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Cómo responder a niños y niñas en situación de discapacidad

Blog sobre los desafíos y las alegrías de explicarles el evangelio a quienes puede ser difícil entenderlo

Escrito por Sas Conradie | 01 ago. 2022

Un primer plano de los torsos de tres niños africanos, uno al lado del otro, en un escritorio, bolígrafos en mano y libros abiertos.

Niños de la escuela Kawalo, cerca de Lugazi, Uganda. Desde cuando el centro comunitario Kitega empezó a trabajar con niños y niñas en situación de discapacidad, el estigma asociado a esa situación se ha venido reduciendo. Foto: Andrew Philip/Tearfund

Cuando mi esposa y yo decidimos casarnos, los dos éramos estudiantes. Así que tuvimos que buscar trabajo que nos permitiera poner pan sobre la mesa y techo sobre nuestras cabezas. Al final, encontramos trabajo como padres en una escuela para niños y niñas con discapacidades auditiva e intelectual. Este trabajo cambió nuestras vidas para siempre. 

Nuevo desafío

Ya de regreso de nuestra luna de miel, nos correspondió cuidar a cuatro chicos en nuestra casa, y en ocasiones hasta 20 niños y niñas en el centro donde vivíamos. Estos niños no solamente estaban en situación de discapacidad auditiva (lo que significaba que tampoco podían hablar), sino que también presentaban las edades intelectuales de niños entre dos y siete años a pesar de que sus edades físicas eran las de chicos entre los cinco y los 15 años.

Como si los desafíos a ese nivel no bastaran, algunos de los niños vivían en situaciones de discapacidad física y presentaban diversas formas de autismo. Ellos venían de contextos de pobreza y desatención extremas. En diversas partes del mundo, los niños y las niñas en esas condiciones pueden ser asesinados al nacer, o abandonados, o carecer de cuidados al punto que muy pocos de ellos sobreviven más allá de los cinco años.

Algunos de los niños vivían bajo situaciones familiares difíciles. No es posible imaginar personas más vulnerables en el mundo que los niños y las niñas que viven en esas situaciones de discapacidad. La Convención de la ONU Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reafirma los derechos a la vida, a la sobrevivencia, al desarrollo, a la protección y a la participación de los niños y las niñas en situación de discapacidad, pero este principio, con frecuencia, no se hace concreto en la realidad. ¿Qué debemos, entonces, hacer los creyentes? 

La guía del evangelio

Antes de empezar nuestro trabajo, mi esposa y yo leímos Mateo 25:34-46. Nos dimos cuenta que esos niños bien podrían ser aquellos a quienes Jesús se refirió en el versículo 40: «Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aún por el más pequeño, lo hicieron por mí» 

Un desafío específico para nosotros era que creíamos firmemente, y vivíamos conforme a lo que encontramos en Mateo 28:19-20: «Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo».

Nosotros nos involucramos en casi todas las iniciativas evangelísticas que se den: evangelización en la calle y en la playa, evangelización puerta a puerta y en centros de rehabilitación. ¿Cómo podríamos hacer discípulos de niños y niñas que no podían oír lo que les decíamos, no importa cuánto pudiéramos explicarles?

Tratábamos de explicar el evangelio usando tarjetas con ilustraciones, pero no era posible que los chicos las entendieran. Decidimos entonces hacer lo que Jesús dijo en los versículos 35 a 36 de Mateo 25: les mostramos el amor de Dios dándoles comida y agua, vistiéndolos y cuidándolos cuando se enfermaban o cuando necesitaban que los consoláramos.

«No podemos explicar lo que le pasó a ese chico, pero hubo un cambio radical en su vida»
Sas Conradie

Respuesta al amor de Dios

Solíamos llevarlos a pasear a campo abierto. Incluso los llevamos a una montaña en un teleférico. No era nada fácil, pero un día uno de los niños le preguntó a mi esposa en lenguaje de señas cuando ella lo llevó a la cama, si él podía orar. Fue una sorpresa para mi esposa, pero ella le dijo que sí. Él entonces respondió en lenguaje de señas: «Yo amo a Jesús porque él me ama»...

No podemos explicar lo que le pasó a ese chico, pero hubo un cambio radical en su vida. De alguna manera ese niño vio el amor de Dios en nuestras vidas por la manera como lo cuidábamos a él y a sus compañeros. Él entendió  ese amor y respondió al amor de Dios.

Luego de ocho meses maravillosos cuidando a esos niños y niñas salimos de esa escuela cuando yo empecé a trabajar por más tiempo en la Universidad de Sudáfrica. Pero ese tiempo cambió nuestra perspectiva del trabajo con niños y niñas en situación de discapacidad severa. Descubrimos que demostrar el tipo de amor expresado en el evangelio de Mateo podría ser innovador para sus vidas.

Aquí hay unas preguntas útiles para la reflexión que he tomado de un artículo en la edición 49 de la revista Paso a Paso acerca de trabajar con niños en situación de discapacidad:

  • ¿Por qué la gente llega a creer que los niños y las niñas en situación de discapacidad no pueden progresar? ¿Es esa la actitud correcta? Si no lo es, ¿por qué no?
  • ¿Qué tan importante es que el progreso de los niños y las niñas en situación de discapacidad se mida de manera individual?
  • ¿Qué puede hacerse para que los niños y las niñas en situación de discapacidad se desempeñen de manera plena en su comunidad? ¿Qué papel pueden jugar ustedes como individuos, iglesia u organización?
  • ¿Qué materiales locales están disponibles que se puedan transformar en juguetes apropiados para niños y niñas en situación de discapacidad?
  • ¿Qué clase de apoyo pueden ustedes proporcionarles a los padres de niños y niñas en situación de discapacidad como individuos, iglesia u organización?

Puede leer acerca de cómo pueden las iglesias ser más incluyentes y proveer un apoyo crucial a las familias que cuidan a sus seres queridos en situaciones de discapacidad severa. Este artículo fue tomado de Paso a Paso 108. 

 
Este blog es una actualización del artículo original publicado en Tearfund Learn en junio de 2019, cuando Sas Conradie era el Gerente de Alianzas Estratégicas y Teología de Tearfund para África.

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Escrito por  Sas Conradie

El Dr. Sas Conradie es el gerente de Alianzas Estratégicas y Teología de Tearfund para África.

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