La belleza del deporte

Paso a Paso 109 - Jóvenes

Paso a Paso 109 celebra la energía y la creatividad de los jóvenes y explica cómo proporcionarles el apoyo que necesitan para prosperar.

La belleza del deporte

Realizar deportes puede mejorar enormemente la salud física y emocional de los jóvenes. También puede aumentar la confianza, promover la participación positiva en la sociedad y ayudar a adquirir un sentido de esperanza para el futuro.

El deporte brinda muchas oportunidades para que los jóvenes se apoyen mutuamente, tanto dentro como fuera de la cancha. Foto: Asociación Cristiana Deportiva, Colombia
El deporte brinda muchas oportunidades para que los jóvenes se apoyen mutuamente, tanto dentro como fuera de la cancha. Foto: Asociación Cristiana Deportiva, Colombia

«El deporte tiende puentes entre las personas y las comunidades, y proporciona un terreno fértil para sembrar las semillas del desarrollo y la paz.»

Wilfried Lemke, asesor especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el deporte para el desarrollo y la paz.

Gracias al deporte, los jóvenes aprenden valores clave, como la honestidad, el trabajo en equipo, el juego limpio y el respeto por los demás, así como a seguir reglas. Los ayuda a aprender a competir y a saber ganar y perder.  

El deporte es una actividad atractiva para la gente joven, y puede constituir una buena base para programas de consolidación de la paz, salud, educación y de otros tipos. 

A continuación, explicamos algunos de los principales aspectos que hay que considerar al desarrollar programas de deportes.

La salud física

Uno de los beneficios más evidentes del deporte es la buena salud física. El ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo del sobrepeso, las enfermedades cardíacas, la diabetes y otros problemas médicos.

Es importante enseñar a los participantes a evitar lesionarse. Por ejemplo, realizar un precalentamiento adecuado, mejorar el nivel de estado físico de forma gradual y saber cuándo parar y tomarse un descanso. Como parte de los programas deportivos, puede proporcionarse orientación sobre alimentación sana, salud sexual y los peligros del tabaco, las drogas y el alcohol.

La salud mental

La actividad física puede combatir la ansiedad y mejorar la sensación de bienestar y autoestima. Además, poder hablar sobre los problemas con amigos y personas mayores que sean ejemplo para los jóvenes, les puede ayudar a encontrar soluciones a los asuntos que los aquejan.

Para las personas que han sufrido un trauma (por ejemplo, debido al fallecimiento de un familiar, la guerra, la violencia, el rechazo o un desastre natural), el deporte puede resultarles sumamente útil para recuperarse. El ejercicio, las amistades, la diversión y la oportunidad de hablar pueden ser beneficiosos para una persona que intenta asimilar la experiencia por la que ha pasado.

La accesibilidad

Para las personas con discapacidad, hacer deportes puede ayudarlas a aumentar la confianza en sí mismas y la autoestima. Siempre que le sea posible, facilite la participación de las personas con distintos tipos de discapacidades.

Tenga en cuenta que, si bien algunas discapacidades son evidentes (por ejemplo, la movilidad limitada), muchas de ellas son relativamente poco evidentes (por ejemplo, la depresión, la deficiencia auditiva y algunas discapacidades intelectuales). Intente incluir varios deportes diferentes para que su programa atraiga al mayor número de personas que sea posible.

En Nepal, los jóvenes disfrutan del voleibol en cada oportunidad. Foto: Andrew Philip / Tearfund
En Nepal, los jóvenes disfrutan del voleibol en cada oportunidad. Foto: Andrew Philip / Tearfund

La igualdad de género 

En algunos países, las niñas y las mujeres raramente hacen deportes. No obstante, encontrar maneras de incluir a personas de ambos sexos puede ser una ventaja para cualquier programa. Decida si en su contexto serán más adecuados los equipos mixtos o los equipos de un solo sexo. Trate de contar con entrenadores hombres y mujeres para que tanto las niñas como los niños tengan ejemplos a quienes seguir y personas con quienes hablar.

La amistad

El deporte es una actividad social y una buena manera para que los jóvenes se conozcan en un entorno seguro. Los amigos, así como el hecho de tener un objetivo común con ellos, propician el sentido de pertenencia. Asegúrese de que haya suficiente tiempo para socializar y divertirse, y no solo para la práctica del deporte y las lecciones.

La gestión de conflictos

El fútbol y otros deportes de equipo pueden ayudar a los jóvenes a aprender a manejar el conflicto y a controlar sus emociones, incluso si las cosas no salen como ellos esperaban. El juego limpio y la habilidad de respetar las reglas son importantes habilidades prácticas. Si comienzan a surgir tensiones, intervenga rápidamente para resolver la situación. Pida a aquellos involucrados en el incidente que expliquen, bajo su punto de vista, lo que ocurrió con calma y sin interrupciones de otros jugadores. Esto demostrará que todos tienen derecho a dar su opinión y que sus opiniones importan. Ayude a los jugadores a que ellos mismos decidan cómo solucionar el problema, quizás revisando las reglas del juego o animándolos a tomarse un descanso en caso de que los ánimos comiencen a caldearse.

La construcción de la paz

Las competencias y los torneos deportivos pueden derribar las barreras que existen entre las iglesias y las comunidades, y entre las distintas creencias religiosas. El deporte, en su mejor expresión, proporciona un entorno neutral donde todos siguen las mismas reglas y donde a nadie se lo juzga debido a su origen. Permite hacer amigos y superar los prejuicios.

El aprendizaje

Se ha demostrado que los programas basados en el deporte mejoran el desempeño escolar de los niños, las niñas y los jóvenes, así como sus futuras oportunidades laborales. El deporte mejora las habilidades de liderazgo y aumenta nuestros niveles de energía. También favorece la concentración, la perseverancia y la autodisciplina. Un buen programa estimula el deseo de lograr el éxito y, en general, aumenta el nivel de ambición y mejora la asistencia escolar.


«Podríamos preguntarnos qué tan significativo es, desde una perspectiva general, ser una voz en favor de la paz en la cancha de fútbol. Sin embargo, hay que recordar que la rabia y la violencia que a veces observamos en la cancha suelen reflejar la manera en que la gente enfrenta el conflicto en el resto de la sociedad. En un país con divisiones tan grandes, el fútbol puede superar las barreras y lograr que las diferentes comunidades se unan.»
Ramy Taleb, Fundación para el Perdón y la Reconciliación, el Líbano

«Un gran número de pastores en Camboya consideran que el deporte es solo un juego, no un ministerio. A veces, no permiten que los jóvenes cristianos formen equipos de fútbol en la iglesia ni que asistan a entrenamientos deportivos. Por lo tanto, pierden una oportunidad de apoyar a los jóvenes. 

Yo formé un equipo de fútbol, pero tuve muchos problemas porque no contaba con los conocimientos necesarios ni apoyo técnico. Por lo tanto, cuando la gente venía a jugar fútbol, su única intención era divertirse y nada más.  

En 2017, asistí a una capacitación facilitada por la Alianza Evangélica de Camboya. Aprendí a formar y gestionar equipos deportivos (de niñas y niños) y ahora dirijo el programa con mucha más competencia. Envío a todos mis jóvenes líderes a asistir a la capacitación y animo a los demás pastores a hacer lo mismo.»
Lun Sokhom, pastor de la Iglesia Metodista de Kampong Thom, Camboya

«Es importante comprometerse a largo plazo y apoyar a los jóvenes mientras deciden lo que es importante para ellos y la dirección que desean tomar en sus vidas. Las circunstancias de los jóvenes suelen ser muy difíciles y puede tomarles mucho tiempo dar un giro en sus vidas.

Este programa no solo funciona los domingos, sino que es todo un proceso. Si se desea obtener cambios duraderos, es necesario dedicar muchos años a la amistad, la orientación y el discipulado. Al cabo de veinte años, estamos comenzando a ver que algunos de los jóvenes con los que trabajamos en el pasado regresan para trabajar como voluntarios o instructores. Ahora apoyan a los niños, las niñas y los jóvenes que se encuentran en la misma situación en la que ellos se encontraban.»

Yinho Marcella, Asociación Cristiana Deportiva, Colombia