Cómo criar cabras en la ciudad

La lana de las cabras puede convertirse en una fuente de ingreso. Puede hilarse para hacer hilo y tejerse para fabricar ropa de abrigo. Foto: Moses Kamau Wanjiru
La lana de las cabras puede convertirse en una fuente de ingreso. Puede hilarse para hacer hilo y tejerse para fabricar ropa de abrigo. Foto: Moses Kamau Wanjiru

por Moses Kamau Wanjiru

Nuestro proyecto de crianza de cabras se realizó en los asentamientos informales de Korogocho, Kibera, Kariobangi y Kawangware en Nairobi. Los beneficios más importantes de criar cabras fueron la leche y el abono que producían. El estiércol era utilizado como abono para agricultura orgánica, especialmente para los “jardines en sacos”, que son muy comunes entre los habitantes de los barrios marginados de Nairobi. Parte del abono también fue utilizado en proyectos locales de biogás.

Las cabras se mantenían en pequeños corrales o cobertizos, en su mayoría hechos de desperdicios de madera y de lodo. Se escogieron estos materiales porque eran fácilmente disponibles, accesibles y baratos. Por lo general, las cabras eran alimentadas con forraje, p. ej., pasto de Napier (originario de los pastizales tropicales de África), residuos vegetales domésticos, hierbas de pasto en tierras públicas no utilizadas, residuos de cultivos de los mercados locales y de otros agricultores urbanos.

Las personas escogieron criar cabras por varias razones:

  • Las cabras son una buena fuente de leche y un buen modo de invertir y ahorrar dinero. Son activos fácilmente disponibles y ayudan a las familias a sobrevivir en tiempos de crisis.
  • Son animales que escarban y tienen la capacidad de sobrevivir con residuos de alimentos domésticos.
  • Son ideales para las personas que no tienen mucho dinero con qué empezar. Invertir en cabras no es demasiado riesgoso, ya que cuestan menos que los animales más grandes. 
  • Es más fácil encontrar alimentos para animales pequeños como las cabras, especialmente en asentamientos informales donde el espacio y los pastizales son limitados. Sin embargo, sigue siendo importante darles suficiente espacio, variar su ubicación, si es posible, y limpiar de manera regular las áreas donde se encuentran.
  • Las cabras maduran rápidamente y tienen una tasa de reproducción alta. 
  • Las cabras son resistentes y resilientes a muchos parásitos y enfermedades, lo que las hace fáciles de manejar (a diferencia de las vacas, que son altamente sensibles).
  • La crianza de cabras ofrece una oportunidad idónea para que las personas mejoren sus habilidades a través de su participación en actividades de capacitación y extensión.
Las cabras son idóneas para ser criadas en asentamientos informales, pues no necesitan grandes areas donde pastar. Foto: Moses Kamau Wanjiru
Las cabras son idóneas para ser criadas en asentamientos informales, pues no necesitan grandes areas donde pastar. Foto: Moses Kamau Wanjiru

Criar cabras en una ciudad presenta desafíos: 

  • Robo de las cabras.
  • Falta de capital para iniciar el proyecto y falta de crédito disponible.
  • Poca disponibilidad de capacitación en gestión de animales.
  • Falta de leyes favorables que rijan la agricultura urbana por parte de los ayuntamientos de las ciudades, especialmente respecto a la crianza de ganado en la ciudad.
  • Mal manejo de los residuos, lo que conduce a riesgos para el medio ambiente y a la salud pública.
  • Escasez de agua. En las barriadas, el agua debe comprarse desde el exterior. Debido a su alto costo, con frecuencia esto significa que se accede a otras fuentes de agua (que podrían estar contaminadas) tanto para el consumo humano como del ganado.
  • Mala salud de los animales debido a una pobre gestión y al alto costo de los servicios veterinarios y de los tratamientos con fármacos. Con frecuencia las personas recurren a los distribuidores de medicamentos en busca de consejos o utilizan remedios tradicionales.

La crianza de cabras en asentamientos informales ha tenido efectos positivos sobre la comunidad al mejorar la seguridad de los hogares por medio de un suministro regular de leche para la familia, proporcionar ingresos de la venta de la leche sobrante y utilizar las cabras como garantía para préstamos provenientes de otros participantes en el proyecto durante tiempos de crisis. Los participantes adquirieron nuevas habilidades y aprendieron a apoyarse entre sí. El abono de las cabras ayudó a las familias a participar en la técnica agrícola de los “jardines en sacos” y en pequeños huertos alrededor de sus viviendas. Con esto se aseguró un suministro continuo de vegetales, suficiente para el hogar, y además un excedente para la venta. 

Para obtener más detalles sobre este proyecto, favor de comunicarse con moseskamauwanjiru@gmail.com