De: Paso a Paso 85

Cómo cuidar los árboles y aprovechar al máximo todos los beneficios que brindan

Leamos Génesis 1:11-12.

Desde el inicio de la Biblia, en el libro de Génesis, encontramos que se mencionan los árboles. 

No sólo una variedad de árbol, sino varios tipos. No se mencionan únicamente por su belleza, sino porque cada uno daba frutos con semillas dentro. Nos fueron dados para que los utilizáramos. Esto muestra la generosidad de Dios con nosotros en abundancia y en variedad. Algunas semillas producían aceite que podía utilizarse para cocinar e iluminarse, para fines medicinales y para tratamientos de belleza. Las frutas y las semillas proporcionaban alimento. A esto podemos agregar: sombra, rompevientos, hábitats para los animales, materiales de construcción, árboles de perfume dulce e incienso. ¡Y Dios consideró que era muy bueno!

Leamos Génesis 1:29-30.

Dios nos dio plantas y árboles de semillas para nosotros utilizarlos, y como alimento para los animales.

Dios hizo los árboles con frutas de semillas. Él nos dio la posibilidad de aumentar su cantidad sembrando las semillas.

En Génesis 2:8-9 vemos que Dios sembró un jardín, y en Génesis 2:15, otorgó a Adán la responsabilidad de atenderlo – lo que significa administrarlo adecuadamente. Adán debía ‘cuidarlo’. Los árboles requieren cuidados para poder dar frutos y beneficiar a la humanidad, contribuyendo así con nuestro bienestar general. Con nuestro cuidado, los árboles podrían ayudar grandemente a reducir la pobreza mundial.

En Génesis 2:16-17, Dios le dio tanto al hombre como a la mujer su primera ordenanza, y esta se refería al fruto del árbol, pero ellos desobedecieron. Vemos en los evangelios que Cristo murió en un árbol para el perdón de nuestros pecados. Podemos empezar de nuevo.

En el libro del Apocalipsis, en el otro extremo de la Biblia, encontramos más referencias a los árboles. Nosotros tendremos derecho a comer del árbol de la vida (Apocalipsis 2:7), si somos vencedores tal como nos muestra el Espíritu de Dios. Hay árboles en el paraíso de Dios.

En Apocalipsis 22, aprendemos que el árbol de la vida da cosechas de frutos 12 veces al año, y sus hojas sirven para la sanación de las naciones. Existen muchos árboles con virtudes curativas a nuestra disposición en estos momentos, lo cual es una señal de la provisión de Dios para nosotros.

Chris Hawksbee trabaja como consultor de desarrollo. Él se especializa en varios temas incluyendo la silvicultura. Vive en Paraguay.

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