El VIH y la lactación materna

por Ann Ashworth.

El virus de VIH puede pasarse de la madre contagiada con VIH a su bebé. Esto se llama transmisión de madre a niño (TMN). Puede ocurrir durante el embarazo, el preparto y el parto y a través de la lactación de pecho. Los medicamentos antiretrovirales como Nevirapine reducen el riesgo de TMN.

Riesgo de la lactación

El riesgo de contagiar el virus a través de la lactación depende de:

  • la duración de la lactación Mientras más se prolonga la lactación, mayor el riesgo de TMN. Se piensa que el riesgo es aproximadamente 5% en los primeros seis meses, 10% durante los primeros 12 meses, y 15–20% si el bebé es amamantado de pecho durante 24 meses.
  • modalidad de lactación El riesgo es más bajo si el bebé se alimenta sólo de leche materna.
  • salud del pecho El riesgo es más alto si los pezones están agrietados o sangrantes o si el pecho está delicado inflamado (mastitis, abcesos del pecho).
  • progreso de la infección de VIH de la madre El riesgo de TMN es más alto si la madre se contagia durante el embarazo o mientras está lactando.
  • el estado inmune de la madre El riesgo es mayor si la inmunidad de la madre es baja, por ejemplo, debido a des-nutrición o porque está en las fases avanzadas de la enfermedad de VIH.

Opciones de alimentación

Las madres con VIH tienen una opción difícil, sobre todo si viven en condiciones pobres. El escoger no amamantar puede prevenir a algunos infantes el contagio con VIH pero puede aumentar grande-mente el riesgo de muerte por otras causas. UNICEF estima que por cada niño que muere de VIH a través de la lactación, muchos más mueren porque no se alimentan de pecho.

Es importante discutir con las madres positivas de VIH las opciones de alimentación disponibles para ellas para que pueden tomar una decisión informada. En la mayoría de las situaciones las opciones serán de amamantar de pecho o dar alimento de reemplazo (como la leche en polvo). Por ejemplo, en algunas ciudades de Brasil, las madres con VIH pueden extraerse la leche materna y hacerla segura mediante tratamiento con calor en un banco de leche materna.

Los riesgos de VIH a causa de amamantar

  • Se contagiará uno de cada 20 bebés si se amamanta durante seis meses.
  • Se contagiarán tres de cada 20 si se continúa amamantando durante dos años.

Lactación de pecho

Los bebés se benefician de los factores inmunes en la leche materna y su alto valor nutritivo. Tienen menos probabilidades de morirse de diarrea y pulmonía pero se arriesgan a contraer el virus de VIH. Este riesgo es pequeño si la madre:

  • alimenta de pecho exclusivamente – esto significa que la madre y otros en la casa no deben dar agua u otros fluidos o alimentos al bebé
  • mantiene pechos saludables a través de buenas prácticas de lactación, como lactación por demanda y tener al bebé correctamente conectado al pecho
  • consigue ayuda rápidamente si hay problemas con el pezón o el pecho, y si hay aftas en la boca del niño o en sus pezones
  • evita el contagio, o volverse a contagiar con VIH mientras se amamanta
  • comienza con alimento complementario a los seis meses (ver páginas 1–3) y deja de amamantar en cuanto sea práctico hacerlo.

Alimento de reemplazo

No hay ningún riesgo de transmitir el virus pero hay un riesgo de muerte por pérdida de la inmunidad que da la leche materna y de los alimentos preparados en forma antihigiénica o incorrecta. Este riesgo es alto si la madre no puede conseguir suficiente leche, tiene un suministro de agua sin tratar, mal saneamiento, escaso combustible, falta de refrigerador, alimentación de biberón o tiene poca educación. En comunidades donde el amamantar es la práctica usual, las madres que escogen la alimentación de reemplazo se ‘notan’ y pueden alienarse. Las madres pueden encontrar difícil dar sólo comida de reemplazo. Por ejemplo, tal vez quieran amamantar por la noche cuando es inoportuno preparar una comida. El mezclar la lactación materna con otras formas de alimento conlleva más riesgo de transmitir el virus que el amamantar exclusivamente.

Sólo deben escogerse alimento de reemplazo si es aceptable, económico, sustentable y seguro. Debe informarse a las madres del peligro de mezclar alimentación artificial y de pecho. La lactación materna es la mejor opción para las mujeres negativas de VIH y para las mujeres cuyo estado de VIH es desconocido.

La catedrática Ann Ashworth es una nutricionista en la London School of Hygiene and Tropical Medicine con muchos años de experiencia en alimentación del niño de corta edad.

E-mail: ann.hill@lshtm.ac.uk Public

Health Nutrition Unit London School of Hygiene and Tropical Medicine 49–51 Bedford Square London WC1B 3DP Inglaterra