Educación comunitaria para una mejor salud materna

Un grupo de hombres aprende sobre los partos sin riesgos. El hombre en el centro de la foto está sosteniendo la “gudigak”. Foto: IAM
Un grupo de hombres aprende sobre los partos sin riesgos. El hombre en el centro de la foto está sosteniendo la “gudigak”. Foto: IAM

Al igual que en muchas partes del mundo, reducir la mortalidad materna en la zona rural de Afganistán significa enfrentar múltiples desafíos:

  • caminos obstruidos por nieve o inundaciones en el invierno y en la primavera que les dificultan mucho a las mujeres acceder a clínicas y a los equipos de salud de alcance rural llegar hasta las mujeres
  • falta de mujeres educadas en las aldeas a quienes capacitar como parteras/trabajadoras comunitarias de la salud
  • creencias culturales sobre la salud de la mujer que son dañinas y que están profundamente arraigadas.

Superar estos retos requiere un enfoque a largo plazo en combinación con mejoras del Gobierno en la infraestructura, tales como caminos y clínicas, y mejoras en la educación de las mujeres y en la conciencia de las comunidades sobre los asuntos relacionados con la mujer.

Capacitación e incidencia

El enfoque de desarrollo comunitario de International Assistance Mission (Misión Internacional de Asistencia) utiliza una mezcla de capacitación e incidencia. Se ofrecen lecciones en alfabetización y en destrezas básicas para salvar vidas (Basic Life Saving Skills; BLiSS, por sus siglas en inglés) y, donde es posible, la capacitación es llevada a cabo por capacitadores locales. Un ejemplo de incidencia sería pedirles a las clínicas proporcionar vacunas contra el tétano. 

El curso BLiSS fue creado por Operation Mercy (Operación Misericordia) para Afganistán con el fin de empoderar a los hombres y las mujeres analfabetos a saber qué podían hacer para ayudarse unos a otros durante un embarazo, un parto y después. Se concentra en la importancia de acceder a tiempo a la ayuda médica y, a través del aprendizaje participativo y el juego de roles, aborda muchas de las creencias culturales que son dañinas, tales como:

  • los partos son sucios y vergonzosos y deberían ocurrir en la habitación más sucia, por lo general, en el establo
  • el calostro (la leche que se produce en los primeros tres días) es sucio y no debe dárseles a los bebés
  • si una mujer se desmaya por falta de sangre, deberá ponerla de pie y dispararse un arma al lado de su cabeza.

Creencias tradicionales

Las 17 lecciones del curso BLiSS animan a las mujeres a hablar sobre sus tradiciones e ideas relacionadas con los partos y estudiar con cuidado las creencias culturales que las definen. 

Las mujeres dependen de manera importante de la fe, de lo sobrenatural y de los remedios caseros, pero también están empezando a contar con la clínica local. El objetivo es darles valor a las ideas de las mujeres (y, por lo tanto, a las mujeres) al escuchar, enseñar y luego juntos tratar de encontrar la mejor práctica al combinar las creencias tradicionales sanas con las destrezas positivas de las parteras. Las creencias y prácticas dañinas se cuestionan con tacto por medio de juegos de roles, tarjetas con imágenes y debates guiados que demuestran por qué, por ejemplo, tomar medidas higiénicas, la lactancia materna temprana y acostar a una mujer que está sangrando y levantarle las piernas, son cosas que las mujeres pueden hacer para ayudarse unas a otras. 

¿Qué hacemos con las creencias tradicionales?

  • Si es una creencia útil…usarla
  • Si no tiene efecto alguno…ignorarla
  • Si es una creencia dañina…educar en contra de ella

Cómo comunicarse con los hombres

Una parte importante del enfoque es involucrar a los hombres. Operation Mercy ofrece capacitación para facilitadores masculinos, así como para facilitadoras femeninas, a través de cursos separados. Para los facilitadores masculinos afganos de zonas conservadoras, el curso de capacitación BLiSS ¡podría ser la primera vez en sus vidas que hayan usado vocabulario relacionado con el parto!

Después de la capacitación los facilitadores masculinos deben adaptar lo que han aprendido en el curso a su entorno cultural –a veces el aspecto más difícil de todos. Por ejemplo, los juegos de roles donde los hombres hacen el papel de mujeres son posibles en Kabul, pero en zonas conservadoras ¡los facilitadores serían expulsados de la aldea! Con frecuencia las historias cortas son una alternativa aceptable.

En las zonas conservadoras los hombres influyentes, como los mulá o ancianos, deben otorgar permiso para que los grupos de mujeres se reúnan. Si estos hombres cambian su comportamiento después del curso BLiSS para hombres, –por ejemplo, llevando a sus esposas a la clínica– los demás hombres harán lo mismo.

Algunas maneras efectivas para comunicarse con los hombres son, entre otras:

  • Usar referencias religiosas Dios valora todas las vidas, por lo que, al igual que en otras religiones, en el islamismo es permitido espaciar los partos para mejorar la salud de las mujeres y de los niños.
  • Incentivos financieros Comparar el costo de un funeral y de volverse a casar si su esposa muere durante el parto con el costo de visitar a un médico.

No habrá mensaje más poderoso sobre el valor de la educación con base en la comunidad que cuando se salvan las vidas de una mujer y su hijo a través del conocimiento colectivo y de la acción de hombres y mujeres.

La autora de este artículo trabaja en International Assistance Mission (Misión Internacional de Asistencia; IAM, por sus siglas en inglés) en Afganistán.

Las tarjetas con imágenes son útiles en las reuniones de capacitación comunitaria. Véase la página 12 para encontrar más información sobre Home Based Life Saving Skills Large Picture Cards (Tarjetas con imágenes grandes de destrezas para salvar vidas con base en el hogar).



Estudio de caso

Zulaikha se casó hace aproximadamente diez años, a los 15 años, y poco después tuvo una hija, pero seguido tuvo varios embarazos que terminaron con bebés que nacieron muertos. 

Una vez más estaba embarazada cuando escuchó que se iba a impartir un curso BLiSS en la aldea para ayudar a las mujeres a mejorar sus probabilidades de sobrevivir un embarazo y parto y dar a luz bebés saludables. Como cabe esperar, a ella le interesó mucho el curso y se aseguró de asistir. Gracias a los conocimientos obtenidos en el curso ella y sus vecinas decidieron que quizás ella estaba físicamente incapacitada para dar a luz niños vivos. Ella visitó la clínica local para ver a una partera quien confirmó que esa era la causa probable de sus problemas. 

Su familia acordó que cuando iniciaran sus dolores de parto la llevarían al hospital provincial de inmediato (aproximadamente a dos horas por carro o seis a ocho horas por burro). Ella fue llevada sin problemas y su hijo nació por cesárea. Si no hubiese sido por el curso BLiSS y las conversaciones después del mismo, que condujeron a que se respondieran preguntas y a que sus vecinos y familia aumentaran sus conocimientos y se concienciaran sobre el tema, esto no hubiese ocurrido. 

Zulaikha es una de varias mujeres que han sido ayudadas o salvadas de la muerte por su comunidad desde que se llevó a cabo el curso.

Para obtener más información sobre las cesáreas, refiérase a las páginas 8-9

Una muñeca “gudigak” tendida sobre una lamina limpia de plástico. Se utiliza como medio visual en la capacitación en salud comunitaria. Foto: IAM
Una muñeca “gudigak” tendida sobre una lamina limpia de plástico. Se utiliza como medio visual en la capacitación en salud comunitaria. Foto: IAM

Debate

  • ¿Cuáles creencias tradicionales sanas sobre la salud materna son comunes en su zona? ¿Cómo pueden usarse estas creencias sanas junto con las destrezas de las parteras para promover prácticas saludables?
  • ¿Qué piensa sobre las sugerencias para comunicarse con los hombres con respecto a la salud materna? ¿Estas sugerencias funcionarían en su comunidad? ¿Cómo puede adaptarlas?