Estudio bíblico: Cómo aprender de jesús

Estudio bíblico

Cómo aprender de Jesús

por Roland Lubett

El aprendizaje y la educación eran altamente valorados en la sociedad judía del siglo uno. En cada aldea y comunidad había una sinagoga que funcionaba como lugar de aprendizaje y de oración. El aprendizaje de la sinagoga era considerado una parte importante de su culto, pues sus escuelas funcionaban todos los días.

En esa época únicamente los varones recibían educación formal. Las sinagogas generalmente tenían sus propias escuelas donde los varones estudiaban la Tora hebrea hasta los 12 o 13 años. Estudiar significaba memorizarse una gran cantidad de material –pasajes de las Escrituras y comentarios sobre las Escrituras escritos por eruditos destacados. Después de esa edad la mayoría de los varones dejaba la escuela y se iba a trabajar, pero unos cuantos de los estudiantes más prometedores se quedaban en la escuela. Los de mayor capacidad finalmente se iban del todo de sus hogares para estudiar con un maestro famoso. Un muchacho talentoso buscaba un rabino (que significa “maestro”) como su profesor personal y mentor.

Los rabinos se habían convertido en las personas que les explicaban sobre Dios a los judíos. Dios era un misterio, pero podía observarse y seguirse a través de las leyes que había entregado en la Tora. Estas leyes podían ser difíciles de entender, así que era, y sigue siendo, el trabajo de los rabinos tratar de interpretarlas y decidir lo que significaban para la comunidad. Desempeñar un papel como ése les otorgaba a los rabinos un estatus muy alto dentro de la sociedad y la vida política judías.

En los Evangelios vemos cómo Jesús aprendió y cómo enseñó. En muchos aspectos Jesús enseñaba como otros rabinos de su tiempo. El rabino reunía a su alrededor un grupo de estudiantes o discípulos, les hacía preguntas y los ponía a lidiar con los textos de las Escrituras. Cuando Jesús era un niño sus ansiosos padres lo descubrieron en el templo “sentado entre los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas” (Lucas 2:41-51). Esto suena extraordinario, pero en realidad Jesús simplemente estaba haciendo lo que hacían los estudiantes de los rabinos, discutiendo sobre las Escrituras para explorar cada posible manera de entender el texto.

Las personas estaban familiarizadas con los maestros: pero Jesús era diferente. Era evidente para todos que él tenía algo que los otros no tenían.

Leamos Mateo 7:28-29 y Juan 3:1-2

  • ¿Qué hacía el enfoque de Jesús diferente?
  • Con base en sus conocimientos sobre el ministerio de Jesús en general, ¿cuáles métodos de enseñanza utilizaba Jesús para compartir su mensaje?
  • ¿Qué podemos aprender de los enfoques de Jesús para mejorar nuestra manera de enseñar y de ser modelos de Jesús y de discipular?

Hay mucho que aprender de la manera en que Jesús enseñaba. La vida de Jesús daba forma a sus palabras; él vivía según predicaba. Esto contrasta con los escribas y fariseos que estaban repletos de palabras finas, pero cuyas acciones no les hacían honor (refiérase a Mateo 23:1-4). Debido a que sus palabras provenían del Padre, él hablaba con absoluta autoridad, transmitiendo la verdad de Dios a todo el que le escuchaba. Las palabras de Jesús eran vida y daban vida a aquellos a su alrededor. Y todavía dan vida a quienes le escuchamos hablándoles a nuestros corazones. Con frecuencia, quienes le escuchaban se sorprendían con su enseñanza y les provocaba hacer preguntas. Jesús también varió su estilo de enseñanza para encajar con el contexto. Él tenía el don de comunicarse con las personas comunes a través de historias.

Leamos Filipenses 4:9; 1 Tesalonicenses 1:4-7; 2 Timoteo 3:16-4:4

  • ¿Qué dicen estos pasajes sobre la enseñanza y el aprendizaje?
  • ¿Qué significa ser un discípulo de Jesús en la actualidad y hacer discípulos como lo hizo Jesús?

Ser un discípulo tiene que ver con aprender de Jesús, aprender a depender de él y a obedecerle. Es como ser un aprendiz que pasa tiempo con su maestro, observándolo y aprendiendo a hacer lo que éste está haciendo. Como discípulos de Jesús también estamos llamados a ser discípulos unos de otros. Al caminar con Jesús nos volvemos más como él y podemos demostrarnos mejor unos a otros lo que significa tener una “vida con Jesús”.

Roland Lubett es Profesor Universitario de Estudios de Desarrollo en All Nations Christian College, Ware, Reino Unido. Sitio web: www.allnations.ac.uk