Cartas

Recife, nordeste de Brasil. Richard Hanson/Tearfund
Recife, nordeste de Brasil. Richard Hanson/Tearfund

Estigma en Brasil

En Brasil existe un gran estigma hacia las personas que vienen del ‘interior’ a vivir en una gran ciudad. Es mucho peor para aquellos que emigran desde cualquier lugar del nordeste al sudeste. El prejuicio y la ignorancia locales crean una barrera para la movilidad social y el éxito de muchas personas capaces. Para sobrevivir, las personas no hablan sobre sus orígenes, y tratan de integrarse a sus nuevos entornos.

Esto me ha conducido a sostener muchas conversaciones interesantes, habiéndome mudado recientemente desde el nordeste a Río de Janeiro.

Jasón y Roosevelt son ambos del nordeste, y son estudiantes de último año en el seminario teológico de Río de Janeiro. Cuando llegaron se sintieron desanimados por los comentarios referentes a la región nordeste como una región del país atrasada en cuanto a la educación, infértil y semiárida. Las personas se veían sorprendidas cuando Roosevelt hablaba sobre su empleo como profesor de matemáticas y describía los frondosos árboles de su zona. De hecho, el nordeste de Brasil tiene una diversidad de gente, climas y dialectos. Hay muchas universidades en ciudades del nordeste, mucha tierra fértil y muchas personas del sudeste se han mudado al nordeste para disfrutar de un buen estilo de vida.

Roosevelt se convirtió en el presidente de la unión de estudiantes en el seminario, a pesar de que muchos refunfuñaban de que alguien del nordeste fuera líder cuando habían tantos estudiantes capaces de Río (Cariocas). Sin embargo, según señala Jasón, hasta un reciente gobernador del estado de Río de Janeiro era en realidad de Piauí, en el nordeste. 

Les pregunté qué opinaban ellos que podían hacer las iglesias aquí para reducir el prejuicio y el estigma. Citando Filipenses 2:3, Roosevelt empezó por sugerir que aquellas personas que reciben a gente que llega de otros lugares deben tratarla “con humildad considerando a los demás como superiores a ellos mismos”, y que ésta debería ser la actitud no sólo hacia las personas del nordeste, sino hacia cualquier inmigrante que llegan desde el exterior. Jasón habló sobre “respetar las diversas formas de intelecto”, y ofreció el ejemplo de su abuelo, quien no había recibido una educación formal, pero que era altamente intelectual; podía calcular los tiempos de cosecha, las cantidades de semillas y los rendimientos de una cosecha, en una comunidad que tenía un profundo entendimiento de las medicinas a base de plantas.

Me imagino que éste es un problema para las comunidades inmigrantes en todo el mundo. Quizás, en otros contextos donde los inmigrantes son estigmatizados por medio del prejuicio y la ignorancia, el consejo de Jasón y Roosevelt sea de utilidad. 

Mark Greenwood
Río de Janeiro
Brasil

 

Ceguera de los ríos

Recibí Paso a Paso 83 hace tres días y se los agradezco mucho.

Me gustaría pedirles información sobre medicinas para combatir la ceguera de los ríos. El artículo en Paso a Paso 83 menciona la ivermectina, una medicina confiable contra la ceguera de los ríos. Mi pregunta es si la medicina puede tomarse como medida preventiva, con mayor razón porque vivimos en un ambiente que está infestado con portadores de esta enfermedad.

Jean-Charles Mbala-Mampouma
jcmampouma@yahoo.fr

Nota de la editora: La ivermectina es ampliamente distribuida en los países endémicos para reducir la propagación de la ceguera de los ríos y para ayudar a prevenirla.

Si usted vive en una zona endémica, es decir, una zona donde está presente de manera normal la ceguera de los ríos por lo general, es posible obtener suministros de ivermectina a través del programa de control de la oncocercosis (ceguera de los ríos) de su país. Pida mayor información al departamento de salud local. Tomar una dosis de ivermectina cada año o cada dos años ayuda a prevenirla. Si se desarrolla algún síntoma, que pudiera afectar la piel así como los ojos, debe visitar a un médico que esté bien informado sobre la enfermedad.

Cómo ayudar a los niños de la calle acusados de hechicería

Christian Development Centre (CDC) [Centro Cristiano de Desarrollo] es una ONG en la República Democrática del Congo. Después de las diversas guerras, muchos niños están desnutridos, son excluidos de la escuela, han sido declarados hechiceros, y finalmente se encuentran en las calles y los mercados. Están entre la vida y la muerte. Mueren como chivos en las calles sin que nadie los vea. Por tanto, el CDC tiene planes de ayudarlos ofreciéndoles comida. Aceptamos consejos y ayuda de los lectores de Paso a Paso en este proyecto.

Pierre Lufuluabo
Coordinator – Christian Development Centre
BP 2227 Mbujimayi
Kasai Oriental
República Democrática del Congo
mutshcl@yahoo.fr

Nota de la editora: Llamar a un niño hechicero o bruja está en contra de la ley en la República Democrática del Congo. Los asociados de Tearfund han sido capacitados en protección infantil; esto incluye evitar el abuso y apoyar a los niños que pudieron haber sido estigmatizados. Paso a Paso agradece cartas y artículos de lectores que tienen experiencia sobre cómo ha sido desafiado este abuso y cómo los niños han sido reintegrados a sus familias.