Un enfoque integrado al VIH/SIDA: Equipos de Atención y Prevención de Chikankata

Miembros de la comunidad oran con gente que vive con VIH/SIDA. - Photo: Richard Hanson/Tearfund
Miembros de la comunidad oran con gente que vive con VIH/SIDA. - Photo: Richard Hanson/Tearfund

por Mark Forshaw.

A medida que empezó a crecer la epidemia de VIH/SIDA en Zambia del sur, la respuesta del hospital de Chikankata fue de reservar pabellones de hospital para pacientes de SIDA y de proporcionar servicios externos unidos a un programa de atención basado en el hogar. Estos servicios vincularon a las comunidades y trabajadores de salud comunitaria a los servicios de hospital así como a la consejería y la educación. Sin embargo, pronto quedó claro que había simplemente demasiada gente para que la pudieran atender los pabellones del hospital o los servicios externos. Muchas de sus necesidades podían satisfacerse en cambio mediante servicios de atención basados en la comunidad.

Programa de atención basado en el hogar 

Este programa le permitió a la gente ser atendida en sus propias casas, y creó oportunidades para capacitar a las familias en la atención de la gente que vive con VIH/SIDA. Habían también oportunidades de discutir educación y prevención de VIH/SIDA con sus familias y la comunidad más amplia. Estos equipos de atención crecieron para incluir a enfermeras de la comunidad, nutricionistas, y consejeros con vínculos con las iglesias locales. Además, a medida que el personal de salud mostró el amor de Cristo en acción de esta manera, se animó a la gente a que preguntara más por la fe cristiana. El costo del programa de atención en el hogar era justo la mitad de la atención del hospital.

El programa de atención basada en el hogar de Chikankata se transformó pronto en un extenso programa de VIH/SIDA. Esto incluyó consejería en el hospital, educación del SIDA en las escuelas, pro-gramas de apoyo del niño y programas de ayuda técnica para otras organizaciones. Chikankata desarrolló así un variado pero a la vez integrado enfoque sobre el apoyo a la comunidad local en la lucha contra el VIH/SIDA. El VIH/SIDA no sólo afecta todos los aspectos de atención y educación de salud, sino también todos los aspectos de vida de la comunidad. Esto incluye educación, producción de comida, generación de ingreso y vida de la familia. Los programas apuntaron a satisfacer las necesidades de diferentes secciones de la comunidad que eran afectadas de maneras diferentes.

Los equipos de Chikankata pronto comprendieron que la necesidad de cambiar el comportamiento de la gente debía estar al centro de su trabajo con el SIDA. Sin embargo, este cambio tenía que ser voluntario. No podría imponerse sobre la gente. Usando principios bíblicos, atención en la casa y trabajando con las comunidades locales, hubo pronto clara evidencia de la toma de decisiones por parte de la comunidad sobre los problemas como los hábitos rituales de limpieza, la circuncisión, el uso de alcohol, y su relación con el SIDA. El proceso de consejería de la comunidad ayudó a estimular la reflexión. También proporcionó una manera de medir los cambios de comportamiento por parte de la comunidad. La consejería se unió a la atención en el hogar en la misma área geográfica. Se discutió el impacto emocional del SIDA en el hogar en cada comunidad, sin nombrar a la gente. Esta era a menudo una manera poderosa de aumentar la responsabilidad de la comunidad en compartir y quitar el estigma del contagio.

Integración con la comunidad 

Muchas comunidades alrededor de Chikankata esperaron cada vez más que el hospital, no ellos, satisfaciera muchas de sus necesidades, no sólo las relacionadas con el VIH/SIDA sino también con otros aspectos de sus vidas, como generación de ingreso, producción de comida y escuelas.

A pesar de costar menos que el programa original, la dirección del hospital encontró que el uso de equipos pagados de atención de la comunidad basados en un hospital todavía era caro. Los equipos estaban encontrando cada vez más difícil llevar a cabo el creciente trabajo a medida que aumentaba el nivel de infección de VIH. Al sistema de atención de salud de la comunidad también se le estaba pidiendo ayuda en relación con una amplia gama de problemas de la comunidad. La dirección del hospital se reunió con los líderes locales y comunidades para compartir sus preocupaciones y explicar por qué no podía satisfacer todas estas demandas. Después de la discusión, se planteó una nueva respuesta: el desarrollo de equipos de Atención y Prevención manejados por la comunidad y no el hospital.

Atención y prevención 

  • Los miembros de los equipos de Atención y Prevención son elegidos por la comunidad.
  • Los equipos no sólo se preocupan por problemas de salud sino también asuntos generales del desarrollo.
  • Se invita a personas claves de la localidad, tales como trabajadores de salud y hombres y mujeres de negocios a unirse al comité.
  • El personal basado en el hospital trabaja como parte del equipo.
  • La iglesia local es animada a tomar un papel de sirviente, más que un papel de dirección.

Los equipos de Atención y Prevención trabajan con sus comunidades para resaltar y jerarquizar los problemas según su importancia para la comunidad. Luego identifican juntos los recursos disponibles. Estos podrían ser naturales (el agua, los árboles, la tierra fértil), físicos (los hospitales, las clínicas, los donantes, los bancos, las escuelas) y humanos (maestros, granjeros, políticos, individuos comprometidos). La escasez de dinero no significa una escasez de otros recursos.

Se acuerda un plan de acción y se escoge a la gente que va a manejarlo. La comunidad proporciona la mayoría de los recursos y actividades requeridos para responder al plan de acción. Se selecciona a un individuo influyente de la comunidad local para actuar como el motivator principal y persona de enlace. El equipo negocia entonces con el personal del hospital para ponerse de acuerdo en la ayuda que el hospital puede ofrecer para apoyar los esfuerzos de la comunidad. Esto podría incluir monitoreo y evaluación regulares.

Esta estrategia anima a la comunidad a tomar responsabilidad por la provisión de atención a los miembros de la comunidad que están gravemente enfermos. La atención no se restringe a los que están enfermos, sino que incluye a los más afectados por la enfermedad, normal-mente los niños y los padres ancianos. Un miembro zambiano del equipo de dirección de Chikankata comentó: ‘Esta no es una nueva forma de trabajar, sino de encontrarnos de nuevo con nuestras viejas modalidades de trabajo [de la comunidad].’

El mismo principio de potenciar a la comunidad local para atender a su gente se ha traspasado a las otras actividades de Chikankata, incluyendo su trabajo con huérfanos. El hospital está ahora dejando de proporcionar matrículas escolares para así apoyar el desarrollo económico de las comunidades locales y proveer fondos para las escuelas, no sólo individuos. Estas nuevas iniciativas están bajo la férula de Children in Need (Niños Necesitados). Esta es una respuesta encabezada por las comunidades locales, para apoyar a todos los niños necesitados, no sólo los huérfanos. Es un enfoque integrado que moviliza a las comunidades y fortalece los vínculos entre los niños y su comunidad. Ayuda a reducir los prejuicios de la gente hacia los huérfanos y en particular, los huérfanos que han perdido a los padres debido al VIH/SIDA.

Propiedad de los programas 

Hay una creciente conciencia de que el trabajo de VIH/SIDA debe considerarse como una parte íntegra de otros trabajos del desarrollo. Es esencial que los programas basados en la comunidad pertenezcan a la comunidad que se beneficia de sus servicios – no a instituciones de atención de salud u ONGs. El término basado en la comunidad debe significar ‘poseído por’ la comunidad local no sólo ‘localizado en’ la comunidad. El vincular la atención en el hogar, la prevención y el desarrollo general es a menudo una gratificante inversión en una comunidad de maneras que no podrían lograrse fácilmente a través de la hospitalización.

La atención integral que apunta a satisfacer las necesidades físicas, sociales, espirituales, económicas y sicológicas del individuo y la comunidad es de gran importancia para los equipos de Chikankata. Estas necesidades son tan amplias que sólo pueden satisfacerse trabajando junto a todos los participantes; individuos, familias, comunidades, instituciones gubernamentales y ONGs. Es importante para todos los que participan en trabajo cristiano recordar a Cristo, el más grande ejemplo de servir a otros, ‘quién, siendo por naturaleza Dios … se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo.’ (Filipenses 2:6-7)

Mark Forshaw es Director Asociado para el Reino Unido de AIM. Tiene considerable experiencia en educación y capacitación de VIH/SIDA y en el desarrollo de buenas prácticas en VIH/SIDA. Se pasó dos años viviendo en Africa Oriental trabajando para AIM y ha trabajado con ACET y otros asociados de Tearfund alrededor del mundo. Su dirección es AIM, 2 Vorley Road, Archway, London, N19 5HE, Reino Unido.

Preguntas para la discusión

Si usted ya está llevando a cabo un programa similar a Chikankata, ¿cómo difiere y por qué?

Todos los siguientes son aspectos del trabajo de Chikankata:

  • Atención a todos los enfermos crónicos, no sólo la gente positiva de VIH
  • Integrar la atención, consejería y prevención
  • Integración con el trabajo de desarrollo comunitario más amplio
  • Trabajo con otros: gobiernos, ONGs y grupos comunitarios
  • Servir a la comunidad local permitiéndole tener el liderazgo.

¿Cómo hace, o cómo haría, para incluir estos aspectos en su trabajo?