Cómo reducir los riesgos para las personas que se inyectan drogas

Las personas que se inyectan drogas forman uno de los grupos de mayor riesgo de contraer el VIH. Freedom Programme es una iniciativa dirigida a prevenir la propagación del VIH en este sector de la población en Egipto.

Un trabajador de la salud lleva a cabo una prueba del VIH en un centro de rehabilitación para personas que consumen drogas. Foto: Kieran Dodds/Tearfund
Un trabajador de la salud lleva a cabo una prueba del VIH en un centro de rehabilitación para personas que consumen drogas. Foto: Kieran Dodds/Tearfund

Aunque una proporción relativamente baja de la población egipcia es seropositiva, el porcentaje de personas que se inyectan drogas y que viven con el VIH es mucho más alto. Si estas personas utilizan agujas y jeringas no esterilizadas que previamente han sido utilizadas por una persona seropositiva, corren un alto riesgo de contraer el VIH.

Freedom Programme

Freedom Programme, iniciativa creada en 1989, actualmente ofrece uno de los principales programas de rehabilitación de personas que consumen drogas en el mundo árabe. Cuenta con 28 centros de rehabilitación en diversos lugares de Egipto, además de un centro de extensión y de atención sin necesidad de solicitar citar previas. También ofrece cursos para quienes trabajan con personas con adicciones, que incluyen capacitación en prevención del VIH.

Enfoque holístico

Freedom Programme organiza varias actividades holísticas para ayudar a prevenir el VIH entre las personas que se inyectan drogas:

  • Equipos de extensión, compuestos por un trabajador social y dos personas que previamente se inyectaban drogas. Estos equipos establecen relaciones con las personas que se inyectan drogas en la comunidad y les proporcionan educación sobre los comportamientos peligrosos y cómo protegerse mejor.
  • Los trabajadores de extensión derivan a todas las personas que se inyectan drogas y que quieren dejar de hacerlo a los centros de rehabilitación, donde pueden seguir un programa de rehabilitación consistente en doce pasos.
  • Los trabajadores del programa proporcionan preservativos, junto con instrucciones sobre cómo utilizarlos, a las personas que se inyectan drogas, con el objetivo de ayudarlas a adoptar prácticas sexuales más seguras.
  • El programa distribuye agujas y jeringas esterilizadas a las personas que se inyectan drogas con el fin de evitar que contraigan el VIH al utilizar equipos de inyección que han utilizado otras personas. Esto forma parte del enfoque llamado “reducción del daño” (ver recuadro).
  • Se proporciona asesoramiento a las personas que se inyectan drogas antes y después de someterse a una prueba del VIH para ayudarlas a enfrentar el resultado.
  • Se realizan talleres de incidencia para las personas que se inyectan drogas con el objeto de informarles sobre sus derechos y capacitarlas en trabajo de incidencia.
  • El programa aboga a nivel nacional por una mejor prevención del abuso de sustancias y el VIH por medio de campañas dirigidas a un mejor trato de los grupos marginados.

¿Qué da resultado?

Freedom Programme ha descubierto que existen varios enfoques que resultan sumamente eficaces en su trabajo con personas que se inyectan drogas.

  • Los miembros de los equipos de extensión que en el pasado se inyectaban drogas representan poderosos modelos de comportamiento para quienes consumen drogas. Las personas que previamente se inyectaban drogas reciben una capacitación integral, y apoyar a los demás les ayuda a aumentar su propia autoestima.
  • Es crucial establecer relaciones afectuosas y respetuosas con las personas que se inyectan drogas, que con frecuencia sufren estigma en la sociedad. Los trabajadores de extensión ofrecen un año de apoyo de seguimiento a las personas que ayudan. El propósito del personal de Freedom Programme es lograr que los centros de rehabilitación tengan un ambiente hogareño.
  • Los grupos de apoyo para personas que viven con VIH consiguen excelentes resultados y Freedom Programme deriva a las personas que se inyectan drogas y que son seropositivas a estos grupos.
  • Gracias a la buena reputación de Freedom Programme, a sus líderes se los invita con frecuencia a hablar sobre el abuso de las drogas y acerca del VIH en los medios de comunicación. Este hecho ayuda a difundir los mensajes de incidencia del programa.
  • Freedom Programme también ha organizado reuniones entre los principales responsables de la toma de decisiones, los líderes religiosos y las personas que viven con VIH para defender los derechos de estos individuos.

La ética del enfoque de reducción del daño

Es posible que algunas personas cuestionen la idea de proporcionar agujas y jeringas esterilizadas a quienes se inyectan drogas. Probablemente, se hacen las siguientes preguntas: ¿Estamos propiciando comportamientos dañinos? ¿Es ético proporcionar este tipo de ayuda? ¿Podría esta ayuda más bien aumentar el abuso de las drogas?

Sin embargo, tras muchos años de investigaciones se ha concluido que proporcionar agujas y jeringas esterilizadas reduce, de hecho, la propagación del VIH entre las personas que se inyectan drogas. Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha concluido que estos programas no aumentan el consumo de drogas inyectables.

Para salir de la adicción y liberarse de otros comportamientos dañinos es posible que se necesiten muchos meses o años. Mientras tanto, podemos proteger a la gente de los peligros en los que puedan encontrarse.