Baños, agua, salud y dignidad

Paso a Paso 108 - Vivir con una discapacidad

La edición 108 de Paso a Paso está llena de orientaciones prácticas sobre cómo nuestras iglesias y nuestras comunidades pueden ser más inclusivas para las personas que viven con discapacidad.

Los baños pequeños con puertas angostas pueden ser un problema para las personas con movilidad limitada. Foto: Ralph Hodgson/Tearfund
Los baños pequeños con puertas angostas pueden ser un problema para las personas con movilidad limitada. Foto: Ralph Hodgson/Tearfund

Baños, agua, salud y dignidad

Encontrar un baño decente o agua apta para su consumo o para lavarse es una lucha diaria para millones de personas. Pero para quienes tienen una discapacidad, el desafío suele ser incluso mayor.

Esto se debe a muchas razones:

  • Falta de consultas. Los baños y las fuentes de abastecimiento de agua normalmente se construyen sin tener en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad. Por ejemplo, a veces hay escalones o no hay suficiente espacio para que las personas en silla de ruedas puedan maniobrar. 
  • Estigma y discriminación. El estigma asociado con la discapacidad en algunas comunidades implica que las personas con ciertas deficiencias no puedan utilizar los mismos baños y fuentes de abastecimiento de agua que utilizan los demás. Además, algunas personas se avergüenzan de los miembros de su familia con discapacidad y los mantienen escondidos. Esto significa que a estas personas no se las involucra en ninguna de las decisiones que toman sus comunidades en materia de agua y saneamiento.  
  • Restricciones económicas. Es posible que las personas con discapacidad y sus familias no tengan suficiente dinero para construir baños adecuados o adaptar las fuentes de abastecimiento de agua con el fin de hacerlas más accesibles.

El Impacto 

Si estos problemas no se solucionan, los niños, las niñas y los adultos podrían: 

  • tener dificultades para ir a la escuela, a actividades de capacitación y a eventos de la comunidad porque no hay baños adecuados; 
  • quedar expuestos al abuso y al abandono debido al aislamiento y la dependencia de otras personas; 
  • tener que defecar en contenedores dentro de sus hogares o al aire libre, con el consecuente aumento del riesgo de enfermedades; 
  • tener dificultades para cuidar de su higiene personal y mantener su ropa limpia, lo cual perjudica su salud, su autoestima y la manera en que los demás los tratan; 
  • perder la confianza en sí mismos y no estar dispuestos a hablar de sus necesidades; y 
  • ver que, sin educación ni independencia, se pierden las esperanzas de tener una carrera y un medio de vida digno, lo cual los sume en la pobreza.

Puede resultar muy humillante tener que depender de los demás para satisfacer las necesidades más básicas y personales. Además, supone una alta carga de trabajo para la familia. A los niños y las niñas —especialmente las niñas— los obligan a abandonar la escuela para asistir a los miembros de la familia con una discapacidad.

Las fuentes de abastecimiento de agua en laderas empinadas, como esta, en Nepal, pueden suponer un problema de acceso para algunas personas. Foto: Eleanor Bentall/Tearfund
Las fuentes de abastecimiento de agua en laderas empinadas, como esta, en Nepal, pueden suponer un problema de acceso para algunas personas. Foto: Eleanor Bentall/Tearfund

Análisis de las barreras

Es importante averiguar por qué algunas personas no tienen acceso a baños adecuados y agua potable. ¿Cuáles son las barreras que enfrentan? Luego, las comunidades pueden trabajar en conjunto para superar algunas de estas barreras.  

Las personas con discapacidad deben ser incluidas desde el principio. De esta manera, sus voces serán oídas y sus necesidades serán tenidas en cuenta. Esto también ayudará a establecer relaciones positivas mientras todos colaboran para mejorar la salud y el bienestar de la comunidad. 

Las personas con discapacidad deben:

  • recibir una invitación especial para las reuniones, ya que es posible que no sepan que estas se celebrarán o porque podrían suponer que no están invitadas; 
  • recibir ayuda para asistir a las reuniones o una visita a domicilio si fuera necesario;
  • ser animadas para hablar y contribuir, al tiempo que se reconocen y valoran sus conocimientos y habilidades; 
  • poder acceder a la misma información que los demás (por ejemplo, mediante mensajes de audio para las personas con deficiencia visual, mensajes visuales para aquellas con deficiencia auditiva y mensajes gráficos para quienes tienen discapacidades intelectuales); y 
  • participar en la presentación de informes sobre los resultados positivos (o negativos) de los cambios que se hayan implementado.

A veces, puede resultar beneficioso reunir a las personas con discapacidad para que hablen sobre sus experiencias en un grupo solidario. Es posible que las mujeres y los hombres prefieran reunirse por separado.

A continuación, enumeramos tres pasos para asegurar que los baños y las fuentes de abastecimiento de agua sean más accesibles para las personas con discapacidad.

Paso 1: Cambie su punto de vista

Un recorrido por la comunidad puede ayudar a tomar más conciencia sobre las dificultades que enfrentan las personas con diferentes tipos y grados de discapacidad. Anime a todos a pensar no solo en las barreras físicas más obvias —como escalones o la distancia que hay hasta las fuentes de abastecimiento de agua—, sino también en el efecto que podrían tener las actitudes de la comunidad. 

Pídales a los participantes que escriban, hagan ilustraciones o hablen sobre las barreras que han detectado y tome nota de sus contribuciones de una manera en que todos puedan entender. Por ejemplo, se puede describir por escrito o ilustrar cada aporte en diferentes hojas de papel. Estas hojas pueden agruparse según el tipo de barrera, como «barreras físicas», «actitudes de las personas» y «barreras institucionales y de comunicación».

Paso 2: Planifique

Analice las posibles soluciones para las barreras que se han identificado. La tabla de abajo incluye algunos ejemplos de Camboya.

Adaptado de How to conduct a WASH barrier analysis [Cómo llevar a cabo un análisis de las barreras para acceder a servicios de agua, saneamiento e higiene], de WaterAid Camboya.
Adaptado de How to conduct a WASH barrier analysis [Cómo llevar a cabo un análisis de las barreras para acceder a servicios de agua, saneamiento e higiene], de WaterAid Camboya.

Paso 3: Actúe

Sobre la base de este análisis, decida qué deberá hacerse y cuándo, dónde y cómo. Es importante que alguien se responsabilice de asegurar que cada una de las actividades se lleve a cabo. Cree un comité local, que incluya personas con discapacidad, para mantener las fuentes de abastecimiento de agua y los baños limpios, y para llevar a cabo las reparaciones que sean necesarias.

Las siguientes páginas ofrecen ejemplos prácticos de métodos económicos para realizar mejoras importantes en los baños y las fuentes de abastecimiento de agua para personas con discapacidad.


Estudio de caso: Solución casera

Tearfund apoya a las comunidades de República Democrática del Congo a reducir las enfermedades causadas por el agua contaminada y el escaso nivel de higiene y saneamiento. Los voluntarios de la salud en la comunidad animan a las familias y las escuelas a proponer sus ideas y llevar a cabo las mejoras que sean necesarias. Se procura especialmente que nadie se quede atrás, incluidas las personas con discapacidad.

Burumeka, de 84 años, es carpintero y tiene dificultades de movilidad debido a su edad. Burumeka afirma: «Yo no podía utilizar la letrina de la familia porque tenía que agacharme y ponerme en cuclillas. Debido a que no podía agacharme, utilizaba un balde en la casa donde podía sentarme sin problemas. A mi familia no le parecía bien que yo hiciera esto y se quejaba por el mal olor y las moscas.  

En junio de 2017, un equipo comunitario de voluntarios de la salud me visitaron en mi casa y me preguntaron si estaba disponible para hablar con ellos. Nos explicaron a mí y al resto de mi familia la manera en que las enfermedades se transmiten entre una persona y otra. 

Mis nietos realizaron mejoras en la letrina, pero decían que yo seguía causando problemas porque no podía utilizarla. Por lo tanto, decidí aprovechar mis habilidades de carpintería para fabricar una caja de madera a un nivel más alto del hoyo de la letrina, donde puedo sentarme para utilizar el baño». 

Al pensar en esta sencilla solución, Burumeka pudo mejorar su salud y recuperar su dignidad. Además, redujo las tensiones en el hogar. «Me siento completamente protegido y en nuestro hogar ha vuelto a haber un ambiente agradable», agrega.

Este programa lo dirige SWIFT, una asociación de Tearfund, Oxfam y el Overseas Development Institute, y lo financia UK Aid.