Cómo adaptarse a la sequía en Etiopía

por Tadesse Dadi

Waaqayyo Muudaa arreaba el ganado y los camellos en las vastas áreas de pasto del distrito de Fantalle en la fosa tectónica de Etiopía. En la actualidad, él protege la hierba y los árboles que crecen en las 15 hectáreas de tierra cercada que la comunidad estableció hace dos años en su aldea de Xuxuxii. Este es un enorme cambio de estilo de vida para un joven que antes caminaba libremente con sus animales, lejos de su aldea.

Foto: Scott Jones, Mind the gap
Foto: Scott Jones, Mind the gap

Waaqayyo pertenece al clan karayu que es parte de los oromo. Los karayu viven en una zona caliente y semiárida de Etiopía. Durante generaciones ellos han vivido un estilo de vida seminómada, emigrando en busca de pastos para su ganado vacuno, camellos, cabras y ovejas. Su tipo de migración era muy bien organizada, durante la misma cada subclan se movía dentro de zonas acordadas y en tiempos acordados, de acuerdo con la disponibilidad de pastos.

Sin embargo, en el lapso de una generación, este patrón de vida ha sido amenazado y ahora está cambiando. La tierra de pasto tradicional disponible para los karayu ha disminuido mucho debido al desarrollo urbano y a la diseminación de plantaciones de caña de azúcar. Las sucesivas sequías han producido la muerte de un gran número de ganado vacuno, mientras que el aumento en la población ejerce presión sobre la tierra para mantener más hogares.

El cambio climático ha dado como resultado varios años de sequía prolongada. Esto ha provocado que los pastos tradicionales no hayan logrado rebrotar durante la esperada estación húmeda. Entre los años 2000 y 2002 los pastores perdieron aproximadamente dos tercios de su ganado como resultado de la sequía. Además, el pasto estaba tan dañado que no hubo suficiente alimento para el resto del ganado. Esto hizo que la recuperación fuera muy lenta y dio como resultado un aumento en la desnutrición de niños y mujeres. Era evidente que el estilo de vida pastoral de los karayu estaba bajo amenaza. Era decisivo que ellos se adaptaran al cambio climático a largo plazo. Ellos debían restaurar su medio ambiente y hacer cambios en su estilo de vida.

Durante generaciones los pastores habían llevado una existencia relativamente aislada con muy poco acceso a servicios educativos o de salud. El cambio les resultaba difícil. La Gudina Tumsa Foundation (GTF), una ONG cristiana local, había ayudado a los karayu a establecer su primera escuela y excavó pozos perforados para proveer agua potable. Esta ONG estaba dispuesta a ayudarlos. Su personal motivó y ofreció apoyo a los karayu para hacer cambios. La GTF introdujo dos nuevas ideas decisivas pero simples para ayudar a mantener la subsistencia económica de los karayu. Ellos motivaron a sembrar árboles indígenas que pudieran sobrevivir a condiciones muy secas y sugirieron establecer reservas de alimentación mediante el cercado de tierras para pastar.

Decidir adaptarse

Haji Rooba explicó que luego de mucha reticencia y debate, una de las opciones que escogieron sus paisanos fue establecer reservas de alimentación. Él explicó que el área cercada permite recuperar el pasto y esto provee alimento para el ganado durante la estación seca. La hierba además evita que la tierra vuele debido a los fuertes vientos en la zona.

En el distrito de Fantalle, al igual que en gran parte de Etiopía, quedan pocos árboles. Los árboles son talados para combustible y trabajos de construcción. Remover la cubierta forestal expone el suelo a la erosión y esto significa que cuando sí cae lluvia, menos agua penetra al suelo. Cuando se talan árboles raras veces se reemplazan con nuevas plántulas de árboles. Existe la creencia tradicional de que salen peligros y animales salvajes del bosque, por lo que se le visualiza como una amenaza y esto hace menos probable que las personas replanten árboles.

Sembrar árboles adecuados

En la aldea de Banti Mogassa, Xadacha estaba satisfecho de ver árboles creciendo en lo que antes era un pedazo de tierra totalmente sin vegetación. Las plántulas de árboles sembradas hace dos años con la participación de la comunidad ahora miden un metro y medio de altura y él está ansioso por sentarse bajo la sombra de los árboles. La GTF se ocupó de consultar con líderes y ancianos comunitarios eruditos antes de elegir las especies de árboles indígenas que tuvieran muchos usos distintos. Algunos de los árboles fueron seleccionados por su tolerancia a la sequía. Otros tenían cualidades como la resistencia a las termitas, lo cual es bueno para la construcción de casas. Algunos árboles tenían valor medicinal. Una de las especies de árboles introducidas es la Moringa oleífera. Tiene hojas ricas en vitaminas y minerales que pueden comerse como un vegetal. En el 2006 más de 80.000 plántulas fueron sembradas en cercados comunales y alrededor de granjas.

Los esfuerzos de los pastores karayu en adaptarse al impacto del cambio climático son un valioso inicio y ofrecen un ejemplo para los demás. Estas nuevas ideas deben apoyarse y hacerse crecer a escala de manera que pueda lograrse un impacto más amplio. Las pequeñas comunidades y las ONG locales se merecen el apoyo y la motivación de las agencias de desarrollo internacional mientras intentan lidiar con los peores efectos del cambio climático.

Tadesse Dadi es Asesor de Apoyo de Programas de Tearfund en Etiopía. Tearfund, PO Box 1221, Addis Ababa, Etiopía. Email: t.daadhjj@ethionet.et


Árboles de rápido crecimiento aptos para zonas semiáridas

Siempre tome en consideración utilizar primero los árboles indígenas y pida consejo local.

  • Acacia albida, A seyal, A sieberiana, A tortilis
  • Acacia holosericea, A trachycarpa, A tumida (estas especies australianas mantienen sus hojas durante la estación seca)
  • Balanites aegyptiaca
  • Bauhinia rufescens
  • Cassia siamea
  • Leuceana leucocephala
  • Moringa oleífera
  • Prosopis alba, P juliflora, P nigra
  • Pterocarpus lucens