El uso del arte como terapia para niños huérfanos y vulnerables

Paso a Paso 101 - Niños huérfanos

Con estudios de caso, actividades para los niños y una emotiva entrevista sobre la experiencia de crecer en una institución para niños huérfanos.

El uso del arte como terapia para niños huérfanos y vulnerables

Julie Hefti 

Crear objetos de arte y hablar de ellos puede ayudar a los niños a recuperarse de experiencias difíciles. Las actividades pueden abarcar desde dibujo, pintura, modelado y collage hasta cualquier otro tipo de arte. Las siguientes actividades pueden ayudar a los niños huérfanos y vulnerables a expresar sus emociones, aumentar su autoestima y superar recuerdos dolorosos. 

El cuidador debe escucharlos con atención, demostrarse comprensivo, ofrecerles aceptación plena y brindarles mucho amor. Es importante ser sensibles frente a cuánto está dispuesto un niño a compartir. El ambiente debe ser relajado y agradable, y las actividades deben ser divertidas (por ejemplo, con el uso de diferentes colores y materiales). 

Antes de comenzar 

Busque un orientador psicológico capacitado que viva en el área y que trabaje con niños. Si un niño da muestras de aflicción, interrumpa la actividad, tranquilícelo y considere la posibilidad de organizar una sesión con el orientador psicológico. 

Ilustracione: Amy Levene/Wingfinger

Idea 1: El lugar seguro

Una buena manera de empezar a trabajar con niños que han sufrido una experiencia traumática es pedirles que dibujen un «lugar seguro». La actividad también es útil para cuando los niños se ponen ansiosos. 

Anime al niño a cerrar los ojos e imaginarse un lugar donde se sienta seguro. Puede tratarse de un lugar real o imaginario. Dele todo el tiempo necesario para que imagine el lugar, ya que esta tarea puede resultar difícil para los niños que han sufrido un trauma reciente. Dígale que en ese lugar solo están las personas que él quiere que estén y nada malo podrá ocurrirle. Hágale preguntas para ayudarlo a crear una imagen del lugar, como «Mira a tu alrededor: ¿qué ves? ¿qué hueles? ¿qué oyes? Estás muy contento y seguro… ¿qué estás haciendo?». Para animarlo a que dé más detalles, pregúntele «¿qué más?». Una vez que el niño termine de imaginarse el lugar, puede dibujarlo o crearlo con lápices de colores, pinturas o diferentes materiales. Anímelo a recordar este lugar y a pensar en él cuando tenga miedo o cuando se sienta triste. 

Ilustracione: Amy Levene/Wingfinger

Idea 2: ¡Ese soy yo! 

Esta actividad puede ayudar a fortalecer el sentido de identidad de un niño y desarrollar su autoestima. 

Haga que el niño se mire en un espejo. Mientras se esté mirando, hágale las siguientes preguntas: 

  • ¿Qué ves? 
  • ¿Quién te creó? 
  • ¿Cuántas personas en el mundo se parecen a ti? (Indíquele que Dios lo creó a él de una manera única y especial. Dígale que todo lo que ha creado Dios es bueno y bello, incluido él). 
  • ¿Cómo eres físicamente? ¿Puedes describirte a ti mismo? 
  • ¿Qué te gusta de ti? ¿Qué tienes de especial? 

Luego, cree junto con el niño un objeto de arte sobre este tema. A continuación, le sugerimos algunas ideas, pero también puede pensar en otras posibilidades. 

  • Con pintura o tinta no tóxica, pídale al niño que imprima la huella de su mano en el centro de una hoja de papel. De lo contrario, el niño puede dibujar la silueta de su mano y colorearla. 
  • Pídale que escriba dentro o fuera de la huella «Yo soy único».
  • Anímelo a escribir en cada uno de los dedos las cosas que le gustan sobre sí mismo. 
  • Mida al niño y anote el resultado en la hoja con la fecha. 
  • Pídale que pegue un mechón de su pelo en el papel. 

Esto puede formar parte de una serie de actividades de arte sobre temas como «De dónde soy», «Mis amigos» y «Mis esperanzas para el futuro». Los niños pueden recopilar estos trabajos en una carpeta y decorar la cubierta.

Idea 3: Modificación de la memoria 

Esta actividad puede ayudar a los niños a abordar los eventos aterradores que han ocurrido en su vida. 

Solo permitiendo que los niños dibujen o pinten cualquier cosa que quieran y demostrando interés en lo que hayan creado les ayudará a expresar sus pensamientos y sentimientos. Hágales preguntas como «¿de qué se trata tu dibujo?», «¿quiénes aparecen en él?» y «¿qué están haciendo?» Si esto revela que un niño está asustado, puede recurrir a la siguiente actividad:

Cuéntele una historia sobre personas o animales que sentían mucho miedo de algo. De improviso, algo ocurrió que los liberó del peligro. Es posible que apareciera otra persona u otro animal que haya hecho que su temor desapareciera (un ejemplo de la Biblia es la historia de Jesús que calma la tormenta cuando los discípulos tenían miedo).

Vuelva la atención al dibujo que el niño hizo de la situación en que tenía miedo. Pregúntele qué lo ayudó en esta situación y cómo desapareció su miedo. Si al niño no se le ocurre nada que responder, anímelo a imaginarse algo con la siguiente pregunta: «¿qué te habría ayudado?». Pida al niño que incluya en el dibujo a esta persona o cosa que lo ayudó con el fin de modificar la memoria.

Illustration: Amy Levene/Wingfinger

Julie Hefti estudió recreación terapéutica y ha trabajado con niños en familias de acogimiento. También ha trabajado en Kenia con niñas masáis traumatizadas, en Suiza con personas que consumen drogas y en Jordania, en una escuela preescolar para niños sirios refugiados. Correo electrónico: ps9213@googlemail.com 

Illustraciones: Amy Levene/Wingfinger