea cortés con los pacientes. Los altos niveles de mortalidad infantil y materna se podrían evitar en gran manera tomando medidas de salud pública.

Sin embargo, la educación de la mujer, es el factor más importante. Existe un vínculo importante entre la educación de la mujer y su estatus, que le permite tomar decisiones sobre su propia salud y la de su familia. La educación también le ofrece la oportunidad de conseguir empleo pagado, el cual posterga su casamiento, reduce su fertilidad y eventualmente reduce el índice de mortalidad materna.

Mridula Bandyopadhyay actualmente realiza estudios de postgrado (PhD) en el City Polytechnic de Hong Kong, 83 Tat Chee Avenue, Kowloon Tong, Kowloon, Hong Kong. Ha trabajado con investigación y proyectos de desarrollo para mujeres en la India, Korea del Sur, las Filipinas y Japón.