El fuego del SIDA

Un viejo les estaba hablando a los ancianos de la aldea acerca del SIDA y les contó una anécdota…

Un día, una joven madre, Filomena, les estaba hablando a otras mujeres de la aldea mientras hacían canastos. Les contó cómo su bebé de pocos meses estaba fascinado con el fogón que ardía día y noche en medio del suelo de la casa. Le encantaba ver las chispas que saltaban por el aire y trataba de gatear hacia las llamas danzantes. Esa misma mañana había tratado de sacar un tizón encendido y se puso a llorar cuando ella lo alejó de las llamas.

‘Estamos obligados a tener fuego en nuestras casas,’ dijo ella, ‘pero, ¿cómo les enseñaron a sus niños a que no se quemen y a usarlo sin peligro?’

Una mujer dijo, ‘Los niños deben aprender mediante la experiencia. Yo dejo que mi hijo descubra las cosas solo. Muy pronto se dió cuenta que el fuego quema y nunca más se acercó de nuevo al fuego.’

‘Sí,’ pensó Filomena, ‘las manos de tu hijo están tan deformadas que no puede sostener ni una pala, ni un lápiz. Yo no quiero que mi hijo sea así.’

Luego una segunda mujer dijo, ‘No, a los niños se les debe enseñar a tenerle miedo al fuego. Yo tracé un círculo en el polvo alrededor del fogón y les dije a mis niños que les daría una paliza si metían una mano dentro del círculo.’

‘Pero tus hijas son grandes ahora y no saben cocinar el arroz,’ pensó Filomena. ‘Yo no quiero que mis hijos sean así.’

Una tercera mujer dijo, ‘No, los niños tienen que aprender a usar el fuego sin peligro y adquirir la experiencia de sus ventajas. Yo también dicté algunas reglas y les dije que si las desobedecían los castigaría severamente.’

Sí,’ pensó Filomena, ‘fue tu niño el que cometió un pequeño error y se quemó vivo en la casa porque tenía miedo de que lo castigaran si pedía ayuda. Yo no quiero que mi hijo sea así.’

Entonces habló la esposa del cacique y dijo, Sí, el fuego es una cosa muy maravillosa y no podemos vivir sin él. Cocina nuestra comida, espanta a los animales salvajes y nos calienta el cuerpo. Pero también tiene un ansia de quemar cualquier cosa que se le ponga al alcance. Si no lo usamos correctamente nos causará daño. Puede ser un amigo muy gentil o un gigante destructivo cuando está fuera de control. Así, les enseñé a mis niños cómo hacer fuego, cómo utilizarlo y qué hacer en caso de que algo agarrara fuego por error.

También les dije que nunca tuvieran miedo de pedir ayuda si hubiesen cometido un error porque, aunque me enojase, no los castigaría no querría que se hiciesen daño.’

‘Sí,’ dijo Filomena, ‘fueron tus hijos los que sacaron a un bebé de las llamas el otro día. Esto es lo que quiero hacer. Les enseñaré a mis niños que el fuego es maravilloso, pero también peligroso. Les ayudaré a entenderlo y les enseñaré pacientemente a usarlo sin peligro.’

Cuando acabó la anécdota, la gente la discutió un rato y luego preguntó al maestro que explicase su significado y ésto es lo que él dijo...

El deseo sexual es como un fuego, dado por Dios para nuestro placer y para nuestro uso. Debido a este deseo, hombres y mujeres se unen para tener hijos. El deseo es muy intenso y, como el fuego, puede ser tanto un alivio maravilloso como una fuerza destructiva que puede causar la ruptura de una familia o hacer que hombres y mujeres se maten unos a otros por celos. Puede mantener unidos a hombres mujeres o acarrear enfermedades y la muerte. Es por esto que todas las sociedades tienen reglas acerca de cómo controlarlo: reglas tribales, reglas musulmanas, reglas indúes, reglas budistas y reglas cristianas, todas tratando de ayudarnos a usar armoniosamente este don divino.

Casi todas estas sociedades dicen que el don del sexo se debe usar solamente después de algún acuerdo legal entre las familias. Debe haber una declaración pública de manera que todos los miembros de la sociedad sepan que un hombre y una mujer se pertenecen mutuamente. La mayoría de las sociedades espera que la chica sea virgen y están mucho más listas para condenar a la chica que comete un error que al chico que ‘adquiere experiencia’.

Nuestra costumbre cristiana es muy clara. Creemos que Dios enseña que el don del sexo sólo debe disfrutarse dentro de una relación matrimonial. No se debe usar antes del matrimonio o con otras personas fuera de él. Esto es lo ideal porque así los jóvenes no traen enfermedades al seno del matrimonio. Sin embargo, sabemos que cometemos deslices y siempre hay una forma de perdón.

Ahora el SIDA ha llegado entre nosotros y es como el viento que súbitamente atiza el fuego y que transforma un pequeño desliz en una hoguera mortal. Lo pasamos de una persona a otra mediante el uso inapropiado del don divino. Nos vamos una sola vez con una persona y descubrimos que nos hemos condenado a muerte.

No podemos permitirnos ser como la primera mujer y simplemente dejar que nuestros jóvenes aprendan de la experiencia. Pueden pagar con sus vidas por esta experiencia. Si fuésemos como la segunda mujer y no explicásemos las cosas ni discutiésemos los problemas, no podrán entender y correrán riesgos innecesarios. Incluso la tercera mujer, que trataba de explicar un poco, se apoyaba en amenazas y temor.

Al igual que el cacique y su esposa, debemos explicar los riesgos y permitir que nuestra gente tome sus propias decisiones y use el don del sexo con sabiduría. Cualquiera puede encender un fuego y llevar a que muchos inocentes se quemen en él. Es por esto que nosotros los cristianos tenemos la responsabilidad de enseñar cosas como ‘sexo más

‘La noche casi se ha acabado; el día ya está aclarando. Por lo tanto, dejémos de lado los actos de la oscuridad y pongámonos la armadura de luz.’ ROMANOS 13:12

seguro’ con lo que podemos no estar de acuerdo, pero que puede ayudar a las personas ajenas a la iglesia a evitar el contagio.

Jesús se codeaba con prostitutas y pecadores y siempre respondió tanto al pecado como a las enfermedades con amor y compasión, y así debemos hacerlo nosotros también.

Preguntas para la discusión

  • ¿Qué costumbres tradicionales pueden tener influencia sobre la transmisión del SIDA? ¿Hay alguna forma de cambiar estas costumbres? (Las respuestas pueden incluir la poligamia, la poliandria y la herencia matrimonial además de la prostitución.)
  • ¿Cuáles son las dos formas principales a través de las que se transmite el SIDA? (El acto sexual es responsable por casi todos los casos de inmunodeficiencia en Africa, con la transmisión a través de la sangre – la circuncisión, los tatuajes, los pactos de sangre y las cortaduras – por alrededor del 5%.)
  • ¿Es mejor que los padres, maestros y líderes de la iglesia enseñen a los jóvenes acerca del sexo?
  • ¿Qué clase de preparación o capacitación puede estar al alcance? (Si no hubiese ninguna, sería útil que la gente se juntara y discutiera los problemas antes de hablar con sus hijos?)

Agradecimientos al Dr Alexandre Saúl de AEA, Angola, por iniciar estos temas para la discusión.

Materiales sobre el SIDA

STEPPING STONES

Este es un nuevo e interesante paquete de capacitación con 240 páginas de manual y un video, desarrollados por Action Aid. Es muy valioso para estimular a la gente de todas las edades a que expresen sus sentimientos y aprendan acerca del SIDA mediante la discusión y la simulación de roles (aunque no tiene una perspectiva cristiana). El video se puede obtener en inglés, francés, luganda y kiswahili y el manual sólo en inglés y francés. El paquete completo vale aproximadamente US$150, pero puede compartirse en forma extensa en las iglesias y organizaciones. Para mayores informaciones, ponerse en contacto con uno de los siguientes:

TALC, PO Box 49, St Albans, AL1 4AX, Gran Bretaña

Stepping Stones, PO Box 676, Kampala, Uganda

STRATEGIES FOR HOPE

La colección Strategies for Hope tiene en la actualidad 11 folletos con la mayoría de los títulos disponibles en francés e inglés. Estos folletos son gratuitos para los grupos que trabajan en el Africa al sur del Sahara. Conseguir más detalles de TALC (dirección anterior). Otros contactos útiles para materiales de capacitación y los folletos de Strategies for Hope:

AMREF, PO Box 30125, Nairobi, Kenia

AMREF Uganda, PO Box 51, Entebbe, Uganda

AMREF Tanzania, PO Box 2773, Dar es Salaam, Tanzania