El valor de trabajar juntos

Isabel Carter. 

Las páginas centrales de Paso a Paso 53 animaban a la gente a considerar sus recursos – no simplemente mirando sus recursos financieros (que pueden ser muy pocos) sino también otros tipos de recursos. Por ejemplo, la mayoría de la gente tiene acceso a los recursos humanos y sociales. Casi todos tenemos familiares y amigos y vivimos en algún tipo de comunidad. En situaciones difíciles, el trabajo junto con otras personas puede traer beneficios considerables. 

Foto: Isabel Carter
Foto: Isabel Carter

Hace algunos años llevé a cabo una investigación que estudió el trabajo de 75 grupos autoformados en Uganda y Ghana. Se aprendieron muchos detalles fascinantes y el valor de combinar esfuerzos estaba claro. Son de interés varios aspectos cuando examinamos cómo producir comida en situaciones difíciles.

Sentido de propósito 

Los grupos se forman por muchas razones – por órdenes de las autoridades locales, para conseguir alfabetización, ahorrar dinero, construir una aula escolar, para cultivar o procesar plantas comestibles o para solicitar financiamiento de las ONGs. Los grupos que son independientes, tienen un sentido claro de propósito y brindan beneficios a sus miembros que pueden continuar durante muchos años. 

Liderazgo 

A veces los grupos son convocados por un líder dominante que continúa controlando lo que hace el grupo. Tales líderes pueden proporcionar liderazgo claro – por ejemplo en el cultivo, procesado o comercialización de productos agrícolas – para beneficio de todos los miembros. Los grupos donde los líderes tienen otros motivos, ocultos – particularmente si esto involucra ganancias económicas – tiene menos probabilidades de prosperar. El liderazgo dominante, sin embargo, no tiene probabilidades de animar la discusión y la reflexión, por lo que las habilidades y confianza de los miembros no se desarrollarán. Los grupos con líderes que animan a los miembros a que discutan, planeen y evalúen sus actividades normalmente llegan a ser particularmente exitosos. 

Confianza 

Los grupos que han aprendido a trabajar juntos en actividades prácticas exitosas, con el tiempo pueden desarrollar fuertes ataduras de confianza. Los miembros se relajan en la compañía mutua, desarrollan amistades estrechas, puede bromear entre sí y tienen seguridad en sí mismos en la discusión. Tal confianza puede permitir al grupo dar pasos más intrépidos y planear cambios más grandes, simplemente porque la gente sabe que puede depender mutuamente. Rara vez hay atajos para llegar a tal confianza, la que normalmente se desarrolla durante varios años de amistad y experiencia. 

Dinero 

El manejo seguro del dinero dentro de los grupos es muy importante. Los miembros necesitan saber que pueden confiar en su tesorero y funcionarios completamente. Sin esta confianza, su trabajo en conjunto se limita a trabajar con los demás y compartir los beneficios en conjunto. Por ejemplo, los grupos de mujeres normal-mente comparten el trabajo de procesar sus cultivos y luego los venden separadamente. Sin embargo, cuando hay confianza real, las mujeres pueden combinar su dinero en negocios más ambiciosos en conjunto. Pueden alquilar tierra adicional para sembrar cultivos o verduras y pueden trabajar juntas en ellos sabiendo que sus esfuerzos las beneficiarán a todas por igual. Pueden trabajar para comprar equipo para el procesa-miento de alimentos de propiedad colectiva como molinos, molenderos de yuca o equipo para embotellar aceite de palma o jugo de fruta. Los grupos también pueden iniciar esquemas rotativos de crédito y pueden pagar una pequeña cantidad de dinero cada vez que se reúnen para que se pueda prestar una suma global a un miembro en cada reunión. De esta manera (dependiendo del tamaño del grupo) un miembro pediría prestada una suma grande en uno o dos años. Los hombres de la Asociación de Agricultores de Rwancereere en el sudoeste de Uganda pagaban una contribución por cada cosecha dando un saco de papas o el equivalente en dinero. Esto mantuvo un fondo para que los miembros obtuvieran pequeños préstamos. 

¡Curiosamente, pocos de los grupos de hombres observados estaban dispuestos a juntar su dinero de esta manera! Los hombres preferían compartir nuevas ideas y tecnologías en lugar de trabajar juntos. Por ejemplo, los Boyeros de Bikyiiteng en Ghana ayudaban a compartir capacitación en el uso de bueyes para arar y todos los miembros estaban trabajando para obtener sus propios bueyes. La Asociación de Apicultores de Tanyigbe compartía habilidades de apicultura y procesado de la miel. 

Los grupos que se forman simplemente para obtener financiamiento o un préstamo de una ONG para iniciar un negocio pequeño raramente tienen éxito. Esto es porque se han perdido el aumento gradual de confianza y la experiencia de trabajar juntos. Amenos que un grupo haya estado reuniéndose y trabajando en conjunto y con éxito durante dos o más años, tiene pocas probabilidades de usar un financiamiento o préstamo sin problemas.

Información

Uno de los hallazgos de mi investigación fue que los grupos habilitaron el acto de compartir eficazmente nuevas ideas. Los miembros se apoyaron mutuamente, y si las ideas probaban ser exitosas, se extendían rápidamente entre los miembros. Algunos grupos se dieron tiempo en sus reuniones para compartir y demostrar nuevas habilidades e información. 

Afiliación 

Los grupos se tomaron la afiliación muy en serio. La gente no podía entrar y salir del grupo cuando les placiera. De hecho, algunos grupos incluso multaban a los miembros que no asistían regularmente a las reuniones. La afiliación se veía como un privilegio que a veces requería una larga espera. De vez en cuando, se permitía asistir a las reuniones a personas que estaban siendo consideradas para afiliarse. Los grupos exitosos atraían a nuevos miembros que podían amenazar la existencia del futuro del grupo si el número de miembros crecía demasiado. En muchos casos, los grupos limitaban su cantidad de miembros o ponían barreras al número de miembros, normalmente financieras. 

Casi todos los grupos elegían a miembros formales del comité y mantenían archivos de las minutas, lo que era sorprendente dado que éstos eran todos grupos informales, autoformados. 

Diferencias de género  

Un poco más de la mitad de los grupos visitados eran grupos de mujeres. Sólo el 15% eran grupos de hombres. Un tercio de los grupos tenía una mezcla equilibrada de hombres y mujeres, a menudo incluyendo esposas y maridos. Las mujeres eran las que más invertían tiempo y esfuerzo en establecer iniciativas a largo plazo, como plantaciones de árboles, producción y comercialización de verduras o ganadería. Los hombres preferían que hubieran beneficios claros para ellos como individuos desde el principio, como adiestramiento de bueyes y acceso a huertas con irrigación. 

Apoyo social 

Los miembros del grupo proporcionaban un sistema de apoyo social importante. Esto tendió a ser más fuerte entre los grupos de mujeres cuyos miembros tenían más probabilidad de trabajar en conjunto y pasar más tiempo en compañía mutua. Por ejemplo, las mujeres de más edad hablaron de la confianza que sentían al saber que durante la enfermedad y muerte en la familia, otros miembros los apoyarían y aparecerían en grandes cantidades en los funerales. Las mujeres más jóvenes hablaron de la ayuda y consejería recibidas. En grupos con sistemas de crédito rotativos, los miembros mencionaron que si uno de ellos estaba en dificultades financieras, se podía adelantar su turno para recibir un préstamo. 

Por ejemplo, la Asociación de Mujeres de Zangbogu, basada en un área muy pobre del norte de Ghana cerca de Wa, se reunía todas las quincenas. Los miembros trabajaban en conjunto cultivando árboles para leña, chufas y frijoles de soja y criando cerdos. Sus maridos estaban impresionados por sus logros y el grupo había recibido acceso a 5 hectáreas prestados por varios maridos. Los aspectos sociales, como el apoyo de salud a los miembros enfermos y la implementación de un pequeño sistema de crédito, tuvo un rol importante en su grupo. 

Confianza 

Una de las observaciones más sorprendentes de la investigación fue el crecimiento en la confianza que se desarrolló después de un tiempo en los grupos exitosos. Los grupos que probaron ideas diferentes y lograron tener éxito con algunas de ellas ganaron confianza, primero dentro del contexto del grupo, pero después esta confianza se extendió a menudo a tratar con otros en la comunidad más amplia, incluso con ONGs y funcionarios del gobierno. Por ejemplo, el Grupo de Mujeres de Ihimbi cerca de Kabale, Uganda, o Sokode Novisi cerca de Ho, Ghana, visitaban regularmente a reparticiones o funcionarios del gobierno para pedir capacitación o asesoría. 

Isabel Carter ha dirigido Paso a Paso para Tearfund durante 14 años. Llevó a cabo investigación detallada en las maneras en las que la información se comparte en las organizaciones de base y ha desarrollado materiales de PILARES como una manera de poner estos hallazgos en acción.