Nuestro enfoque

En todos los lugares donde trabaja, Tearfund adopta un enfoque integral de agua, saneamiento e higiene. De esta manera, al coordinar nuestro trabajo en estas tres áreas, podemos lograr más resultados en la mejora de la salud y el bienestar de la comunidad.  

El trabajo con las comunidades

Estamos comprometidos a trabajar con la plena participación de las comunidades, empoderándolas con el fin de que, siempre que sea posible, se apropien de servicios sostenibles de agua y saneamiento y los gestionen de forma segura, y adopten prácticas de higiene transformadas. Al mismo tiempo, reconocemos que las comunidades requieren orientación continua. Nuestro apoyo contempla de forma explícita el impacto medioambiental, los diferentes roles y necesidades de cada género y de los grupos vulnerables, y las soluciones sensibles a los conflictos. 

El trabajo con los gobiernos locales y creación de alianzas

Tearfund trabaja con los gobiernos locales ejerciendo influencia, realizando esfuerzos de incidencia y apoyando la formulación de políticas locales que fomenten el acceso a agua, saneamiento e higiene. A través de este trabajo, ayudamos a generar un entorno más favorable, especialmente en los Estados frágiles y afectados por conflictos. 

Por medio de alianzas con grupos comunitarios, ONG, organismos gubernamentales y el sector privado, desarrollamos las capacidades para gestionar los recursos de agua y asegurar la sostenibilidad medioambiental y económica.

Agua

En la actualidad, más de 700 millones de personas siguen viviendo sin acceso a agua potable.

El acceso al agua no es solo una cuestión de supervivencia. El agua es necesaria para todo tipo de actividades culturales, además de las tareas de rutina como bañarse, limpiar, cultivar la tierra y cocinar. Tearfund trabaja con las comunidades para entender la importancia de todas estas actividades en el contexto local, respondiendo tanto a las necesidades básicas de agua como a los usos del agua que son considerados importantes en la cultura local.

En nuestros programas de abastecimiento de agua, incluimos una serie de aspectos, como la decisión sobre el tipo de fuente de agua, la creación de la fuente de agua, la extracción (toma de agua de la fuente), el transporte (acometida de agua), el tratamiento del agua y el análisis de la calidad del agua.

Los planes de seguridad del agua constituyen un sistema de gestión comúnmente utilizado que depende de la participación y el liderazgo activos de la comunidad.

Enfoques de saneamiento basados en la demanda

La demanda puede variar según se trate de agua, saneamiento o higiene. Si bien la demanda de agua potable y accesible suele ya existir, es probable que deba estimularse la demanda de instalaciones de saneamiento e higiene. En la actualidad, hay 2300 millones de personas que siguen viviendo sin acceso a servicios de saneamiento seguros. La seguridad, privacidad, comodidad y dignidad de un baño accesible debería ser una realidad diaria para todos.  

Lograr que la comunidad local participe de forma activa es un aspecto fundamental de los enfoques basados en la demanda. Mediante métodos que estimulan la participación, los individuos y sus comunidades trabajan de forma conjunta para analizar su propia situación. Esto puede dar lugar a un momento de inspiración en el que la gente se dé cuenta de que necesita el cambio. Se ha comprobado que cuando existe un alto grado de apropiación y participación por parte de la comunidad, junto con el desarrollo de sus capacidades, es más probable lograr cambios a largo plazo. 

Los enfoques basados en la demanda también ayudan a ampliar las opciones de tecnologías disponibles para las comunidades. Si estas aprovechan sus conocimientos y habilidades locales, pueden identificar las opciones más adecuadas, económicas y sostenibles. 

Tearfund utiliza una combinación de enfoques de agua, saneamiento e higiene basados en la demanda y en la oferta en las distintas etapas de las respuestas, dependiendo de lo que sugieran las pruebas y el contexto.  A pesar de que los enfoques basados en la demanda son los más recomendables, en las respuestas de emergencia suelen ser necesarios la construcción de letrinas comunales y el suministro temporal de agua en los lugares de abastecimiento para responder a las necesidades y los derechos de las comunidades afectadas por un desastre. 

Saneamiento total liderado por la comunidad

El saneamiento total liderado por la comunidad es una metodología innovadora que aúna los esfuerzos de la comunidad para eliminar la defecación al aire libre. El proceso de facilitación brinda a las comunidades la oportunidad de realizar sus propios estudios y análisis sobre la defecación al aire libre y debatir sobre sus consecuencias. Posteriormente, se anima a las comunidades a buscar sus propias soluciones y a organizarse para convertirse en zonas libres de defecación al aire libre.

Tanto el proceso de aprendizaje reflexivo como la comprensión sobre cuáles son los factores que pueden cambiar el comportamiento de las personas son aspectos fundamentales para iniciar un proceso de cambio sostenido del comportamiento.

Explore los recursos de Tearfund sobre saneamiento.

Mercadeo de saneamiento 

El mercadeo de saneamiento emplea técnicas de mercadeo social y comercial, con el fin de incrementar la oferta y la demanda de mejoras en el saneamiento y el abastecimiento de agua, particularmente entre personas que viven en situación de pobreza. 

Se basa en el supuesto de que, si la tecnología se presenta y se comercializa de forma adecuada y el mecanismo de suministro es de fácil acceso, muchas personas, incluidas aquellas que viven en situación de pobreza, estarían dispuestas a cubrir el costo de las instalaciones de agua y saneamiento que satisfagan sus necesidades. Este enfoque se relaciona estrechamente con los enfoques de medios de vida basados en la demanda, como el de saneamiento total liderado por la comunidad. 

Higiene

En conjunto, el agua, el saneamiento y las buenas prácticas de higiene desempeñan un importante papel en la prevención de enfermedades. Sin embargo, el acceso a agua limpia y a baños aceptables no se traduce necesariamente en buenas prácticas de higiene. Por esta razón, nos centramos en cambiar los comportamientos de higiene. El simple acto de lavarse las manos con jabón en los momentos clave puede reducir el número de casos de diarrea en más del 40 %. 

La falta de higiene afecta la salud y la dignidad, y, como resultado, disminuye la asistencia escolar y conlleva a la pérdida de ingresos. Hay muchos tipos de enfermedades vinculadas a la falta de higiene, que perjudican la salud de las personas y contribuyen a la malnutrición. En el mundo, las enfermedades de tipo diarreico constituyen la segunda causa más común de muertes de niños y niñas menores de cinco años.

La importancia del lavado de manos con jabón 

El lavado de manos con jabón es una de las maneras más rentables y eficaces de combatir las enfermedades infecciosas. Sin embargo, no basta con proporcionar agua y jabón. Esta es la razón por la que el cambio del comportamiento en torno al lavado de manos con jabón en momentos clave es uno de los aspectos fundamentales de nuestros programas de promoción de la higiene.

Abdisa Kasim hace una demostración de cómo lavarse las manos en un punto de abastecimiento de agua en el hospital de consulta Shashamene, Etiopía. Foto: Will Boase Photography

Abdisa Kasim hace una demostración de cómo lavarse las manos en un punto de abastecimiento de agua en el hospital de consulta Shashamene, Etiopía. Foto: Will Boase Photography

Lograr un cambio sostenible del comportamiento

Existen muchos otros comportamientos relacionados con la higiene que también reducen las enfermedades: desde la preparación segura de los alimentos y la protección de las fuentes de agua, hasta la eliminación adecuada de los desechos humanos y excrementos animales. 

El cambio sostenible del comportamiento es un importante aspecto en el ámbito del agua, el saneamiento y la higiene, pero puede ser difícil lograrse.  Hay numerosos factores que pueden determinar si las personas cambian sus comportamientos y la manera en que lo hacen; por ejemplo, las tradiciones y los hábitos, las creencias sobre si pueden realizar el cambio e, incluso, el hecho de si se dispone de los recursos necesarios a escala local (como jabón, lavamanos de manos libres, filtros de agua, etc.). 

Las motivaciones para cambiar los comportamientos y adoptar prácticas de higiene seguras pueden variar dependiendo de cada persona. Por ejemplo, el deseo de proteger la salud de la familia o la necesidad de ser aceptado en la comunidad. 

Enfoques clave para el cambio del comportamiento en materia de saneamiento e higiene

Género y agua, saneamiento e higiene

Para lograr la igualdad de género, es fundamental responder a las necesidades de las mujeres y las niñas con relación al agua, el saneamiento y la higiene. 

En el mundo, las mujeres y las niñas continúan siendo las principales encargadas de salir a recoger el agua para el hogar. Además, en ellas recae las principales actividades de cuidado de los miembros del hogar que contraen enfermedades relacionadas con la diarrea. Día tras día, consiguen agua, elemento fundamental para la seguridad alimentaria y los medios de vida.  

Sin embargo, a pesar de estas responsabilidades, la desigualdad de acceso al agua y a la tierra significa que las mujeres son las que más sufren las consecuencias de la falta de agua. 

Las mujeres y las niñas son especialmente vulnerables al abuso y las agresiones; por ejemplo, generalmente tienen que esperar a que oscurezca para salir a hacer sus necesidades al aire libre y en baños, o tienen que ir a recoger agua a lugares remotos. 

Tearfund involucra tanto a las mujeres como a los hombres en la planificación y la gestión de los servicios de agua y saneamiento. En nuestros proyectos, damos prioridad a las necesidades, preocupaciones y preferencias de las mujeres mediante un enfoque sensible al género. Trabajamos para empoderar a las mujeres con el fin de que compartan sus conocimientos, mejoren sus habilidades y fortalezcan su poder de toma de decisiones.  

Las pruebas indican que este enfoque de integración de la perspectiva de género puede aumentar la influencia, la visibilidad y la participación de la mujer en sus comunidades y en las iniciativas comunitarias relacionadas con el agua, el saneamiento y la higiene. 

Contextos de conflicto y agua, saneamiento e higiene

Durante el trabajo en contextos de conflicto, es importante que los proyectos tengan en cuenta su impacto en las dinámicas y los factores determinantes del conflicto. En el caso de los proyectos de agua, saneamiento e higiene, es probable que las actividades puedan concebirse de tal manera que no solo ayuden a responder a las necesidades en materia de agua, saneamiento e higiene, sino que también tengan un efecto positivo en el conflicto mismo.

El enfoque de Tearfund de agua, saneamiento e higiene sensible a las necesidades de los Estados frágiles y afectados por conflictos, se basa en una comprensión cada vez mayor de los beneficios que aportan los servicios de agua, saneamiento e higiene para la construcción de la paz y la consolidación del Estado. Los programas de agua, saneamiento e higiene pueden representar un punto de partida clave para el desarrollo de las capacidades (fortaleciendo la gobernanza y la rendición de cuentas) y el desarrollo de la infraestructura. Además, pueden representar un medio de participación ciudadana y de movilización y empoderamiento de la comunidad.

Medio ambiente y agua, saneamiento e higiene

Todos los proyectos afectan al medio ambiente y, al mismo tiempo, resultan afectados por el medio ambiente. La sensibilidad y sostenibilidad con relación al medio ambiente son esenciales en cualquier programa de agua, saneamiento e higiene. 

El acceso universal al agua, el saneamiento seguro y la higiene es un aspecto fundamental para lograr el desarrollo sostenible. Si bien el Objetivo de Desarrollo del Milenio de agua se cumplió, los Estados miembros de las Naciones Unidas establecieron los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que se proponen acabar con la pobreza extrema de aquí a 2030. Los ODS reconocen la necesidad de adoptar prácticas de higiene sostenibles, además de servicios y sistemas de agua y saneamiento también sostenibles. De esta manera, la provisión de agua, saneamiento e higiene podrá continuar respondiendo a las necesidades de las personas a largo plazo, mediante la adaptación a las circunstancias cambiantes, las tensiones y perturbaciones. 

Tearfund reconoce las dinámicas y los procesos de interacción entre los usuarios de agua y el medio ambiente. También reconoce la importancia de que los enfoques de agua, saneamiento e higiene tengan en cuenta estos procesos en el contexto local, así como las influencias a escalas nacional y mundial. 

Explore las notas de orientación de Tearfund sobre medio ambiente y agua, saneamiento e higiene

Inclusividad y agua, saneamiento e higiene

Tearfund trabaja con todos los miembros de las comunidades locales: hombres, mujeres, niños y niñas, para asegurarse de que todos tengan igualdad de acceso a servicios de agua y saneamiento adecuados, seguros y sostenibles. Para garantizar que se responda en igualdad de condiciones a los derechos y las necesidades de las personas vulnerables, marginadas o discriminadas, suele ser necesario proporcionar un mayor grado de apoyo a estos grupos. Esto puede implicar trabajar con el gobierno local para ayudarlo a cuestionar los temas tabús, como la violencia de género. 

Incluso en los lugares en que ya existen servicios de agua, saneamiento e higiene, ciertas personas tienen más probabilidades de ser excluidas del acceso a estos servicios debido a su situación de vulnerabilidad, su marginación o la discriminación activa que sufren.  En casi todas las sociedades, estos grupos incluyen mujeres, niñas y niños, personas con discapacidades y enfermedades crónicas, personas de ciertas identidades de género, personas que pertenecen a grupos étnicos específicos o ciertas religiones o castas, personas que han sido desplazadas y personas que viven en zonas remotas. Estos grupos suelen tener una limitación de oportunidades, opciones y libertades, lo cual aumenta su vulnerabilidad a la pobreza. 

Se ha comprobado que los grupos desfavorecidos y marginados tienen menos capacidad de procurarse instalaciones sostenibles de agua, saneamiento e higiene, y suelen ser excluidos de los programas de ayuda humanitaria y de rehabilitación. Para el ejercicio efectivo de los derechos de todas las personas al agua, el saneamiento y la higiene, será necesario orientar nuestros esfuerzos  a los grupos más marginados y desfavorecidos, además de abordar numerosas cuestiones transversales, como la violencia de género y la inseguridad de tenencia de la tierra.