Estudio bíblico: Las hijas de Zelofejad

Paso a Paso 105 - El derecho a la tierra

Paso a Paso 105 analiza los derechos a la tierra, por qué son importantes y qué podemos hacer para protegerlos.

La mayoría de las mujeres de las zonas rurales dependen de la tierra pero carecen del derecho seguro a ella. Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)
La mayoría de las mujeres de las zonas rurales dependen de la tierra pero carecen del derecho seguro a ella. Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)

Estudio bíblico: Las hijas de Zelofejad

Rev. Dra. Lydia Mwaniki  

Lea Números 27:1–7

En Números 27:1–7, observamos que a las mujeres no se les permitía ser propietarias de tierras. Efectivamente, en Israel, a la mujer se la consideraba como propiedad de su padre, quien luego la transfería al esposo a cambio del pago de una dote. En humildad y sabiduría, las cinco hijas de Zelofejad ejercieron su influencia para que Dios creara una nueva ley que permitiera a las mujeres ser propietarias de tierras. 

La historia de las hijas de Zelofejad transcurre hacia el final del éxodo de los israelitas de Egipto, mientras se preparaban para entrar a la Tierra Prometida. A medida que trascurría el tiempo en el desierto y la población cambiaba, fue necesario realizar un nuevo censo (Números 26:1–4). El propósito de este censo era planificar las estructuras sociales y económicas de la nueva nación. Dios ordenó que la tierra fuera repartida entre las tribus según el tamaño de sus familias (Números 26:52–56). Cada jefe de familia recibía una heredad. 

Zelofejad había muerto sin tener hijos varones. Cuando sus hijas se dieron cuenta de que el nombre de su padre quedaría excluido de la repartición de tierras por no tener ningún heredero varón, decidieron hacer algo extraordinario que nadie había intentado antes: se acercaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a los jefes de toda la comunidad y les reclamaron el derecho de heredar las propiedades de su padre. Con una actitud humilde, Moisés consultó a Dios acerca de este asunto, y Dios le respondió que el reclamo de las hijas de Zelofejad era justo y que se les debía otorgar la herencia de su padre. 

Dios es justo y recto, y no desea que las mujeres vivan en desventaja. Dios ve a las mujeres como personas perfectamente capaces de poseer tierras y administrarlas.

Preguntas para el debate

  • Identifique formas en que se violan los derechos de las mujeres en su comunidad. 
  • ¿Qué medidas prácticas pueden tomar las mujeres y los hombres en su comunidad para proteger los derechos de las mujeres sobre la tierra y los demás derechos que ellas tienen? 
  • ¿Qué podemos aprender de este pasaje bíblico acerca del rol que ejercen los líderes para promover la justicia de género?

La Rev. Dra. Lydia Mwaniki es directora de teología, vida familiar y justicia de género de la Conferencia de Iglesias Panafricana.

Correo electrónico: lydiamuthonimwaniki@gmail.com