Bombas de mano:¿una batalla perdida?

por Daniel Schotanus.

Foto: Jim Loring/Tearfund
Foto: Jim Loring/Tearfund

¿Por qué oímos tan pocas historias de éxito con bombas de mano? Durante las fases tempranas de planificación, construcción y uso inicial, hay muchas expresiones de éxito. Hay, sin embargo, poca información sobre el estado de proyectos de bombas de mano después de tres, cinco o incluso diez años de uso. ¿Es debido a que se lleva a cabo poco monitoreo y evaluación? ¿Se ha desplazado el interés a otros proyectos o regiones? ¿O es porque los proyectos de bombas de mano mismos han demostrado sólo un éxito a corto plazo?

La mayoría de los que trabajamos para mejorar los suministros de agua conocemos el triste espectáculo de bombas abandonadas y descompuestas. Uno sólo puede imaginar cuánto tiempo hace que la bomba se presentó orgullosamente a la comunidad. Un funcionario local probablemente realizó unos pocos poderosos bombeos primero y declaró un golpe decisivo en la guerra contra el hambre, la enfermedad y la pobreza. Pero el agua clara que se vierte es ahora sólo un recuerdo para la gente de la localidad y una fotografía en el informe final del proyecto.

El pasado diciembre, visité un programa de agua manejado por una ONG etíope, ocho años después de trabajar con ellos. Me senté con mis colegas anteriores y reflexioné sobre los buenos momentos que pasamos. La charla se volcó a los problemas de trabajo. Pronto se hizo evidente que el sueño que tuvimos diez años antes, sobre la ONG que animaría la multiplicación local de bombas de mano sostenida con financiamiento de la comunidad, en realidad no se había desarrollado. La idea de desarrollo de agua sustentable no había llenado nuestras expectativas.

Visitamos una de las primeras bombas de mano instaladas por el programa 12 años antes y la encontramos muy bien cercada y todavía en uso. Sin embargo, muchas de las otras bombas de mano ya no eran exitosas. A veces la bomba se había estropeado; a veces el comité de agua no había manejado ni mantenido la bomba; a veces la comunidad no había proporcionado contribuciones financieras. Estas preocupaciones plantean varios problemas importantes que necesitamos considerar antes de decidir si las bombas de mano son una opción sabia para el suministro de agua de la comunidad.

Nivel de servicio apropiado

Investigadores de los suministros de agua sugieren una útil escala para describir el nivel de suministro de agua. Las fuentes de agua tradicionales sin mejoras – por ejemplo el agua de río, un estanque, un agujero de agua, un pozo poco profundo sin recubrimiento o un manantial sin protección – se consideran como nivel cero. El primer nivel de mejoramiento levanta éstos con medidas simples para proteger la fuente de la contaminación. Estas podrían incluir el recubrimiento de un pozo, uso de un cubo y soga o proteger un manantial. Esto puede producir una mejora muy significativa en la calidad del agua. Las bombas de mano se listan como el segundo de seis niveles.

Las bombas de mano ofrecen mejor protección, más agua y una manera más fácil de obtener agua por bombeo. La tapa cerrada del pozo protege la fuente de agua de cualquier contaminación de la superficie. La cantidad de agua varía y depende del tipo de bomba, la profundidad del nivel de agua debajo de la superficie y la fuerza del usuario. Las bombas de mano normalmente pueden proporcionar 0.5–1 metro cúbico de agua por hora, y los niños de 10–12 años de edad tendrían la fuerza suficiente para operar la bomba.

Los niveles más altos de servicio como cañerías del agua públicas, grifos fuera de la casa y conexiones internas proporcionan más agua con mayor conveniencia pero a costos mucho más altos.

Estos sistemas requieren recursos técnicos y económicos considerables y normalmente su establecimiento y mantención están fuera del alcance de los usuarios y autoridades.  

Niveles de servicio para el suministro de agua de la comunidad

Nivel

Tipo de servicio

Litros de agua usados cada día por cada usuario

Costo

5

conexión domiciliaria

100-150

alto

4

grifo en el patio

50-100

alto

3

cañería del agua

10-40

moderado

2

bomba de mano

10-40

bajo

1

mejorada tradicional

10-40

muy bajo

0

tradicional

10-40

muy bajo

Arlosoroff (1987)

Funcionamiento y mantenimiento a nivel del pueblo

Durante los últimos 15 años, el funciona-miento y mantenimiento a nivel del pueblo de bombas de mano (FMNP) se ha vuelto una consideración importante por el diseño de bombas de mano. Muchos diferentes fabricantes describen ahora esto en relación con sus propios diseños de bombas. El Banco Mundial promovió originalmente este concepto e incluye estos criterios:

  • Mantención fácil por parte de un encargado del pueblo y requiere habilidades mínimas y pocas herramientas
  • Fabricadas en el país para que las piezas de repuesto estén fácilmente disponibles
  • Muy sólidas y fiables bajo condiciones de terreno
  • Rentables.

El funcionamiento y mantenimiento a nivel del pueblo también se aplica a la administración de las bombas de mano. Esto significa que la comunidad necesita adoptar la propiedad del uso y mantenimiento de la bomba. La propiedad y administración de mantener las bombas deben significar que la comunidad:

  • decide cuándo reparar las bombas
  • decide quién reparará las bombas
  • paga por el servicio.

Falla de las bomba de mano

Nuestro proyecto en Etiopía trabajó con un equipo de mantenimiento local. Después de que se establecieron varias bombas, el proyecto continuó empleando a este equipo porque:

  • Los encargados del pueblo a menudo no practicaron el mantenimiento preventivo sino que esperaron que se desarrollaran los problemas.
  • Los repuestos a menudo no estaban disponibles.
  • Ocurrieron averías que estaban fuera del alcance de la capacidad de la comunidad del pueblo para repararlas.
  • Estaba en contra del interés financiero del equipo de mantenimiento del proyecto dar responsabilidad a las comunidades locales.

Tanto en sectores remotos como urbanos, muchos encargados son muy cuidadosos con el dinero. La gente piensa que no hay ninguna necesidad de reemplazar una pieza que todavía está funcionando. Esto puede significar que no se reemplazan partes hasta que muestren problemas definidos o real-mente se hayan estropeado. También puede ser muy difícil obtener piezas de repuesto localmente y sin éstas ningún mantenimiento preventivo puede tener lugar.

Sin embargo, dependiendo de la frecuencia con que se use la bomba, todas las piezas necesitarán reemplazarse alguna vez en el futuro una vez que se haya cumplido su duración esperada. La bomba todavía puede ser utilizable después de que una pieza pequeña se haya gastado o roto, pero esto puede redundar en daños considerables y permanentes. Puede ser entonces necesario conseguir nuevas piezas caras y ayuda de fuera para reparar los daños más severos.

Si hay fondos disponibles para un equipo de mantenimiento central, entonces pueden hacerse reparaciones de emergencia y las comunidades continúan beneficiándose de las bombas en funcionamiento (¡asumiendo que los equipos de mantenimiento respondan a las expectativas!). Pero generalmente, el financiamiento para tales equipos no tiene probabilidades de durar.

En Etiopía, tanto el gobierno como las ONGs han esperado demasiado de la buena disposición inicial de las comuni-dades para contribuir a la provisión de suministros de agua. El financiamiento externo y la necesidad de resultados rápidos a menudo significan que se presta demasiada poca atención a construir la capacidad y participación locales.

‘Propiedad’ del proyecto de agua a menudo sólo significa que la bomba terminada se ‘dona’ a la comunidad una vez construida. Demasiado poco tiempo se deja para permitir a la comunidad que maneje el proceso de planificación y de implementación y que tome propiedad del proyecto de suministro de agua desde el comienzo. Las contribuciones locales son a menudo moderadas en términos de mano de obra y contribuciones de materiales de construcción o comida. ¿Quién puede culpar a la gente de la localidad de mostrar vacilación en su contribución a algo que parece propiedad de los forasteros?

Investigación llevada a cabo por estudiantes etíopes de IHE-UNESCO Institute for Water Education (Instituto para la Educación de Aguas) sugiere que las comunidades puedan normalmente pagar por sus propios proyectos de suministro de agua. La contribución requerida para el mantenimiento de proyectos de suministro de agua normalmente es mucho menos del 1% del ingreso anual que podría ser aceptable incluso en el nivel de subsistencia. Sólo durante las situaciones de crisis la gente fue incapaz de contribuir.

Hay una necesidad clara de volver a pensar en nuestros enfoques. Las buenas bombas de mano existen y las soluciones técnicas están disponibles. El verdadero problema es la administración de las bombas de mano. Para que funcione la operación y dirección a nivel del pueblo, es esencial la construcción de capacidades de las personas responsables por el funcionamiento y mantenimiento. Ellos necesitan capacitarse en administración apropiada de suministros, repuestos y finanzas. Nuestra planificación y apoyo necesitan equipararse a la buena disposición de las personas de la localidad para contribuir.

Daniel Schotanus trabaja en la Sección de Dirección e Instituciones del IHE-UNESCO Institute for Water Education, PO Box 3015, 2601 Delft, los Países Bajos. Tiene muchos años de experiencia como ingeniero hidráulico en Etiopía. E-mail: tds@ihe.nl Website de IHE: www.ihe.nl