Escuchar para entender

Paso a Paso 108 - Vivir con una discapacidad

La edición 108 de Paso a Paso está llena de orientaciones prácticas sobre cómo nuestras iglesias y nuestras comunidades pueden ser más inclusivas para las personas que viven con discapacidad.

Escuchar para entender

En todas partes del mundo, las personas con discapacidad psicosocial enfrentan numerosos obstáculos en sus familias y sus comunidades para ser incluidas. Una de las organizaciones socias de Tearfund en Afganistán ha hablado con las personas afectadas por este tipo de discapacidad para intentar identificar las maneras en que estos obstáculos pueden superarse.

Actividad dirigida a animar a las mujeres con discapacidad psicosocial a hablar sobre sus preocupaciones. Foto: Organización socia de Tearfund.
Actividad dirigida a animar a las mujeres con discapacidad psicosocial a hablar sobre sus preocupaciones. Foto: Organización socia de Tearfund.

Para las personas que viven con una discapacidad psicosocial, la falta de comprensión puede ser uno de los principales problemas que enfrentan. Una joven con depresión le dijo a la organización socia de Tearfund: «No me faltan los alimentos ni la ropa; lo que me duele es que en esta etapa de mi vida nadie me entiende en mi familia». 

En Afganistán, a veces, esta falta de comprensión provoca violencia, abuso verbal y abandono. Es posible que a algunas personas no se les permita participar en eventos sociales y religiosos, como bodas y festivales, si sus familias se sienten avergonzadas de ellas o si no están seguras de cómo se comportarán en público. 

Al pasar tiempo con las personas que enfrentan estos desafíos, la organización socia de Tearfund ha podido determinar varias medidas clave que las familias, las comunidades y los Gobiernos pueden adoptar para asegurarse de que todos se sientan valorados, respetados e incluidos.  

Qué pueden hacer las familias:

  • asegurarse de que todos los miembros de la familia reciban el mismo trato;
  • animar a todos a manifestar su opinión y contribuir a la toma de decisiones; 
  • escuchar, defender, animar, respetar y cuidar a los miembros de la familia; y 
  • solicitar ayuda médica si fuera necesario (y si estuviera disponible).

Qué pueden hacer las comunidades:

  • asegurarse de que las personas no se sientan aisladas debido a su discapacidad; por ejemplo, visitándolas en sus hogares; 
  • fomentar las oportunidades de contraer matrimonio; 
  • apoyar a las personas a estudiar y a encontrar empleos satisfactorios; y 
  • asegurarse de que todos sean incluidos en las actividades religiosas y sociales.

Qué pueden hacer los Gobiernos:

  • mejorar el acceso a tratamientos asequibles cuando se requieran; y 
  • proporcionar información clara con el fin de que todos puedan entender mejor qué son la salud y el bienestar mentales.

Las personas con trastornos de la salud mental, discapacidades psicosociales y otras discapacidades no visibles, como la epilepsia, a veces se sienten aisladas y ansiosas. En consecuencia, suelen recurrir a la autolesión, la adicción y el suicidio. Es importante que todos quienes tengan contacto con ellas entiendan y tengan en cuenta sus necesidades. 

Una de las personas con las que habló la organización socia de Tearfund, tras recibir apoyo señaló: «Ahora, mi enfermedad no me afecta tanto, ya que entiendo que tengo que vivir con ella. Si no voy a una boda, no me hace bien. Si no puedo salir, me siento peor, de modo que ahora he decidido ir a todas partes».


Preguntas para considerar

  • ¿Conoce a alguien que tenga una discapacidad psicosocial? ¿Cómo reacciona cuando ve a esta persona?
  • ¿Considera que está suficientemente informado sobre temas de salud mental y bienestar para poder responder a estas personas de la mejor manera? Si considera que no lo está, ¿dónde puede obtener más información? (En la página «Recursos» se ofrecen algunas ideas) 
  • ¿Qué medidas prácticas puede tomar para apoyar a las personas con discapacidad psicosocial y a sus cuidadores?

La discapacidad psicosocial hace referencia a los efectos que los problemas de salud mental tienen sobre la habilidad de alguien para participar plenamente en la vida social. Las personas afectadas por esta discapacidad a veces tienen dificultades para participar en ciertas actividades, como la educación, el empleo y los eventos sociales. Es posible que no puedan lograr sus objetivos y aspiraciones. No todas las personas con una enfermedad mental tienen un grado de deficiencia que se traduzca en una discapacidad psicosocial.


Si desea más información, envíe un correo electrónico a publications@tearfund.org o escriba a: Footsteps Editor, Tearfund, 100 Church Road, Teddington, TW11 8QE, Reino Unido. 

El autor de este artículo desea permanecer anónimo por razones de seguridad.


La importancia de escuchar para entender. Foto: Organización socia de Tearfund
La importancia de escuchar para entender. Foto: Organización socia de Tearfund

«Históricamente, las personas con problemas de salud mental no tenían voz. Ni ellos ni sus familias han participado en la toma de decisiones en materia de servicios de salud mental, y continúan en riesgo de exclusión social y discriminación en todas las facetas de la vida»

Organización Mundial de la Salud
Hablar sobre los problemas con una amiga puede resultar beneficioso. Foto: Rainer Kwiotek
Hablar sobre los problemas con una amiga puede resultar beneficioso. Foto: Rainer Kwiotek

Estudio de caso: Terapia de amistad

Aimée Hobbs

En Zimbabue, hay muy pocos profesionales de la salud mental. Como resultado, la mayoría de los zimbabuenses o no sabe que existe apoyo o no puede permitirse acudir a los lugares donde atienden los especialistas.  

En respuesta a este problema, una organización local llamada Friendship Bench, cuyo nombre significa «banco de la amistad», ha encontrado una manera original de apoyar a las personas con discapacidad psicosocial. La organización se creó en un momento en que el país contaba solo con dos psiquiatras titulados. Uno de ellos, Dixon Chibanda, decidió actuar. Se dio cuenta de que, si la distancia y el costo impedían a las personas recibir apoyo cuando más lo necesitaban, de alguna manera había que hacerles llegar el apoyo. Había que llevarlo hasta el mismo corazón de sus comunidades. 

Y en el corazón de la mayoría de las comunidades de Zimbabue están las abuelas, adultas mayores de confianza. Desde 2006, Chibanda y su colega Ruth Verhey, psicóloga, han capacitado a más de 400 abuelas en «terapia de resolución de problemas». Por medio de conversaciones con un terapeuta de confianza, este tipo de terapia ayuda a las personas a identificar los problemas y hacer cambios positivos. 

Las abuelas se sientan en bancos, cerca de los centros de salud locales, y las personas se pueden sentar junto a ellas para hablar sobre sus preocupaciones. Estos «bancos de la amistad» se han vuelto muy populares: solo en 2017, más de 30 000 personas recibieron ayuda. Un estudio reciente demostró que esta iniciativa está logrando reducir los índices de suicidio, depresión y ansiedad. 

Se necesitará mucho tiempo para que en Zimbabue haya suficientes trabajadores de la salud mental para cubrir todo el país. Mientras tanto, este tipo de iniciativas nos brinda la esperanza respecto a que es posible encontrar nuevas soluciones para ayudar a las personas con discapacidad a recibir el apoyo que necesitan.


Aimée Hobbs es terapeuta del habla y el lenguaje con un interés especial en salud pública y políticas en Zimbabue. Correo electrónico: hobbs.aimz@gmail.com 

Si desea más información, visite www.friendshipbenchzimbabwe.org (disponible en inglés y shona).