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Responsabilidad compartida

Las familias, las empresas y las comunidades se benefician cuando hombres y mujeres trabajan juntos para planificar, presupuestar y ahorrar

Escrito por Liu Liu 2025 Disponible en Inglés, Francés, Portugués y Español

En Costa de Marfil, un matrimonio en la puerta de su casa sonríe a la cámara.

Eudoxie y su esposo, Marc, trabajan juntos en su granja, en Costa de Marfil. Foto: Thiombiano Dioyadibi Emmanuel Benjamin/Tearfund

Una tailandesa detrás del mostrador de una tienda anota los detalles de una venta mientras atiende a una sonriente clienta.

De: Gestión del dinero - Paso a Paso 124

La gestión eficaz del dinero es una habilidad importante para las personas, los hogares y los negocios

Me crié en China, y tanto mi padre como mi madre trabajaban. Los ingresos de nuestra familia se compartían: el ingreso de mi padre se usaba para pagar los gastos fijos, como mensualidades escolares y alquiler, y el salario de mi madre se utilizaba para cubrir los gastos esenciales del día a día, como alimentos y ropa. Este trabajo en equipo hizo posible la estabilidad financiera de nuestra familia.

Cuando me casé, mi esposa y yo adoptamos un enfoque similar. Depositamos nuestros salarios en una cuenta bancaria común, lo que permite que utilicemos el dinero de forma clara y justa. Compartimos los gastos de la casa y planeamos nuestro futuro financiero juntos. 

Considero que los hombres y las mujeres pueden —y deben— compartir sus responsabilidades financieras. Eso conduce a la colaboración, el respeto y a mejores resultados financieros.

Equilibrio

En muchas culturas, los hombres trabajan fuera de la casa para ganar dinero, mientras que las mujeres se encargan del hogar. Esto puede funcionar, pero también puede significar que las mujeres tengan menos oportunidades de tomar decisiones acerca de los ahorros o de la planificación a largo plazo. Puede reforzar ideas negativas acerca de lo que pueden o no pueden hacer las mujeres y los hombres.

Cada vez más, en muchos lugares, tanto los hombres como las mujeres trabajan y aportan su dinero al hogar. Las parejas crean su presupuesto y deciden sobre sus ahorros y sus planes futuros de forma conjunta, lo que rompe con los viejos estereotipos. Sin embargo, las mujeres suelen ganar menos que los hombres y esto puede hacer que sea más difícil ahorrar. Esto demuestra que necesitamos igualdad de oportunidades y un pago justo para hombres y mujeres. 

Actitudes hacia las finanzas

Según las investigaciones, es más probable que los hombres tomen riesgos financieros, mientras que las mujeres suelen enfocarse en la planificación a largo plazo. Estas son tendencias generales y no se aplican a todas las situaciones, pero destacan la importancia de combinar perspectivas. 

Por ejemplo, un hombre podría querer probar una nueva inversión y una mujer podría querer enfocarse en la necesidad de conseguir ahorros. Al hablar de forma abierta, las parejas pueden hacer un plan que se ajuste a los objetivos que tienen en común y a sus fortalezas.

Compartir las responsabilidades financieras puede ayudar a abordar las diferencias en el ingreso y hacer que las cosas sean más justas.

Este tema no solo tiene que ver con las familias. Las empresas y las organizaciones comunitarias también se benefician cuando tanto hombres como mujeres participan en la toma de decisiones relacionadas con el dinero. Cada persona aporta distintas perspectivas e ideas, lo que permite tomar decisiones mejor pensadas.

En Costa de Marfil, un matrimonio sostiene plátanos y una piña en un terreno agrícola productivo.

Eudoxie y Marc, con algunos de los alimentos que cosechan. Foto: Thiombiano Dioyadibi Emmanuel Benjamin/Tearfund

«Las parejas deben hablar de sus objetivos financieros, hábitos de consumo y planes de ahorro con regularidad»

Sugerencias prácticas

A continuación, se ofrecen algunas sugerencias prácticas para ayudar a las parejas a compartir la responsabilidad financiera, tanto si contribuyen económicamente como si apoyan el hogar de otras maneras.

  • Hablar abiertamente

Las parejas deben hablar de sus objetivos financieros, hábitos de consumo y planes de ahorro con regularidad. Una comunicación clara fomenta la confianza y garantiza acuerdos.

  • Presupuestos comunes

Un presupuesto compartido puede ayudar a mantener las cosas claras y facilitar el registro de gastos.

  • Aprovechar las fortalezas

Reconocer y aprovechar al máximo las fortalezas de la otra persona. Por ejemplo, una persona puede ser buena para hacer presupuestos, mientras que la otra puede destacarse en descubrir inversiones, formas de ahorrar y oportunidades de negocios.

  • Aprendizaje continuo

Ambos miembros de la pareja deben aprender sobre gestión de finanzas, desde hacer un presupuesto sencillo hasta planear para la vejez. Al compartir estos conocimientos pueden tomar mejores decisiones.

Gestionar las finanzas de forma conjunta no se trata solo de números, es también una demostración de respeto mutuo e igualdad. Al reconocer y abrazar estas fortalezas que aportan tanto los hombres como las mujeres, las familias pueden lograr el éxito y la estabilidad financiera. 

Ya sea que estemos manejando un hogar, dirigiendo un negocio o participando en iniciativas comunitarias, adoptar un enfoque colaborativo puede llevarnos a obtener mejores resultados financieros y forjar relaciones más sólidas.

Escrito por

Escrito por  Liu Liu

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Una revista en formato digital e impreso para las personas que trabajan en el desarrollo comunitario. La revista cubre una amplia gama de temas y se publica tres veces al año.

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