El problema enredado de Anastausia

por el Dr Steve Brown.

Me gustaría empezar la conversación sobre el problema enredado de las  mujeres que, como Anastausia, reciben oxitóxicos de los curanderos del pueblo, en la forma de raíces (‘Problemas Enredados’ - Paso a Paso No.7) o, como he visto muchas veces en Bangladesh, de los ‘doctores’ del pueblo, por medio de inyecciones oxitóxicas o pastillas. El problema es que los oxitóxicos son estimulantes potentes para los músculos del útero y, cuando se administran en cantidad o en dosis no controlada antes de que nazca el bebé, el útero puede reventar.

Pienso que no deberíamos apresurarnos a criticar a la curandera o a la mujer, y que tampoco deberíamos encontrar soluciones precipitadas al problema. Se debe asegurar que el consejo que se da sea útil para las personas y que sea posible llevarlo a cabo. Debemos observar la regla simple de buscar más información sobre el problema.

Las personas en general no son tontas; hacen cosas que son lógicas dentro de su propia comprensión del problema y de acuerdo a sus valores y creencias, y deberíamos respetarlas por esto. En este caso se debe averiguar cuáles son las creencias en cuanto a:

  • la duración del embarazo
  • el mejor tiempo para el parto
  • dónde y cómo se debe dar a luz
  • quiénes deben estar presentes
  • cuáles son los espíritus que se asocian con los dolores de parto y con el parto en sí.

La actitud de la gente hacia el servicio de salud está condicionada por sus propias experiencias. La visita al centro de salud más cercano, ¿es una experiencia ‘positiva’ o es una pérdida de tiempo, humillante e inútil? ¿Está el servicio a la disposición de todos? ¿Lo pueden pagar? Con esta información uno puede ponerse en el lugar de la mujer embarazada con más facilidad. La solución puede tener más que ver con el cambio del servicio de salud que con el cambio de actitudes y comportamiento, que a veces esperamos de ellas. Sería ideal si pudiéramos conversar sobre el plan de acción con las curanderas, los grupos de mujeres y las parteras comunitarias, mejor que presentarles ‘la solución’.

Deberíamos averiguar exactamente lo que se les da a las mujeres y para qué. Si se usan los oxitóxicos para inducir el parto, la respuesta probablemente está en que durante las sesiones de capacitación o de conversación, hay que llegar a un acuerdo con las mujeres del pueblo, las parteras y las curanderas, que:

  • Los bebés llegarán cuando estén listos; si parece que el bebé va a nacer tarde entonces probablemente ha habido confusión en las fechas.
  • El parto no se debe inducir en el hogar porque hay peligros muy grandes.
  • Si cree que el bebé está retrasado por más de dos semanas, vaya al hospital para que le aconsejen.

Si los oxitóxicos se están usando para acelerar el parto, las cosas son más complicadas y hay que averiguar algunas cosas más en el pueblo. En mi experiencia en Bangladesh, la mayoría de los casos de demora en el parto eran por la fatiga y la deshidratación de la madre. Tanto las parteras como los doctores quizás necesiten capacitación en cuanto a la necesidad de animar a la mujer a que coma y beba durante las primeras etapas del parto, y a que no se debe ‘pujar’ demasiado temprano. Si el doctor del pueblo ha estado usando los oxitóxicos en estos casos seguramente es porque ha traído a muchos bebés al mundo. Sin embargo, si los ha usado cuando el bebé estaba en la posición incorrecta o cuando la cabeza del bebé era demasiado grande para la pélvis de la madre, habrá provocado la ruptura de algún útero.

La mujer en el pueblo está en una posición muy difícil - muchas veces los doctores no quieren atender los partos en los pueblos y la mujer que ya está con los dolores de parto no quiere moverse. No es raro, entonces, que ella use primero los remedios locales.

Al final, la respuesta está en:

  • ecografías prenatales de las mujeres para saber quienes corren el riesgo de un parto difícil
  • la capacitación de las parteras, no sólo para que lleven a cabo los partos sino para que reconozcan los problemas en el parto cuando aún no están avanzados y así poderlos controlar rápidamente
  • trabajar junto con los doctores y las curanderas para reconocer el riesgo de los oxitóxicos y para controlar su uso y la dosis con más cuidado
  • crear servicios de salud cercanos y mejorar las facilidades de transporte hacia el hospital.

¿Hay algún lector que le gustaría comentar sobre esto, a partir de su propia experiencia?

Steve Brown es un doctor con muchos años de experiencia en Bangladesh con Tearfund.