Rendición de cuentas al ofrecer ayuda alimentaria

Un proyecto piloto en Zimbabwe

Foto: Maggie Sandilands / Tearfund
Foto: Maggie Sandilands / Tearfund

Karyn Beattie

Tearfund trabaja con una organización pequeña en Zimbabwe que trabaja con las iglesias locales para ofrecer cuidado y apoyo a niños huérfanos y vulnerables. Debido a una grave escasez de alimento, introdujeron un programa de ayuda alimentaria para las familias más vulnerables. Éste fue llevado a cabo por las iglesias locales.

Proyecto piloto

Como parte del compromiso de Tearfund con la Humanitarian Accountability Partnership (véase la página 5), la organización en Zimbabwe fue abordada para pilotear un proyecto de un año enfocado en la rendición de cuentas en tres sitios dentro de su programa de alimentación. Los lugares seleccionados incluían zonas rurales y urbanas.

Empezar con un proyecto piloto permite identificar y dar respuesta a los problemas antes de que se implemente el proyecto en todo el programa de trabajo. También le da tiempo al personal de entender por completo el concepto de la rendición de cuentas.

La organización tenía mucho interés en llevar a cabo este proyecto piloto porque los mecanismos de rendición de cuentas aseguran que las personas sean tratadas con dignidad y que el proyecto tenga el enfoque correcto.

Desafíos

Una parte importante del proyecto piloto fue el tiempo que se pasó al final aprendiendo sobre la experiencia. Este aprendizaje está siendo utilizado para desarrollar el proyecto con el fin de mejorar la rendición de cuentas en el futuro. Algunos de los principales desafíos a los que se enfrentaron al implementar este proyecto piloto incluyeron :

LA OPOSICIÓN DE LOS LÍDERES DE LA IGLESIA
Al inicio, los líderes de la iglesia estaban sospechosos de la motivación de la organización por este proyecto, y sentían que no se confiaba en ellos. El Oficial de Monitoreo y Evaluación (M&E) tuvo que invertir un tiempo considerable con los pastores, respondiendo a preguntas y explicando el propósito del proyecto piloto. El apoyo de uno de los pastores que entendió los beneficios de la idea fue de incalculable valor. El Oficial de M&E inició las conversaciones con los pastores ofreciendo una disculpa por no haber sido más transparente en el pasado. La mayoría de los pastores ahora ven el valor del proyecto de rendición de cuentas porque el mismo toma en cuenta los intereses de las personas a las que ellos sirven. Sin embargo, cambiar las actitudes toma tiempo, y algunas iglesias aún no están dispuestas a participar.

EL PAPEL DE LA ORGANIZACIÓN
Dado que la organización busca empoderar a las iglesias, los miembros de la comunidad ven a la iglesia como la única proveedora de cualquier ayuda que ellos reciben. Sin embargo, la estructura de rendición de cuentas exigió que el personal de la organización estuviera involucrado más activamente para poder ofrecer un punto de contacto neutro a los miembros de la comunidad que quisieran informar sobre las distribuciones. Una alternativa podría ser establecer comités de rendición de cuentas que supervisen las distribuciones y proporcionar un canal para la retroalimentación. De manera ideal, estos comités deben incluir a las personas que reciben alimento, miembros de la iglesia y representantes de la comunidad general.

LAS AUTORIDADES POLÍTICAS
Uno de los mecanismos de rendición de cuentas era comunicar información sobre el proyecto a las partes interesadas. La información llamó la atención de las autoridades en la zona urbana, donde intentaron usar las distribuciones de alimento para beneficio político. En zonas políticamente delicadas es importante contemplar cuidadosamente qué información se comparte. Por ejemplo, puede no ser adecuado exponer información sobre el presupuesto en un tablón de anuncios. Una opción es buscar la manera de que la información esté dirigida a los que reciben el alimento, como solo exhibir afiches mientras se esté haciendo la distribución y luego quitarlos.

LA PARTICIPACIÓN DE LOS NIÑOS
A menudo los niños ofrecen información muy clara y honesta. No obstante, en las zonas rurales de Zimbabwe, a los niños se les enseña que no deben cuestionar a los adultos. Por tanto, estaban muy renuentes a ofrecer retroalimentación. Dado que Zimbabwe tiene una tasa de alfabetismo bastante alta, se animó a los niños a anotar su retroalimentación y colocarla en la caja. Para obtener retroalimentación de los niños más jóvenes, se establecieron grupos de niños dirigidos por adolescentes.

LA RETROALIMENTACIÓN
A pesar de las altas tasas de alfabetismo, no todos los niños ni las personas ancianas saben escribir y las líneas telefónicas en Zimbabwe no siempre funcionan y no son seguras. Por tanto, la retroalimentación a menudo se ofrece en persona al Oficial de M&E, pero esto significa que no es anónima. Al pedir retroalimentación es importante asegurar que las personas que denuncian algo estén protegidas. También es importante verificar la información que se recibe, especialmente en zonas políticamente delicadas, pues puede darse información incorrecta a propósito. Sea realista y tenga muy en claro cuáles aspectos del programa pueden o no ser cambiados en respuesta a la retroalimentación.

Beneficios

Hasta el momento, los resultados del proyecto piloto han sido positivos y los mecanismos de rendición de cuentas pronto serán utilizados en otros tres lugares. Los beneficios clave han incluido lo siguiente:

ASEGURAR LA BUENA PRÁCTICA
Publicar los criterios para la selección de las personas que recibirían ayuda de alimento reveló varios abusos, incluyendo un pastor que estaba tomando alimento para sí mismo a pesar de que no satisfacía a los criterios. Los miembros de la comunidad le señalaron esto al Oficial de M&E, quien cuestionó directamente al pastor. En las palabras de uno de los otros pastores de la zona, el proyecto de rendición de cuentas ‘beneficia a aquellos que se deben de beneficiar’.

Las consultas con las personas que recibían alimento en la zona urbana dieron como resultado el traslado del lugar de distribución a un sitio neutro en vez de usar iglesias individuales, para asegurar que los pastores no estuvieran usando el alimento para animar la asistencia a la iglesia.

La franqueza sobre los criterios de selección y la cantidad de las raciones asegura que los que estén recibiendo el alimento ahora reciban la cantidad correcta. Los coordinadores locales informan que ya no tienen que responder tantas preguntas, ni enfrentar acusaciones de favoritismo ni de robo de alimento.

EMPODERAR A LOS MIEMBROS DE LA COMUNIDAD
Los voluntarios, coordinadores, miembros de la comunidad y pastores todos reconocieron que el proyecto piloto restauró la dignidad de los miembros de la comunidad. Un pastor explicó: ‘Antes se les hacía sentir como mendigos porque recolectaban alimento de la casa del pastor. Ahora ellos son los dueños del proyecto.’ Ahora los miembros de la comunidad pueden elegir los lugares de distribución y manejar la distribución del alimento ellos mismos. Muchos de los voluntarios también agradecen esto porque significa que no tienen que asistir a cada distribución. Las comunidades involucradas en este proyecto piloto informan que han valorado la oportunidad de tomar control de sus distribuciones y de tener una forma de presentar sus quejas. Un miembro de la comunidad comentó, ‘Este sistema es muy maravilloso. Estábamos esperando este momento.

Karyn Beattie trabaja para el equipo de Sudáfrica en Tearfund, como Oficial de Manejo de Desastres con enfoque en Zimbabwe.
E-mail:
karyn.beattie@tearfund.org

La rendición de cuentas a las comunidades en la práctica

El proyecto piloto fue desarrollado usando normas escritas por Tearfund para rendir cuentas a las comunidades en su trabajo operativo de ayuda humanitaria. Las normas fueron adaptadas para encajar en el contexto de Zimbabwe. El Oficial de Monitoreo y Evaluación (M&E) implementó el proyecto piloto usando los siguientes métodos:

  1. Se reunió con los líderes de la iglesia y los coordinadores locales para presentar y explicar la idea de la rendición de cuentas y asegurar su participación y consentimiento. Luego los pastores y los coordinadores explicaron el proyecto a los voluntarios y a los miembros de la comunidad en presencia del Oficial de M&E.
  2. Desarrolló afiches que contenían información sobre el proyecto en el idioma local, que fueron exhibidos antes de cada distribución mensual de alimento. Estos afiches informaban a las comunidades sobre:
    • cómo eran seleccionadas las personas para recibir ayuda alimentaría
    • la cantidad de raciones para cada persona
    • el horario de las distribuciones.
  3. Animó la participación de todos los que recibían alimento, incluyendo a los niños.
  4. Introdujo una caja para recibir la retroalimentación y las quejas por escrito. Esto ha sido muy bien recibido y utilizado por las comunidades.
  5. Abordó todos los problemas planteados y proporcionó retroalimentación regular a los miembros de la comunidad.