B5 El valor de la iglesia

Jesús a menudo se relacionó con personas comunes, muchas veces pobres y con poca educación. Las valoró, las amó a pesar de su pecado, y entendió sus necesidades y sus deseos más profundos. Aun más asombroso es que confió en ellas, y en otras como ellas, para hacer su obra. Nada ha cambiado en más de dos mil años. Jesús aún confía en nosotros para realizar su obra, a pesar de nuestras fallas. El saber cuánto nos ama, nos valora y confía en nosotros debe transformar la manera en que nos vemos a nosotros mismos y a los que nos rodean.

La función de la iglesia es continuar con la obra de Jesús de predicar el mensaje del evangelio, enseñando el entendimiento bíblico y actuando en la sociedad. Jesús aún está presente con nosotros en el poder del Espíritu Santo. La iglesia tiene un rol fundamental que cumplir. Dios trae bendición a un mundo necesitado a través de nosotros, sus trabajadores de desarrollo.

Aunque la iglesia está integrada por individuos que pueden ayudar a los pobres y a los necesitados de diferentes maneras, es mucho más efectiva cuando actúa como cuerpo, combinando y valorando los diferentes dones de sus miembros. La iglesia tiene una capacidad particular para influenciar a la sociedad y ayudar a los pobres. Los líderes de las iglesias pueden denunciar y desafiar a los ricos y poderosos. En muchos países, las iglesias locales proveen una red confiable que alcanza a casi todas las comunidades.

Discusión 
  • ¿Qué necesidades podría nuestra iglesia ayudar a satisfacer, tanto entre nuestros miembros como en la comunidad más amplia?
  • ¿Todos los miembros de nuestra iglesia se sienten valorados y bienvenidos por igual? Si no, ¿por qué no? ¿Cómo podríamos cambiar esto?
  • Leamos 1 Corintios 12:4-30.
    •¿Qué parte del cuerpo sentimos que somos cada uno de nosotros? ¿Por qué es esto?
    •¿Cómo trabaja mejor el cuerpo? ¿Qué significa esto en la vida de nuestra iglesia?
    •¿Qué enseñanzas podemos aprender de este pasaje bíblico?
  • Un buen ejercicio práctico para usar en una reunión de iglesia es el siguiente: pidan a las personas que se pongan de pie cuando escuchan nombrar una actividad en la que podrían colaborar. Hagan las siguientes preguntas:
    •¿Quién es bueno para cavar?
    •¿Quién es bueno para hablar con gente?
    •¿Quién es bueno para cocinar?
    •¿Quién es bueno para llevar cargas pesadas?
    •¿Quién es bueno para construir o reparar viviendas?

Asegúrense de que la lista de preguntas incluya habilidades con las que todos los presentes pueden colaborar. Recuérdenle a las personas que todos tenemos capacidades útiles que podemos usar para ayudar a otros.

  • ¿Qué hace nuestra iglesia para hacer crecer la confianza personal y las capacidades entre nuestros miembros? ¿Cómo podemos mejorar esto?