¿Un futuro sostenible?

Isabel Carter

El “cambio climático” es el término con el que se define un cambio a gran escala y a largo plazo en los patrones meteorológicos o las temperaturas medias de la Tierra. Ocurre en parte debido a causas naturales, pero también debido a actividades humanas. Las temperaturas globales medias comenzaron a aumentar especialmente desde que el mundo empezó a quemar carbón, petróleo y gas –conocidos como combustibles fósiles– hace unos doscientos años.

Rafiqsa Shikari y su familia se vieron afectados por las inundaciones después de un ciclón en Bangladés. Foto: Peter Caton/Tearfund
Rafiqsa Shikari y su familia se vieron afectados por las inundaciones después de un ciclón en Bangladés. Foto: Peter Caton/Tearfund

Este evento marca el inicio de la Revolución Industrial, período durante el cual se utilizaba carbón para hacer funcionar las máquinas. Las industrias se expandieron en muchas regiones del mundo, impulsadas por la enorme cantidad de energía que se genera al quemar combustibles fósiles. Estos combustibles se formaron a partir de los restos descompuestos y fosilizados de materia orgánica, enterrados hace millones de años, como los bosques. Ahora, los combustibles fósiles se utilizan para producir un sinfín de productos; entre ellos, calefacción, iluminación y transporte. El petróleo también se utiliza para elaborar otros productos útiles, como plásticos, textiles y fertilizantes.

El efecto invernadero

Sin embargo, ahora la humanidad está padeciendo el impacto de un importante efecto secundario que implica el quemar estos asombrosos recursos energéticos. Los combustibles fósiles liberan “gases de efecto invernadero”, que incluyen dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Estos gases se acumulan en la atmósfera del planeta, lo cual hace que esta absorba más calor del sol. Este evento altera las estaciones y los patrones meteorológicos normales. Para el año 2100, las temperaturas medias aumentarán en varios grados a menos que reduzcamos de forma radical la cantidad de gases de efecto invernadero en la atmósfera y comencemos a vivir de forma más sostenible. Es posible que en algunas partes del mundo, los aumentos de temperatura sean más grandes. Los científicos aseguran que si la temperatura global media aumenta solo en 1,5 grados (en comparación con los niveles que existían antes de la Revolución Industrial), las consecuencias podrían ser muy graves para la humanidad.

Los fenómenos meteorológicos individuales no pueden, de ninguna manera, atribuirse directamente solo a los cambios climáticos. Sin embargo, el aumento de las temperaturas hará que los actuales patrones meteorológicos sean más intensos. Ya estamos experimentando algunos de estos impactos, como los siguientes:

  • La lluvia a veces no puede pronosticarse y en algunos casos es mucho más intensa. En consecuencia, las sequías son más extremas, cambian las estaciones de lluvia y se producen inundaciones, desprendimientos de tierra, daños en la infraestructura y malas cosechas.
  • Es probable que aumente la frecuencia y la intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos (como olas de calor, inundaciones y sequías). Además, las tormentas oceánicas estacionales aumentan en gravedad.
  • Estamos observando cambios en el mar. El agua del mar se expande cuando se calienta y, como consecuencia, el nivel global del mar aumenta de forma gradual. Cuando las capas de hielo y algunos de los glaciares que hay en tierra se derriten, también se eleva el nivel del mar. Además, los océanos han absorbido la mitad del dióxido de carbono que se ha liberado hasta ahora por medio de las actividades humanas. Como resultado, los océanos son más ácidos, lo cual, en última instancia, supone una amenaza para muchas criaturas y ecosistemas.

Esfuerzos internacionales

Ahora sabemos que el cambio climático representa uno de los mayores desafíos que enfrenta el mundo hoy en día. Ya está afectando a la seguridad alimentaria y los recursos hídricos. Está directamente vinculado a un aumento del número de desastres de mediana magnitud, especialmente en los países de ingresos bajos. Lamentablemente, estos impactos continuarán incrementándose durante muchos años, incluso aunque la humanidad tomara medidas drásticas en este momento. Sin duda, el cambio climático es un problema mundial. Significa que tenemos que modificar la manera en que planificamos el futuro y todos debemos cambiar nuestros estilos de vida.

Y el cambio climático no es el único problema. Durante los últimos decenios, la humanidad con frecuencia ha explotado muchos recursos naturales –como peces, minerales, agua y bosques– a tal grado que las reservas han dejado de ser sostenibles. Estamos provocando contaminación, destrucción y degradación a escala masiva en el medio ambiente natural del cual todos dependemos. La población aumenta rápidamente y sencillamente no estamos viviendo de forma sostenible. Actualmente, la cantidad de recursos naturales que agotamos al año equivale a 1,6 veces la cantidad de recursos naturales disponibles en el planeta Tierra durante el mismo período. Pero únicamente contamos con un solo planeta Tierra…

Es necesario que abordemos todos estos problemas al mismo tiempo que hacemos frente al cambio climático. De esta manera, ayudaremos a asegurar que nuestro futuro esté protegido y sea sostenible. La ONU ha establecido un nuevo conjunto de diecisiete Objetivos de Desarrollo Sostenible para los próximos quince años, entre 2015 y 2030. Estos objetivos guiarán los esfuerzos de los gobiernos, la sociedad civil y el sector empresarial rumbo a una mayor sostenibilidad.

Las iglesias, comunidades, ONG y empresas pueden influenciar a quienes están en el poder para que pasen a la acción en el ámbito del cambio climático. Foto : Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, extraído de Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)
Las iglesias, comunidades, ONG y empresas pueden influenciar a quienes están en el poder para que pasen a la acción en el ámbito del cambio climático. Foto : Ilustración: Petra Röhr-Rouendaal, extraído de Where there is no artist [Donde no hay artistas] (segunda edición)

La Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU

Desde comienzos de la década de los noventa, los gobiernos y la sociedad civil han realizado esfuerzos conjuntos por medio de la ONU, dirigidos a abordar a escala mundial las causas del cambio climático. En los últimos años, estos actores también han empezado a abordar los efectos del cambio climático, investigando sobre la manera en que los países de ingresos bajos pueden adaptarse y sobre cómo financiar este proceso de adaptación.

Cada año, la ONU organiza una Cumbre sobre el Cambio Climático con el fin de buscar soluciones globales para este problema. Estas reuniones congregan a políticos, representantes nacionales y científicos. Encontrar una solución justa supone todo un reto ya que se trata de un problema desigual. Los países que más han contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero normalmente son los que menos sufren las consecuencias del cambio climático. Además, estos países con frecuencia no están dispuestos a adoptar medidas para reducir sus emisiones. Por otra parte, la mayoría de los países más afectados por el cambio climático en general han contribuido escasamente al problema, y necesitan ayuda para adaptarse. Estos países tienden a tener menos influencia, pero cuando hablan y actúan en conjunto pueden tener una voz moral de mucho peso.

La Cumbre sobre el Cambio Climático de París se celebró en diciembre de 2015 y tenía una enorme importancia debido a que el acuerdo existente (conocido como el Protocolo de Kyoto) vencía en 2015. La gente tenía altas expectativas con la cumbre y los cristianos oraban para que se lograra un acuerdo global sobre el cambio climático que fuera significativo y justo. Afortunadamente, tras dos difíciles y tensas semanas de debates y negociaciones, se alcanzó de forma unánime el Acuerdo de París que firmaron 195 países. Fue un momento histórico: era la primera vez que se alcanzaba un acuerdo global integral para luchar contra el cambio climático. Muchos países y organizaciones hubieran preferido que se incluyeran objetivos más ambiciosos, pero el Acuerdo de París brinda un punto de partida positivo para la acción global. 

¿Qué podemos hacer nosotros? 

Las cuestiones relacionadas con el cambio climático y las presiones sobre los recursos del planeta pueden parecer difíciles de comprender. Pero si nos unimos en nuestras comunidades y organizaciones, todos podemos contribuir con nuestro granito de arena. No es necesario entender a fondo los complejos procesos involucrados. Basta con que les escribamos a los políticos informándoles sobre el impacto que el cambio climático está teniendo en nuestras circunstancias. También es posible que podamos ayudar a influir en las negociaciones globales en curso conociendo a las personas que representan a nuestro gobierno y ejerciendo influencia sobre ellas con antelación a las reuniones internacionales. Las comunidades y las iglesias pueden desempeñar un papel eficaz en ayudar a los gobiernos a tomar las decisiones correctas en materia de cambio climático. Muchas de las organizaciones asociadas de Tearfund han conseguido estos logros y se han convertido en asesores confiables para los gobiernos. Como cristianos podemos compartir nuestras preocupaciones por la valiosa creación de Dios reflexionando y orando por nuestros entornos y nuestras vidas, y sobre el uso que hacemos de los recursos.

Isabel Carter dirigió el equipo de Publicaciones Internacionales de Tearfund hasta 2007. Actualmente, se desempeña como escritora y editora independiente con un interés especial en los temas sobre cambio climático. Para más información, ver www.prayandfastfortheclimate.org.uk (en inglés).


Nepal en la Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU

Raju Pandit Chhetri

Nepal, un país pequeño, sin litoral y enclavado en el Himalaya, es rico en recursos naturales y vida silvestre. No obstante, el cambio climático lo ha convertido en uno de los países más vulnerables del mundo. Cerca del setenta por ciento de la población depende de la agricultura. Los agricultores son los primeros que sufren las consecuencias del cambio climático. Las inundaciones, los desprendimientos de tierra y las sequías ocurren más seguido que nunca en la historia. También se han producido importantes cambios en los patrones de las lluvias monzónicas.

Nepal se preparó con tiempo para plantear sus preocupaciones en París durante la Cumbre sobre el Cambio Climático de la ONU que se celebró en diciembre de 2015. Nuestro principal énfasis se centró en obtener apoyo para adaptarnos al cambio climático. Otra prioridad fue abordar los daños permanentes que el cambio climático provoca en nuestro país. Nepal decidió solicitar a los países más ricos que se comprometieran a adoptar medidas ambiciosas para reducir sus emisiones de carbono. Nos propusimos desempeñar un papel constructivo en calidad de uno de los 48 países vulnerables y pobres representados en París.

Raju Pandit Chhetri es director del Centro de Recursos Prakriti, ubicado en Katmandú, Nepal. Anteriormente, trabajó durante muchos años con una de las organizaciones asociadas de Tearfund en Nepal.


Términos utilizados en este artículo

Emisiones: los gases de efecto invernadero que son liberados en la atmósfera.

Sostenible (o sustentable): es algo que puede continuar a largo plazo.

Desarrollo sostenible (o desarrollo sustentable): satisfacción de las necesidades de hoy sin perjudicar la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas.