por Ian Horne.
Las huertas pequeñas cerca de la casa familiar tradicionalmente han hecho una contribución importante a la nutrición familiar. Las huertas caseras pueden ayudar a proporcionar variedad en la dieta y suministrar vitales vitaminas y minerales, hidratos de carbono y proteínas. La buena nutrición ayuda al cuerpo a resistir enfermedades, por lo que las huertas caseras ayudan a mejorar la salud de la familia.
En años recientes, las dietas tradicionales de mucha gente han cambiado. Ahora se comen alimentos más procesados. Ahora los agricultores rurales pueden cultivar productos para vender en lugar de para el uso familiar. Esto significa que pueden cultivar menos variedades de plantas, particularmente de verduras. Ya no se encuentran hojas, raíces y bayas silvestres tradicionalmente cosechadas como alimento como resultado de la deforestación y falta de acceso a las tierras comunales. Debido a estas tendencias, la dieta de mucha gente pobre ha perdido su variedad original de alimentos tradicionales y a la gente le falta el ingreso suficiente para comprar una dieta variada y adecuada. Las huertas caseras pueden ayudar a mejorar la nutrición de la familia, animar el cultivo de las variedades tradicionales, mejorar la salud, producir plantas medicinales y ahorrar dinero.
El trabajo con mujeres normalmente es la clave para mejorar la nutrición a través de las huertas caseras. Las madres embarazadas y lactantes y los niños de corta edad tienen más probabilidades de padecer de desnutrición. Las mujeres también normalmente preparan, procesan y almacenan los suministros de alimento familiares.
Antes de planear tal trabajo, dejar tiempo para evaluar los problemas nutritivos locales y considerar cómo podrían resolverse. Donde la falta de proteína es un problema serio, los proyectos de huertas caseras pueden incluir el cultivo de especies con elevada proteína, como frijoles de todos los tipos, así como la crianza de peces, pollos y animales pequeños. En situaciones donde las deficiencias de hierro (anemia) y el calcio son comunes, promover las verduras con alto contenido de hierro y de calcio. Donde la deficiencia de vitamina A causa mala salud y ceguera nocturna entre el pobres, promover las verduras frescas y otros cultivos, como los pimentones y zanahorias que son ricos en vitamina A.
En áreas urbanas puede haber una pequeña porción de tierra fuera de la casa o a la orilla del camino que podría cultivarse. Por otra parte pueden cultivarse hierbas, tomates y verduras frescas en receptáculos hechos de neumáticos usados o cubos de plástico cerca de ventanas o puertas y pueden regarse con agua servida.
Cómo establecer un proyecto de huerta casera
Podemos aprender mucho sobre cómo preparar una huerta casera de la experiencia de la Asociación San Lucas (ASL) en el Perú. He aquí algunos puntos claves para el éxito.
-
Evaluar las necesidades nutritivas locales
¿Cuáles son los principales problemas nutritivos en la comunidad y cómo se relacionan con los hábitos de comida?
- ¿Qué variedades se cultivan? ¿Se usan para generar ingreso o para consumo de la familia?
- ¿Cómo presupuestan las familias la compra de alimento?
- ¿Cuáles son los problemas principales en la producción de alimentos (por ejemplo, falta de tierra o mano de obra, daño de las pestes, falta de habilidades, almacenamiento inadecuado)?
- ¿Cuáles son los problemas principales para la cocción y preparación de alimentos?
-
Organización
Considerar cuidadosamente cómo organizar la producción – ya sea en parcelas individuales o comunales y cómo coordinar apoyo.
-
Escoger bien las plantas
Las plantas deben ser:
- fáciles de cultivar, con ciclo de crecimiento corto o estación de cosecha prolongada
- adaptadas al clima y terreno locales
- cultivadas localmente
- populares, con un buen sabor
- resistentes a pestes y enfermedades.
Al escoger las verduras más convenientes, estudiar la dieta de las familias pobres con buena salud. También estudiar la dieta de la gente de más edad con costumbres alimenticias más tradicionales.
-
Relacionar la producción con la buena nutrición
La capacitación agradable en nutrición y preparación de comidas equilibradas es vital. Puede ser que se necesite desafiar los prejuicios locales contra ciertos alimentos.
-
Disponibilidad de agua
Cuando el agua es escasa es probable que otras necesidades domésticas tomen prioridad. Mejorar el agua disponible para las plantas de la siguiente manera:
- cubrir la tierra alrededor de las plantas con un pajote de hojas o césped
- poner a la sombra las plantas nuevas
- quitar las malezas (compiten por el agua)
- agregar estiércol y abono para mejorar la retención de agua.
-
Las pestes y enfermedades
Proporcionar ayuda técnica para identificar y tratar las pestes y enfermedades. Ayudar a los productores a preparar pesticides orgánicos. Distribuir folletos con diagramas claros.
-
Proteger y alimentar la tierra
Considerar el uso de técnicas como cultivos de cobertura para cubrir el suelo y barreras de contorno que previenen que la tierra se erosione. ASL anima la producción de abono para mejorar la fertilidad de la tierra.
Unos pocos comentarios finales
Warmikunam Cristianas Trabajaykan (WCT) trabaja con grupos indígenas en el norte del Perú. Han encontrado los proyectos de huertas caseras útiles para potenciar a las mujeres y desarrollar organizaciones locales más eficaces. Este trabajo puede redundar en la producción comercial y el procesamiento de productos hortícolas para generar ingreso extra. Tales proyectos contribuyen a ampliar el desarrollo y solidaridad de la comunidad.
PRODAD, en Nicaragua, anima a los productores a compartir parte de sus productos hortícolas con las viudas, centros que alimentan a los niños y a otras personas necesitadas, demostrando cuidado y preocupación dentro de la comunidad.
En las áreas rurales, la gente sin tierra es a menudo la más vulnerable a la desnutrición. Para que las huertas caseras beneficien a tales personas, necesitaremos ayudarlos a asegurar su acceso a la tierra.
Especiales gracias se deben a los asociados de Tearfund la Asociación San Lucas y Warmikunam Cristianas Trabajaykan (Perú), CORCRIDE (Honduras), y PRODAD (Nicaragua), que proporcionaron la información para este artículo.
Ian Horne es un nutricionista con interés en el desarrollo rural y actualmente trabaja con Tearfund como Oficial de Programa para la Región Andina. Trabajó anteriormente en un proyecto de huertas caseras en México.