La perseverancia de los pastores logra la construcción de un centro de salud

En la Guatemala rural, prácticamente no existen centros de salud estatales. Ante una emergencia — e incluso para consultar enfermedades menores — los enfermos deben viajar en condiciones deplorables entre dos y cinco horas hasta llegar a un hospital. Entre las poblaciones indígenas, las mujeres suelen tener alrededor de seis hijos y es frecuente que presenten problemas de salud materna. Además, los índices de mortalidad infantil y malnutrición son altos.

Coloridos carteles sobre temas de salud materna elaborados por el personal adornan las paredes del nuevo centro de salud. Foto: Loida Carriel

Principales problemas

Tecpán fue alguna vez la capital de Guatemala y la ciudad cuenta con hospitales. A pesar de que las 28 comunidades que pertenecen al Municipio de Tecpán tienen más de 40 mil habitantes, no contaban con un centro de salud.  

Aunque la población era consciente de esta necesidad, no creía posible conseguir algo, pues, en reiteradas ocasiones, las autoridades del Ministerio de Salud le habían dicho que «no construirían centros de salud en comunidades o caseríos, sino solo en municipios». Otra barrera era la negociación conjunta entre las 28 comunidades afectadas, pues cada una quería su propio centro de salud.

«Desde hace 25 años, hemos estado hablando sobre el tema de la salud, pero no se había hecho nada. ¿Dejaríamos pasar otros 30, 40 o 100 años?» manifestó el pastor Joel Socop Cumez. «Creemos en Dios y en nosotros, como comunidad, y por eso nos organizamos para atender esta necesidad. Uno de nuestros grandes problemas eran las muertes maternas y enfermedades en los niños. Fue por esta razón que empezamos a unir ideas»

Los miembros de las iglesias y las comunidades no veían el acceso a la salud como un derecho. En este contexto, los pastores evangélicos, los miembros de las comunidades y el COCODES (Consejo Comunitario de Desarrollo) local aunaron esfuerzos para ejercer influencia en las autoridades de la capital. Tras varias discusiones, se decidió construir el centro de salud en la comunidad de Paquiq «por tener una ubicación estratégica en comparación con las otras aldeas y caseríos».  

Esfuerzos de incidencia 

En 2011, la organización socia de Tearfund Asociación Vida comenzó a planificar acciones de incidencia y a capacitar y empoderar a los líderes evangélicos de Técpan. Por ejemplo, organizaron marchas a Ciudad de Guatemala y reuniones con amigos de los dirigentes políticos para que los pusieran en contacto con el Ministerio de Salud. Asociación Vida fue persistente en sus demandas y, al cabo de casi un año de campaña, el Ministerio de Salud autorizó la construcción de un nuevo centro de salud.

La perseverancia e insistencia de la comunidad, entre ellos, los líderes eclesiásticos, había dado buen fruto y el centro médico se construyó con partida presupuestaria para equipos y el pago de tres enfermeros; sin embargo, no se disponía de un médico para la atención, ni ambulancia para trasladar a los heridos a un hospital. 

Pastores locales que desempeñaron un papel clave en la campaña de incidencia para la construcción de un nuevo centro de salud en Paquiq. Foto: Loida Carriel

La perseverancia e insistencia de la comunidad, entre ellos, los líderes eclesiásticos, había dado buen fruto

Las acciones de incidencia han permitido que desde el 2012 al 2016, el centro de salud tenga actualmente un médico permanente financiado por el Ministerio de Salud, un equipo de cuatro enfermeros profesionales que atienden el centro médico y visitan las 28 comunidades para sus campañas de salud, dos ambulancias para trasladar a heridos y enfermos y disponibilidad permanente de medicamentos.

«Acá, en Guatemala, no se les da importancia a las áreas rurales, e incluso dicen que son parásitos del pueblo. Pero ahora, gracias a Dios, y de acuerdo a lo que nos dijo un diputado en el Congreso, Paquiq es la aldea numero 1 a nivel nacional que ha logrado un centro de salud», explicó el pastor José Méndez Toj. «¿Cómo se logró? Con el esfuerzo, la unidad, la armonía con la comunidad y la bendición de Dios».

Curva de aprendizaje

Durante el proceso de lucha por lograr la construcción del primer centro de salud, los líderes de la iglesia y la comunidad aprendieron muchas lecciones. A continuación, destacamos las siete lecciones clave para el logro de su objetivo:

  • Es necesario conocer y comprender las leyes de participación en Guatemala. 
  • Es importante releer la Biblia y sobre misión integral e incidencia política. 
  • Hay que llevar a cabo negociaciones con otras personas en espacios públicos. 
  • Las problemáticas de la comunidad también son de la iglesia. 
  • Los tomadores de decisiones no son inalcanzables.  
  • La propuesta de incidencia debe ser revisada y actualizada permanentemente para ver quién o quiénes son las personas en las cuáles hay que influenciar. 
  • Los logros se consiguen con unidad y cooperación.

El pastor José lo resume de esta manera: «Para finalizar, quiero decir que si tienen alguna gestión, primero, hay que pedirle a Dios y, segundo, que no se cansen de estar gestionando, no quedarnos en el camino. Las comunidades tienen que organizarse para que sean atendidas; si no hay organización, no va a ver logros».

Loida Carriel Espinoza
Loida Carriel Espinoza es asesora regional de incidencia de Tearfund. Sitio web: www.pazyesperanza.org Correo electrónico: loida.carriel@tearfund.org