La recuperación del bosque subterráneo

Paso a Paso 110 - Agricultura sostenible

Paso a Paso 110 aborda las diferentes estrategias que los agricultores pueden adoptar para mantener un ecosistema saludable y granjas productivas

La recuperación del bosque subterráneo

Tony Rinaudo

Para las personas que dependen de la agricultura de secano (los cultivos sólo reciben el agua que aportan las lluvias), la degradación de la tierra y la pérdida de fertilidad del suelo pueden resultar devastadoras. La regeneración natural gestionada por los agricultores utiliza técnicas sencillas y de bajo costo para estimular el rebrote de árboles a partir de tocones vivos y de las semillas que hay en la tierra. Como resultado, se restauran la tierra y los medios de vida.

Gracias a la regeneración natural gestionada por los agricultores, este granjero de Malaui ahora puede cultivar una amplia variedad de productos y árboles, lo cual le ha permitido aumentar sus ingresos y mejorar su calidad de vida. Foto: Tony Rinaudo / World Vision Australia

Los conocimientos relacionados con esta práctica se han utilizado durante generaciones. En Níger, a principios de la década de los ochenta del siglo pasado, la práctica se recuperó y volvió a popularizarse en respuesta a la grave degradación de tierras en el país. Amplias zonas de tierras deforestadas se habían erosionado gravemente, con las consecuentes pérdidas de cultivos y el hambre crónica.

Los intentos de plantar árboles y restaurar la fertilidad del suelo solían fracasar debido al calor extremo, la escasez de agua, el ganado que pastaba sin control y la falta de interés. La mayoría de los agricultores no apreciaba los beneficios de los árboles y concentraba sus esfuerzos en intentar satisfacer sus necesidades inmediatas. Era necesario adoptar un nuevo enfoque: uno que permitiera a los agricultores restaurar sus tierras y al mismo tiempo mejorar su producción agrícola.

Tocones vivos

En lugar de plantar árboles, la regeneración natural gestionada por los agricultores se basa en el rebrote de tocones vivos, raíces y semillas ya presentes en el suelo: el llamado bosque subterráneo. Los tocones vivos de árboles que han sido cortados tienen raíces maduras que pueden alcanzar los nutrientes y el agua presentes en la profundidad subterránea. Estas raíces también liberan energía almacenada mientras aparecen brotes nuevos. Como resultado, normalmente el crecimiento del rebrote es más rápido —y más eficaz— que el crecimiento de los plantones trasplantados.

Con frecuencia, en los campos agrícolas, los rebrotes de árboles se cortan o se queman antes de la temporada de siembra. En la regeneración natural gestionada por los agricultores, cuando aparecen los rebrotes, se protegen los tallos más firmes y más erguidos y se cortan los demás. Los usuarios de la tierra deciden qué árboles conservar, dependiendo de la especie que quieren cultivar y el lugar en que se encuentran los tocones. Las técnicas básicas son fáciles de aprender y se transmiten entre los agricultores.

A los animales se los mantiene alejados de los rebrotes hasta que los árboles jóvenes hayan crecido lo suficiente para no correr el riesgo de sufrir daños con el pastoreo. A partir de ese momento, se puede dejar que el ganado paste entre los árboles, al tiempo que fertilizan el suelo.

La temporada de cultivos puede ser un buen momento para regenerar los árboles porque es una época en que el ganado suele estar en corrales o pastar en otros lugares. En las tierras comunales, las comunidades deben decidir juntas la mejor manera de mantener a los animales alejados de los árboles jóvenes y vulnerables.

Árboles en las granjas

Se ha demostrado que incluir y mantener árboles y arbustos en las granjas brinda numerosos beneficios. Por ejemplo:

  • reducción de la erosión del suelo debido a las raíces profundas y la cubierta vegetal permanente;
  • mejora de la estructura y fertilidad del suelo;
  • mejor retención de la lluvia en el suelo y reducción del riesgo de inundaciones;
  • suelos más frescos, lo cual favorece la supervivencia de los cultivos y el pasto durante períodos de calor y sequía;
  • hábitat para varias especies de flora y fauna silvestre, incluidos insectos y pájaros importantes para la polinización y el control de plagas;
  • menor velocidad del viento y menos polvo en el aire; y 
  • sombra para las personas y los animales.

Las distintas especies de árboles pueden proporcionar leña, madera, medicinas naturales, forraje y alimentos. Además, también se pueden desarrollar negocios como la apicultura. Las especies de árboles llamadas leguminosas obtienen nitrógeno del aire y lo fijan al suelo. Otras conducen agua hacia la superficie, que luego pueden aprovechar los cultivos. 

Flexibilidad

Existen varias maneras en que los agricultores y los usuarios de la tierra pueden practicar la regeneración natural. Ellos pueden decidir libremente qué árboles desean conservar y cuándo y cómo podarlos. La técnica puede adoptarse con diversos fines, desde cultivar unos pocos árboles para la producción de leña hasta restaurar amplias zonas de bosques.

Cuando la tierra pertenece a un solo propietario, se recomienda que la regeneración de árboles sea gestionada por el propietario o el usuario de la tierra. En cambio, en las tierras comunales, debe involucrarse a toda la comunidad. Esto asegura que todos entiendan la importancia de cuidar los árboles y que todos aprovechen sus ventajas.

Numerosos beneficios

En Níger, la regeneración natural gestionada por los agricultores ha aumentado hasta abarcar más de cinco millones de hectáreas. Puesto que la tierra se ha reverdecido con árboles, el rendimiento de las cosechas ha aumentado, beneficiando a dos millones y medio de personas. En 2005, cuando un tercio de la población nigerina padeció hambruna, los agricultores que practicaban la regeneración natural pudieron evitar la tragedia gracias a la venta de leña y otros productos forestales, y no tuvieron que depender de la ayuda humanitaria.

Por lo general, la implementación de la regeneración natural gestionada por los agricultores cuesta alrededor de 40 dólares estadounidenses por hectárea. Sin embargo, una vez que se ha introducido, el costo para el usuario de la tierra se reduce al pago de la mano de obra, que en Níger es de unos 14 dólares estadounidenses por hectárea. Al cabo de veinte años, los agricultores nigerinos cultivaban 500 000 toneladas adicionales de granos al año y los ingresos anuales habían aumentado hasta en 1000 dólares estadounidenses por hogar. En comparación, según un estudio de tres países de África Occidental, se invirtieron 160 millones de dólares en la plantación de árboles y solo se conservaron unas 20 000 hectáreas de plantaciones. Es decir, el costo por hectárea fue de 8000 dólares estadounidenses.

Compromiso

Cuando existe un alto grado de compromiso, hay más probabilidades de obtener resultados positivos. Un gran número de agricultores no consideran que la presencia de árboles en sus tierras sea una ventaja. No obstante, a medida que se crea conciencia al respecto, aumenta la disposición a incluirlos. Si la mayor parte de los miembros de una comunidad dirigen sus esfuerzos hacia el logro de unos objetivos en común, será más fácil avanzar.


Tony Rinaudo es el asesor principal sobre recursos naturales de World Vision Australia. En 2018, fue galardonado con el Right Livelihood Award en reconocimiento de su trabajo, gracias al cual la regeneración natural gestionada por los agricultores se ha implementado en al menos 27 países.


Para más información sobre la regeneración natural gestionada por los agricultores, descargue este póster.

Vision Mundial publicó un manual completo que cubre todos los aspectos de la regeneración natural gestionada por los agricultores. Puede descargarlo gratis en este www.fmnrhub.com.au - disponible solo en inglés.




Las escuelas kenianas enseñan a los alumnos a podar y mantener los árboles. Foto: World Vision Australia

Estudio de caso: LA INFANCIA como protagonista

Sarah McKenzie

A través de la poesía, el baile y el teatro, los niños y las niñas en las escuelas de Kenia están aprendiendo sobre árboles y el medio ambiente, incluida la regeneración natural gestionada por los agricultores. Luego, comparten lo que aprenden con sus familias.

Kibe, alumna de una de las escuelas en que se imparten estos conocimientos, afirma: «Esta técnica agrícola ha sido toda una bendición para nuestra familia. Ahora tenemos suficiente leña gracias a las ramas podadas, que nos dura todo un trimestre. Por lo tanto, ya no tengo que perder clases para ir a recoger leña al bosque, que queda a cinco kilómetros de distancia».

El director de la escuela de Kibe agrega: «Yo tenía planeado cortar los arbustos que hay en el recinto de la escuela para que el área se viera más despejada. Pero gracias a una sesión de capacitación que recibí de World Vision, nuestra escuela se ha convertido en un lugar donde los agricultores vienen a aprender técnicas de regeneración de árboles. Como escuela, nos enorgullece enormemente formar parte de esta iniciativa».

Nancy, una agricultora vecina, también está encantada de participar. «Tras asistir a una reunión en la escuela primaria Ngusero, comencé a utilizar las técnicas de regeneración natural. Bajo los árboles podados, empezó a crecer muy rápidamente un pasto excelente.

Debido a que el pasto es de mejor calidad, la producción de leche de mis cinco vacas ha aumentado de 10 litros a 32 litros al día. Ahora vendo leche a Mogotio, una cooperativa, y recibí un premio por ser una de las proveedoras más regulares. También puedo pagar las matrículas escolares de mis hijos sin preocupaciones y soy líder en mi comunidad. La regeneración natural gestionada por los agricultores me ha cambiado la vida», afirma.


Sarah McKenzie es directora de regeneración natural gestionada por los agricultores del equipo Acción por el Clima y Resiliencia de World Vision Australia.