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De extraño a amigo

Cuando practicamos la hospitalidad, los extraños se vuelven amigos

Escrito por Heidi Damon 2022 Disponible en Inglés, Francés, Portugués y Español

Preguntas para la reflexión  ¿Cómo ayuda usted a las personas a sentirse amadas y aceptadas en su hogar, iglesia y comunidad? ¿Hay personas en su comunidad que no siempre se sienten incluidas? Si la respuesta es «sí», ¿cuál es la razón? ¿Qué podría hacer usted o su iglesia para que las personas se sientan mejor recibidas?

Una de las mejores formas de estrechar lazos con los demás es compartir una comida. Foto: Andrew Philip/Tearfund

Indra, Alisha (eight) and Prakash (three) on the steps of their home in Nepal.

De: Hogar y hospitalidad - Paso a Paso 116

Cómo la hospitalidad, la bondad y la planificación pueden reducir la vulnerabilidad y ayudar a que las comunidades florezcan

En mi país de origen, Sri Lanka, se considera un honor recibir a alguien en tu hogar y ofrecerle comida y bebida. Al aceptar esta cortesía, la persona invitada muestra su aprecio por la generosidad de sus anfitriones y, a su vez, los honra. Este simple acto de dar y recibir forja una relación más estrecha. 

La hospitalidad es el acto de abrir nuestro hogar, nuestra vida, nuestra iglesia y nuestra comunidad a amigos, vecinos y extraños. Cuando demostramos afecto y generosidad con nuestra hospitalidad, creamos un ambiente en el que las personas son bienvenidas e incluidas, y en el que los extraños se convierten en amigos.

Isaías 58:7 nos recuerda que compartir nuestro alimento con las personas que pasan hambre y brindar refugio a la persona errante es un acto de adoración. En su ministerio, Jesús destacó la importancia de ello (p. ej. Lucas 10:25–37 y en Mateo 25:34–40).

Cuando somos hospitalarios, respondemos al amor y la generosidad de Dios para con nosotros, pues amamos y aceptamos a las personas que nos rodean. 

Acogida

He aquí algunos aspectos de la hospitalidad que pueden ayudarnos a dar una cálida bienvenida a todas las personas, sea cual sea su origen étnico, religión, procedencia o situación actual.

  • Gratitud. La hospitalidad puede ser difícil, en especial cuando no conocemos a las personas que estamos recibiendo. Ser hospitalarios desde la expresión de gratitud a Dios puede ayudarnos a compartir el amor y las bendiciones de Dios con los demás.
  • Humildad. Recibamos a las personas con humildad y respeto, no buscando cambiarlas, sino ofreciendo aceptación y un lugar seguro en el que puedan crecer y desarrollarse plenamente. 
  • Escucha. Es un privilegio que las personas compartan sus historias con nosotros: sus vivencias, su coraje y su vulnerabilidad. Cuando escuchamos, forjamos relaciones y mostramos respeto. Es una forma de honrar al huésped.
  • Celebración y luto. La hospitalidad nos da la oportunidad de gozarnos con los que se gozan y llorar con los que lloran (Romanos 12:15). Al compartir los altibajos de la vida con los demás, crece la comprensión mutua y se fortalecen las relaciones. 
 
Preguntas para la reflexión  ¿Cómo ayuda usted a las personas a sentirse amadas y aceptadas en su hogar, iglesia y comunidad? ¿Hay personas en su comunidad que no siempre se sienten incluidas? Si la respuesta es «sí», ¿cuál es la razón? ¿Qué podría hacer usted o su iglesia para que las personas se sientan mejor recibidas?

Unas amigas se saludan afectuosamente en Sudán del Sur

Todas las personas necesitan sentirse amadas y aceptadas, y la hospitalidad ayuda a satisfacer esta necesidad. Profundiza las relaciones existentes y crea el espacio para que florezcan otras nuevas. Promueve la paz, la comprensión y la reconciliación, y proporciona un entorno en que todas las procedencias y nacionalidades son bienvenidas, valoradas y celebradas.

Preguntas para la reflexión 

  • ¿Cómo ayuda usted a las personas a sentirse amadas y aceptadas en su hogar, iglesia y comunidad?
  • ¿Hay personas en su comunidad que no siempre se sienten incluidas? Si la respuesta es «sí», ¿cuál es la razón?
  • ¿Qué podría hacer usted o su iglesia para que las personas se sientan mejor recibidas?

Escrito por

Escrito por  Heidi Damon

Heidi Damon dirige el trabajo de movilización de la iglesia a nivel internacional de Tearfund.

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