Movilización de la comunidad

por Isabel Carter.

‘Sueña cómo te gustaría que se viera tu comunidad en dos años, diez años, o incluso 30 años más. Cierra los ojos e imagina cómo se vería, qué sonidos habrían, qué estaría haciendo la gente.’ Esto es lo que se animó a que hicieran los miembros de la iglesia de los masai en el remoto pueblo de Olendeem, en el sudoeste de Kenya, en octubre de 2000.

Ellos se habían juntado para varias reuniones de la comunidad de todo el día conducidas por un facilitador externo, Francis Njoroge. Francis los había conducido a través de un proceso conocido como el Proceso de Evaluación Participativo. El objetivo es ayudar a movilizar iglesias y ayudar a las comuni-dades a entender su propia capacidad para efectuar cambios. Se anima a la gente a que ‘descubra’ quién es, para entender sus recursos y su potencial para planear luego los cambios para mejorar sus comunidades.

Soñando

Los sueños de la gente incluían mejores caminos, suministros de agua, escuelas, automóviles, transporte público, electricidad y teléfonos. / Photo: Isabel Carter
Los sueños de la gente incluían mejores caminos, suministros de agua, escuelas, automóviles, transporte público, electricidad y teléfonos. / Photo: Isabel Carter

Francis se pasó tiempo con la gente de Olendeem, construyendo relaciones con ellos. Uno de los ejercicios que utiliza se llama ‘Encender el fuego’.

En Olendeem, la gente aceptó muy en serio la invitación a soñar. Esta era una oportunidad para considerar la plenitud de vida que creían que Dios tenía para ellos. Escribieron todo en una hoja grande que se fija a una pared en la habitación usada como oficina de desarrollo. Dentro de un año ya habían logrado algunos de sus sueños. ¡En esta región aislada, otros, tales como establecer una universidad dentro de 25 años y una diócesis de la iglesia dentro de 40 años, todavía están un poco distantes!

Una vez que la gente comparte sus sueños, la comunidad tiene que decidir qué debe tener prioridad. Es importante enfocarse en un problema a la vez, preferentemente uno que pueda resolverse dentro de un año o dos. En Olendeem, la mayoría de la gente vio mejores niveles de alfabetización y educación como la primera prioridad. Fue necesario un poco de información adicional para que la gente pudiera entender mejor qué impedía que los niños asistieran a la escuela. ¿Era la distancia, los escasos recursos, la enseñanza mediocre, la falta de dinero para el uniforme y los libros, la necesidad de los niños de ayudar con el ingreso o la falta de estímulo paternal?

Cambiar las ideas 

La gente de la localidad llevó a cabo estudios y descubrió que uno de los problemas era que muchos no veían la importancia de que las chicas vayan a la escuela. A través de su análisis descubrieron que ninguna chica jamás había llegado a ser una profesional en la comunidad (como maestra, enfermera o secretaria). La iglesia trabajó duro para ensanchar la mentalidad de la gente sobre el valor de la educación para las chicas. ¡Ahora la gente dice que incluso vendería una de sus vacas para educar a una hija!

Se estableció un comité de desarrollo del pueblo y la gente empezó a trabajar con entusiasmo. La gente en Olendeem tenía pocos recursos financieros pero sí tenía habilidades de construcción y un suministro de cedro rojo. Se pidió a todas las familias que donaran 1.500 chelines a fin de emplear a un carpintero experimentado y comprar una motosierra. Se esperaba que cada adulto cortara y llevara 15 troncos de árboles del bosque. La tierra fue despejada y se construyó una nueva escuela primaria con cuatro aulas.

Vivir el sueño 

Cuando el gobierno no proporcionó a un maestro, el comité de desarrollo mismo empleó a uno. Dentro de seis meses la matrícula de la escuela primaria había aumentado en un 20% y en el preescolar en un 60%. Los números han continuado subiendo y ahora casi todos los niños en edad escolar primaria asisten a la escuela. Este año por primera vez en Olendeem, 12 estudiantes tomaron los exámenes nacionales y tres siguieron a la escuela secundaria. Esperan que el próximo año hayan más.

Los miembros de la comunidad están construyendo ahora casas y letrinas para dos maestros. A continuación en su agenda está el plan de construir una escuela secundaria. ‘El proceso de movilización de la comunidad nos abrió los ojos. Ahora la gente puede ver hacia el futuro – puede ver muy lejos,’ dijo uno de los miembros de la comunidad.

Antes de la movilización habían pocos grupos comunitarios. Ahora hay varios grupos exitosos de mujeres. La gente ha ganado una gran confianza en sí misma y en sus propias habilidades. Ahora sabe que juntos se pueden hacer muchas cosas.

El papel de la iglesia 

Los líderes y miembros de la iglesia local han jugado un papel importante en el proceso entero. Invitaron a Francis a la iglesia para empezar el proceso de movilización. Se han comprometido a todas las diferentes fases y se ha animado a otros a que participen. Ellos ven la transformación de las actitudes de la gente como parte de la construcción del reino de Dios. La asistencia de la iglesia ha aumentado considerablemente y los miembros han construido un nuevo edificio para la iglesia en las cercanías.

El proceso de movilización en Olendeem se ha repetido en comunidades similares alrededor de Narok (Kenya), Iringa y Musoma (Tanzanía) y Soroti (Uganda). Todos podrían contar una historia similar de los cambios que han llegado como resultado a sus comunidades. Estos son ejemplos excitantes de cambio integral en acción. Una nueva guía PILARES sobre este proceso estará disponible pronto de Tearfund.

Encender el fuego

Se anima a toda la gente de la localidad a asistir a una reunión en un lugar y un momento que sea conveniente para la mayoría. Después de una bienvenida y algunas introducciones y explicaciones, Francis le pregunta a la gente: ‘¿Podemos conseguir un fogón de cocina ardiendo aquí en dos minutos?’

Al principio habrá confusión y la gente se preguntará si él habla en serio. Luego algunas personas se escaparán para coleccionar leña, fósforos y piedras de cocina. Se enciende rápidamente un fuego y arde bien durante unos minutos. Es probable que luego se apague a menos que alguien traiga más leña.

Francis empieza un período de discusión abierta que usa este ejemplo práctico para descubrir qué puede aprender de él la gente.

  • ¿De dónde provinieron los recursos para hacer el fuego?
  • ¿Quién pidió que se encendiera el fuego?
  • ¿Quién ayudó a mantener el fuego una vez que empezó a arder bien?
  • La gente de la localidad es esencial para mantener el fuego del desarrollo. Ya tiene todos los recursos necesarios dentro del área.
  • ¿Puede proporcionar la iglesia la dirección y apoyo necesarios? Por ejemplo, ¿llevará y mantendrá el fuego del desarrollo? ¿O actuará como una de las piedras de cocina y apoyará el proceso?
  • ¿Hay otros organizaciones o grupos capaces de proporcionar dirección y apoyo para este proceso?

Se deja tiempo considerable entonces para animar a la gente a describir su localidad y los recursos disponibles. Ejercicios como el dibujo de mapas, elaboración de cronologías, los calendarios estacionales y las jerarquizaciones son todos muy útiles en esto. Las comunidades son entonces más capaces de discutir su situación actual y sus prioridades para el cambio.

Preguntas para la discusión

  • ¿Por qué la gente normalmente espera que el desarrollo venga de fuera de la localidad?
  • ¿Cuánto tiempo tardarán los funcionarios gubernamentales, la iglesia u ONGs para ayudar a todas las localidades en que faltan los recursos básicos?
  • ¿Está de acuerdo usted con esta cita de Julius Nyerere (antiguo presidente de Tanzanía)? ‘No pueden desarrollarse a la gente – ella puede desarrollarse sola.’
  • ¿Cómo podemos buscar nosotros las prioridades y valores de Dios para nuestra localidad y para nuestras vidas?
  • ¿Qué ‘sueños’ nos gustaría ver realizados en nuestra propia localildad? ¿Qué podríamos hacer para ayudar a que se realicen estos sueños? ¿Cómo se hará el trabajo y qué recursos se necesitan?