Objetivo 3 Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

Foto: Jim Loring/Tearfund
Foto: Jim Loring/Tearfund

Una de las metas de este objetivo es permitirle a las niñas que asistan a todos los niveles de educación en cantidades iguales a los niños.

Proporcionar un futuro y una esperanza a las niñas

por Inés Caballero.

Mosoj Yan es una organización que trabaja con jovencitas que viven en la calle y las niñas que trabajan en Bolivia. Hay alrededor de 800.000 niños que trabajan en Bolivia, muchos de los cuales viven en las calles. La mayoría de estos jóvenes son analfabetos. En las regiones rurales, nueve de cada diez niñas abandonan la escuela.

Mosoj Yan (que significa Nueva Senda en el idioma quechua) realiza programas para alrededor de 700 niñas que viven en las calles. El trabajo está basado en la atención, rehabilitación y reintegración social y familiar. Tenemos un centro de capacitación en el que estas niñas pueden recibir apoyo educativo, consejo legal, atención de salud, orientación y guía. Las niñas que no pueden asistir al centro pueden integrarse a uno de cinco grupos de trabajo basados en diferentes ferias urbanas, cerca de donde trabajan. Estos grupos proporcionan apoyo educativo, capacitación en liderazgo y promueven el desarrollo personal, defendiendo los derechos y cumpliendo con las obligaciones. Este trabajo está diseñado para motivar a las adolescentes a cambiar su estilo de vida y mostrarles otras formas de supervivencia, a través del reconocimiento de sus habilidades y fortaleciendo sus habilidades profesionales.

Mosoj Yan anima la educación como la clave para prevenir que estas niñas permanezcan en las calles. Nosotros trabajamos con las familias y la comunidad para que tomen responsabilidad por el desarrollo y bienestar de las niñas menores. Mosoj Yan tiene una guardería infantil y trabaja para animar las buenas relaciones entre madre e hijo y reducir los riesgos para los bebés que viven con sus madres en las calles.

La baja autoestima es una de las principales razones por qué las niñas menores dejan la casa para vivir en las calles, donde probablemente trabajarán en el comercio sexual, se quedarán embarazadas, cometerán suicidio o participarán en grupos delictivos. Mosoj Yan trabaja para restaurar su autoestima e imagen de sí mismas, como mujeres con oportunidades, habilidades y objetivos para el futuro. Intentamos empoderarlas y fortalecer sus habilidades de liderazgo. Animamos la expresión saludable de sus sentimientos, emociones y pensamientos.

Creemos que hombres y mujeres pueden provocar el cambio en nuestra sociedad. Trabajamos contra los estereotipos culturales de género que discriminan contra mujeres y niñas. Todos podemos hablar, tanto por nuestros propios derechos como para defender los derechos de los demás. Todos podemos tener esperanza en un futuro bueno en que podamos lograr nuestros sueños y descubrir el propósito de Dios en nuestra vida.

Cuando Mosoj Yan trabaja con una de estas jovencitas, no sólo estamos trabajando con ella, sino con los niños que pueda tener en el futuro. El mandarlas de vuelta a la escuela les proporciona un futuro económico, pero también es una fuente de esperanza, para mejorar la situación social del país. Cientos de niñas que han pasado por nuestro programa durante los últimos 14 años han podido terminar sus estudios y muchas de ellas han llegado a la universidad.

La historia de Noelia

Noelia dejó su violento y fracturado hogar cuando tenía 13 años. Comenzó a vivir en las calles con su compañero. Ella no sabía cómo cuidar propiamente a su hija de corta edad y consideraba que su vida era inútil e insignificante. No confiaba en nadie. Nunca había conocido la presencia de Dios en su vida, ya que creía que nadie podría amarla por lo que era.

Mosoj Yan animó a Noelia a que regresara a la escuela después del nacimiento de su segundo niño. Primero le ayudaron a reconocer sus habilidades e intereses y a restaurar su confianza en sí misma. También le ayudaron a aprender a controlar su violencia. Sobre todo, la animaron a que restaurara su relación con Dios.

Noelia regresó a la escuela nocturna y acabó sus estudios con éxito. Empezó a capacitarse en educación parvularia y se licenció el año pasado. Ahora trabaja en una guardería para bebés cuyas madres viven las calles. Su experiencia y capacitación son una verdadera bendición para las adolescentes que se encuentran viviendo en situaciones similares.

La relación de Noelia con sus hijos ha mejorado increíblemente. Sus dos niños mayores están estudiando en la escuela y ella ha demostrado ser una madre responsable y afectuosa. El círculo de violencia se ha roto. Ahora Noelia es una mujer renovada, restaurada, llena de esperanza para el futuro que Dios ha preparado para ella y para sus hijos.

La historia de Giovanna

Giovanna es una mujer de 24 años que llegó a la ciudad del campo. Vendía limones en las calles con su madre y su hermana. Asistió sólo dos años a la escuela primaria y por lo que tenía dificultades para leer y escribir. Sin embargo, tenía buenas habilidades aritméticas y otras habilidades necesarias para la vida diaria. Giovanna perdió a su padre a una edad muy joven, y su madre consideró que ella no necesitaba educación ya que era una niña. Giovanna tenía baja autoestima y luchaba contra pensamientos suicidas y sentimientos de inutilidad.

Mosoj Yan empezó con examinar sus intereses y habilidades y descubrió que tenía una verdadera habilidad para cocinar y hacer dulces y pasteles. Al mismo tiempo, Mosoj Yan trabajó para mejorar su autoestima. Ella empezó su capacitación profesional. Animada por los maestros del proyecto y amigos de la iglesia, superó su miedo y volvió a la escuela nocturna para continuar con su capacitación.

Giovanna ahora trabaja como cocinera jefa y maestra de cocina. Su vida se ha transformado y ahora ayuda a otras niñas jóvenes y adolescentes, mientras comparte su experiencia con ellas. Provee a su familia con apoyo económico y ha ayudado a su hermana menor a terminar la escuela.

Inés Caballero es Directora de Mosoj Yan. La dirección de Mosoj Yan es Casilla 4654, Cochabamba, Bolivia. E-mail: mosojyan@supernet.com.bo

Estudio de caso : Koinonia

La organización Koinonia trabaja con la tribu rishi de Bangladesh y opera 32 escuelas y centros de educación especial para promover la educación básica. Los rishi pertenecen a la casta más baja del hinduismo y se los trata como a inferiores. La mayoría no tiene educación. Los niños tienen que ayudar con el trabajo y quehaceres de la casa. Las niñas son particularmente descuidadas, por lo que Koinonia presta atención especial al aumento de la matrícula de niñas en estas escuelas. 

Así como la educación básica, el plan de estudios incluye actividades culturales, recreo y reuniones de padres. La comunidad participa en el manejo de estas escuelas y los padres asisten a reuniones regulares en las que pueden compartir sus puntos de vista sobre el trabajo del programa de educación. Este programa ha concientizado sobre la importancia de la educación como base del desarrollo y el índice de alfabetización esta subiendo todos los días en la comunidad de los rishi. 

Dennis Dilip Datta es Director Ejecutivo de Koinonia, PO Box 8089, Mirpur-2, Dhaka-1216, Bangladesh. E-mail: koinonia@bdonline.com

Otras ideas para lograr el Objetivo 3

  • Mejorar los suministros de agua para que las niñas tengan más tiempo para asistir a la escuela.
  • A través de la defensoría de derechos, reformar y poner en efecto legislación que garantice la propiedad y derechos a la herencia de las mujeres.

Avances en el Objetivo 3

En América Latina casi se ha alcanzado la meta global para la educación. Sin embargo, las mujeres, especialmente las mujeres indígenas, todavía están marginadas. 

En otros sitios el progreso es lento y es improbable que se logre este objetivo sin un gran esfuerzo.