Violencia sexual y de género: ¿qué podemos hacer?

Paso a Paso 106 - Violencia sexual y de género

Paso a Paso 106 analiza cómo podemos poner fin a la violencia sexual y de género y brindar apoyo integral a las sobrevivientes.

Violencia sexual y de género: ¿qué podemos hacer?

La violencia sexual y de género (VSG) amenaza los derechos humanos, la seguridad y la dignidad de millones de personas afectadas. También tiene efectos negativos en la salud pública y la seguridad de las comunidades en las que ocurre.

El empoderamiento económico de la mujer reduce su vulnerabilidad a la violencia sexual y de género. Foto: Tom Price/Tearfund
El empoderamiento económico de la mujer reduce su vulnerabilidad a la violencia sexual y de género. Foto: Tom Price/Tearfund

El problema

La VSG es una violencia que se ejerce contra cualquier persona por motivo de su sexo o género. El sexo se refiere a las diferencias biológicas entre los hombres y las mujeres y el género se refiere a las ideas que tiene la sociedad sobre los comportamientos que corresponden a un hombre y a los que corresponden a una mujer. La VSG involucra la violencia física, sexual, verbal y psicológica, y afecta a una de cada tres mujeres y a uno de cada 33 hombres en el mundo. Por lo tanto, es un problema estrechamente relacionado con la violencia contra las mujeres. La desigualdad en cuanto a las relaciones de poder y posición social entre los hombres y las mujeres son las principales razones de la VSG. 

Muchas personas asocian la violencia sexual con las guerras y los conflictos armados. La violencia sexual durante los conflictos es un grave problema, y es necesario que nos aseguremos de hacer todos los esfuerzos que nos sea posible para evitar esta brutalidad. Por ejemplo, llevar a los agresores a juicio y crear programas dirigidos a responder a la VSG desde un comienzo. Sin embargo, si bien durante la guerra y los conflictos el grado de la violencia sexual aumenta, no debemos olvidar que esta también ocurre durante tiempos de paz: en los hogares, las escuelas, los lugares de trabajo y el resto de la comunidad. Hay que destacar que la mayor parte de la violencia contra las mujeres y las niñas la ejerce una pareja íntima, es decir, alguien con quien se tiene o se ha tenido una relación romántica.

¿Qué podemos hacer para prevenir la VSG?

La VSG se presenta como resultado de la ruptura en las relaciones entre las personas y el dolor que esto produce. La prevención es posible, pero es necesario lograr un cambio en los sentimientos, la mentalidad y el comportamiento. 

El silencio es una barrera para acabar con la VSG. Es necesario que podamos hablar abiertamente sobre este problema y entender que el estigma y la falta de apoyo sume a las personas sobrevivientes en el silencio, lo cual, a su vez, aumenta su vulnerabilidad. Para lograr que nuestras comunidades sean seguras, es necesario que todos quienes trabajan en los sectores de la educación, la salud y la justicia y el sector social aúnen sus esfuerzos. Incluido el personal directivo de estos sectores en todos los niveles. Cuando las personas sobrevivientes se empoderan y se organizan, también pueden convertirse en un factor clave del cambio.  

Por otra parte, debemos asegurarnos de que nuestros Gobiernos se opongan a la violencia mediante la ratificación de las leyes internacionales más importantes, el desarrollo de sistemas que apoyen a las personas sobrevivientes y su compromiso para asegurar que los agresores no eludan el castigo. Las leyes deben ser respaldadas por procesos adecuados para cumplirlas. Nuestros líderes mismos deben dar el ejemplo sobre cómo debe respetarse y tratarse a las mujeres.

Es importante involucrar a los hombres y los niños en el trabajo de prevención de la violencia sexual y de género. Foto: Cally Spittle/Tearfund
Es importante involucrar a los hombres y los niños en el trabajo de prevención de la violencia sexual y de género. Foto: Cally Spittle/Tearfund

¿Cuál es el papel de las comunidades de fe?

Las comunidades religiosas tienen un papel esencial y urgente que cumplir tanto en la prevención de la VSG como en la respuesta a ella. Para prevenir la VSG, debemos cambiar las normas sociales nocivas, es decir, las reglas no escritas que dan forma a los valores, las actitudes y el comportamiento de las personas. Los grupos religiosos tienen una considerable influencia en las normas sociales y prácticas tradicionales. Además, también suelen ser quienes brindan educación y servicios de salud en las comunidades locales, y pueden realizar esfuerzos para encontrar maneras de llegar a las personas sobrevivientes de VSG. 

Las personas sobrevivientes que acuden a nosotros siempre piden que la iglesia y sus líderes hablen abiertamente y brinden atención y compasión. Los líderes eclesiásticos deben entender que la VSG también ocurre en la iglesia. Deben defender a las personas más vulnerables y acabar con el estigma y la discriminación, y apoyar la necesidad de asistencia y justicia que tienen las personas sobrevivientes. 

Hay numerosas medidas prácticas que pueden tomar las iglesias locales (y otras organizaciones):

  • Informarse acerca de la VSG y hablar abiertamente sobre este tema durante los sermones y las reuniones, abordando las ideas perjudiciales sobre el género desde una perspectiva teológica y cultural. 
  • Proporcionar servicios como orientación psicológica y atención de la salud, o acompañar a las personas sobrevivientes a acceder a estos servicios. 
  • Crear espacios seguros para que las mujeres puedan hablar abiertamente sobre la VSG. Los grupos de apoyo para mujeres pueden ser un enfoque muy eficaz. 
  • Animar a los miembros de una comunidad local a crear un grupo de acción que brinde apoyo continuo a las personas sobrevivientes (ver grupos de acción comunitaria). 
  • Establecer fondos de emergencia para apoyar a las mujeres que estén atravesando una crisis. 
  • Invertir en el empoderamiento de las mujeres, por ejemplo, en actividades de generación de ingresos, con el fin de que no estén obligadas a vivir con quienes ejercen VSG contra ellas para asegurar sus necesidades básicas. 
  • Movilizar a los hombres para que se conviertan en defensores de los derechos de las mujeres y las niñas. 
  • Realizar trabajo de incidencia con las autoridades locales para asegurar que estas también proporcionen espacios seguros donde las personas sobrevivientes puedan ir en busca de compasión, cuidados y justicia.

¿qué pueden hacer los individuos?

Como individuos, es importante que no nos sintamos incapaces de contribuir a la lucha contra la VSG. Hay muchas cosas que nosotros podemos hacer tanto para prevenir como para responder al problema:

  • Entender que todas las comunidades, ya sean ricas o pobres, son vulnerables a la VSG. 
  • Comenzar con los jóvenes. Asegúrese de tratar a los niños y las niñas como individuos con el mismo valor, y de que tengan igualdad de acceso a la educación y a otras oportunidades. 
  • ¡Lograr que la violencia sea inaceptable! Deje claro que usted se opone a la violencia contra las mujeres y las niñas. 
  • Animar a hombres y mujeres a conversar sobre el respeto mutuo. 
  • Asegúrese de que la gente entienda que es importante involucrar a los hombres y los niños. Asegurarse de que la gente sepa adónde puede acudir en caso de necesitar ayuda.

La VSG es prevenible. Todos tenemos que contribuir a acabar con ella. Podemos comenzar por romper nuestro silencio, tocando el tema en nuestros hogares, lugares de trabajo y espacios de culto. Necesitamos dar el ejemplo sobre lo que queremos lograr e inspirar a otras personas a hacer lo mismo.


¿Cuáles son las causas de la violencia contra la mujer?

Arlene August Burns

Un hombre puede dar muchos pretextos por haber lastimado a una mujer: que estaba borracho, que perdió el control o que ella «se lo merecía». Pero un hombre decide usar la violencia porque es una forma en que él puede obtener lo que necesita o lo que considera que se merece por ser hombre. El poder y el control se incluyen entre las razones principales de la violencia contra la mujer. Las relaciones violentas y abusivas suelen ocurrir cuando una persona tiene más poder sobre otra. 

Existen numerosas y diversas maneras por medio de las cuales un hombre trata de ejercer poder sobre una mujer. La violencia física (como golpes, cachetadas, patadas, etc.) es solo una de estas maneras. Entre otros tipos de violencia contra las mujeres, se incluyen los siguientes: 

Abuso emocional El hombre insulta a la mujer, la humilla o le hace pensar que se está volviendo loca. 

Abuso sexual El hombre obliga a la mujer a realizar actos sexuales que no quiere o ataca físicamente las partes sexuales de su cuerpo. Él la trata como un objeto. 

Control del dinero El hombre trata de impedir que la mujer consiga trabajo. Él hace que ella le pida el dinero que necesita. O tal vez él la obliga a trabajar y después le quita el dinero que ella gana. 

Aislamiento El hombre controla todo lo que la mujer hace: a quién ve, con quién habla y adónde va. 

Amenazas El hombre usa miradas, acciones, tonos de voz o amenazas para atemorizar a la mujer. 

Usar a los niños El hombre usa a los hijos para hacer que la mujer se sienta culpable o para lastimarla.

Adaptado de Donde no hay doctor para mujeres, de Arlene August Burns. Visite www.hesperian.org para comprar una copia o descargar el libro de forma gratuita.

Veena O'Sullivan
Veena O’Sullivan dirige el trabajo de Tearfund en el ámbito de la VSG y la construcción de paz. Sitio web: www.tearfund.org/sexualviolence Correo electrónico: veena.osullivan@tearfund.org