¿En qué consiste un juicio justo?

Paso a Paso 104 - Cárceles y presos

Paso a Paso 104 incluye consejos prácticos sobre cómo involucrarse en el ministerio de prisiones y asistir a los exconvictos.

¿En qué consiste un juicio justo?

Sabrina Mahtani y Jennifer Riddell  

Los juicios justos cuentan con protecciones especiales que aseguran que cualquier persona acusada de cometer un delito reciba un trato justo dentro del sistema de justicia penal.

Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)
Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)

¿por qué son importantes los juicios justos?

Los juicios justos son sumamente importantes en todos los países, ya que garantizan que los Gobiernos no condenen a alguien o que priven a alguien de su libertad sin seguir un proceso justo. Estos juicios aseguran que cualquier persona acusada de un delito pueda entender lo que le está ocurriendo. Los juicios justos aseguran que las personas puedan confiar en el sistema de justicia penal de su país. 

El derecho a un juicio justo se estipula en un gran número de constituciones del mundo. Se trata de un fundamento básico de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada en 1948. Si bien cada uno de los países cuenta con diferentes reglas y procedimientos, a continuación, mencionamos algunos principios básicos necesarios para que un juicio sea justo:

  • el derecho a la información sobre la situación; 
  • el derecho a un abogado;  
  • el derecho a ser escuchado por un tribunal competente, independiente e imparcial; 
  • el derecho a una audiencia pública; 
  • el derecho a ser considerado inocente hasta que se pruebe su culpabilidad; 
  • la exclusión de pruebas obtenidas mediante métodos que violan las normas internacionales (p. ej., la tortura); 
  • el derecho a contar con suficiente tiempo y servicios para preparar una defensa, y el derecho a ser escuchado dentro de un tiempo razonable; 
  • el derecho a estar presente en el juicio; 
  • el derecho a llamar e interrogar testigos; 
  • el derecho a un intérprete y a que se le traduzca si es necesario; y 
  • el derecho a apelar una condena y sentencia.

¿cuáles son los retos?

En muchos países, los juicios justos no siempre son una realidad. Entre las razones, se incluyen la debilidad del sistema legal, como jueces y abogados insuficientes o sin una formación adecuada. Muchas personas no conocen sus derechos. Otro gran desafío es la corrupción. La corrupción se produce en todos los niveles, desde los funcionarios administrativos judiciales, que pueden decidir cuáles serán las próximas causas que se verán, hasta los mismos jueces del tribunal de apelación.

cómo ayudar a lograr juicios justos

1. El primer paso es saber cuáles son sus derechos. Luego, puede intentar reclamarlos y puede compartir este conocimiento con otras personas.  

2. Pida información sobre abogados u ONG que proporcionan asistencia legal y que pueda contactar si necesita ayuda. Algunas de estas organizaciones ofrecen capacitación en derechos legales. 

3. Infórmese sobre las personas y organizaciones de su país a quienes se puede denunciar las violaciones del derecho a un juicio justo. Por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos y el defensor del pueblo (funcionario que investiga las quejas de las personas relacionadas con instituciones y funcionarios públicos). 

4. Infórmese sobre los organismos internacionales que puede contactar con relación a violaciones del derecho a un juicio justo (p. ej., Relatores Especiales de la ONU). 

5. Pida a los representantes gubernamentales de su país que realicen más esfuerzos para asegurar juicios justos (p. ej., más fondos para los tribunales, la policía y asistencia legal).


Si desea leer una versión más extensa de este artículo (en inglés), visite: www.tearfund.org/fairtrial 

Sabrina Mahtani es una de las fundadoras de AdvocAid, organización que proporciona capacitación, fomenta el empoderamiento y facilita el acceso a la justicia para las niñas y las mujeres en Sierra Leona. Jennifer Riddell es fiscal superior del Estado de la Fiscalía General del Estado de Inglaterra, aunque aquí escribe a título personal.

Sitio web: www.advocaidsl.org
Correo electrónico: info@advocaidsl.org


estudio de caso: libre del corredor de la muerte

En 2003, «MK» (cuya identidad no revelamos para proteger su privacidad) fue detenida en Sierra Leona por el asesinado de su hijastra.

Nenny, auxiliar jurídica de AdvocAid, proporciona asistencia legal y ayuda práctica a las mujeres presas. Foto: AdvocAid
Nenny, auxiliar jurídica de AdvocAid, proporciona asistencia legal y ayuda práctica a las mujeres presas. Foto: AdvocAid

Lo que en realidad ocurrió es que el marido de MK se sentó sin querer encima del bebé, de seis meses, y este se asfixió. Ambos quedaron detenidos y él le dijo a la policía que ella había envenenado al bebé con líquido de pilas. La policía le creyó. Él le dijo a MK que confesara y que el asunto se resolvería en familia, de forma tradicional. MK estampó la huella del pulgar en una confesión (que no podía leer), documento que posteriormente fue utilizado como prueba contra ella durante el juicio.  

Entre 2003 y el inicio del juicio, en 2005, MK no recibió ningún tipo de asesoramiento jurídico o asistencia legal. Recién al comienzo del juicio se le asignó un abogado de oficio. El abogado estaba tan ocupado que solo se reunió tres veces con ella durante menos de 15 minutos cada vez. MK era analfabeta, tenía terror y estaba sola.

una condena injusta 

Durante su juicio, MK no tenía idea de lo que estaba ocurriendo, ya que los procesos se llevan a cabo en inglés, idioma que ella no habla. La declararon culpable de asesinato, la condenaron a muerte y la trasladaron a una prisión de máxima seguridad. 

Al no saber leer ni escribir y no poder pagar a un abogado, MK tuvo que ponerse en manos del funcionario de bienestar de la prisión, asignado por el Estado, para interponer un recurso de apelación. La apelación no se llevó a cabo de forma adecuada ni se le hizo un seguimiento. Cuando la condenaron, nadie le informó que solo tenía 21 días para apelar. Además, su expediente no fue enviado a la Oficina del Presidente para ser sometido a un nuevo examen, como lo estipula la ley. 

MK estaba recluida en una celda pequeña y sucia de la Prisión de Pademba Road, una cárcel hacinada. Al poco tiempo tras su condena, la organización de asistencia legal AdvocAid entró en contacto con MK en una de las clases de alfabetización de la cárcel. La organización se encargó de su caso y comenzó el largo proceso de intentar obtener su expediente judicial de las autoridades provinciales. Esto demoró varios meses debido a los deficientes procedimientos de almacenamiento de expedientes.

campañas por todas partes

AdvocAid contrató a un abogado, que interpuso un recurso de apelación ante el Tribunal de Apelaciones en 2008, pero el caso de MK fue rechazado debido a que estaba fuera de plazo. Según una antigua ley de Sierra Leona, puede concederse tiempo adicional para una apelación, pero no en los casos de personas condenadas a muerte. MK quedó destrozada cuando recibió esta noticia.  

No obstante, en AdvocAid no se dieron por vencidos. Redactaron un documento de políticas titulado: 21 Days: Enough Time to Save Your Neck? [21 días: ¿suficiente tiempo para salvar el pellejo?]. Además, comenzaron a realizar cabildeo en diversos lugares del sector de la justicia para lograr una reforma. Solicitaron el apoyo de destacados abogados sierraleoneses, abogados de Reino Unido y la ONG especialista The Death Penalty Project (Proyecto sobre la Pena de Muerte). 

También comenzaron una campaña con organizaciones de la sociedad civil de Sierra Leona para lograr el indulto para las mujeres que se encontraban en el corredor de la muerte, e intensificaron su trabajo de cabildeo contra la pena de muerte. Redactaron comunicados de prensa informando sobre las experiencias de las mujeres en el corredor de la muerte, intervinieron en numerosos programas de radio y televisión, y solicitaron al movimiento de mujeres que respaldaran su causa. 

En noviembre de 2010, el Tribunal de Apelaciones aceptó ver la causa de MK. Entre los argumentos para reconsiderar la causa, se incluían el hecho de que nunca se interrogó al marido de MK, el principal testigo.

la persistencia dio sus frutos

En marzo de 2011, la causa de MK fue vista por el Tribunal de Apelaciones. Con un equipo defensor propio, la causa contra MK se desmoronó rápidamente. El tribunal estuvo de acuerdo con el argumento del abogado de AdvocAid respecto a que el juicio inicial no había sido justo. El juez anuló el fallo inicial y la acusación abandonó la causa contra ella. 

Ese mismo día, MK fue liberada del corredor de la muerte, al cabo de seis años tras su condena y ocho años tras su encarcelamiento. Es la mujer que más tiempo ha estado en el corredor de la muerte en Sierra Leona.

Preguntas para el debate

  • ¿Por qué razones el caso de MK no cumplía los requisitos de un juicio justo? 
  • ¿Qué podría haber ayudado a evitar la condena injusta de MK? 
  • ¿Qué cree usted que hizo que el enfoque de AdvocAid fuera tan eficaz? 
  • ¿Conoce otras experiencias de juicios injustos? ¿Podría adoptar cualquiera de los enfoques descritos aquí para intentar conseguir procesos más justos?