Rosa Mariano, una miembro activa del Equipo de vida de la Provincia de Zambezia, saluda a sus vecinos. Foto: Rebecca J Vander Meulen

De: Paso a Paso 90

Artículos sobre cómo aprender de las experiencias de los demás, e historias y consejos de diversos lugares del mundo

Posiblemente pensemos que no aprendemos mucho en nuestras vidas cotidianas, pero cuando tomamos el tiempo para reflexionar sobre lo que hemos aprendido, nos puede sorprender y animar. También puede ayudarnos a planificar metas de aprendizaje para el futuro. Más abajo hay un ejemplo trabajado para que lo copie y lo rellene que le ayudará a reflexionar sobre el pasado y planificar para el futuro. En la siguiente página, hemos sugerido algunas maneras alternativas de aprendizaje que podrían ayudarle a lograr sus metas de aprendizaje sin recursos costosos ni capacitación formal.

Paso 1

Piense en cosas que ha aprendido en el último mes. Pueden ser habilidades prácticas, tales como hacer un presupuesto familiar, reconocer los síntomas de una enfermedad, hablar un idioma extranjero o facilitar un debate en grupo. O quizás es una lección de vida, tales como el modo de manejar a las personas difíciles o cómo ser efectivo en el lugar de trabajo.

Paso 2

Piense en cómo aprendió esta habilidad o lección. Aprendemos de muchas maneras distintas. Más abajo hay algunas sugerencias de las que puede escoger o puede agregar sus propias sugerencias.

Paso 3

Ahora piense en algo que quiere aprender en el futuro. ¿Qué quiere comprender mejor? ¿Qué nueva habilidad le gustaría tener?

Paso 4

Piense en cómo puede aprender esta habilidad o lección. ¿Qué recursos o personas pueden ayudarle a aprender lo que quiere saber?

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Aprendizaje de uno a uno

Aprendizaje de uno a uno

A través de una conversación de uno a uno se aprende mucho. Esto puede implicar que alguien transmita sus conocimientos y experiencias sobre un asunto o, si conoce muy poco sobre un tema, escuchar y hacer preguntas que le hagan pensar en las cosas de una manera diferente.

Estas conversaciones podrían ser espontáneas y con frecuencia ocurren de manera informal. Escuchamos a otra persona y lo que esta persona dice nos hace pensar y darnos cuenta de cosas que antes no sabíamos. Si encuentra a una persona que es especialmente buena para transmitir sus propios conocimientos o puede hacer buenas preguntas que le ayuden a usted a pensar por sí mismo, podrían convenir reunirse de manera regular, quizás una vez cada dos semanas durante unos cuantos meses. Es buena idea convenir lo que usted quiere aprender por medio de estas conversaciones más formales de modo que puedan alcanzar su meta juntos.


Juego de roles

Los niños son estudiantes muy efectivos. De hecho, ¡a menudo aprenden mejor que muchos adultos! Una de las razones de esto es que, con frecuencia, al crecer dejamos de usar uno de los mecanismos de aprendizaje más poderosos que poseemos –el juego– porque pensamos que sólo es apropiado para los niños. Pero el juego es una herramienta de aprendizaje muy efectiva porque se está practicando una habilidad en un entorno donde existen pocos riesgos si no sale bien.

Por ejemplo: Podría usarse el juego de roles para “practicar” lo que harían como comunidad si caen lluvias fuertes y el río se desborda en su aldea. Se utiliza la imaginación para simular que esto ha ocurrido –y se decide lo que debe hacerse y quién debe hacerlo. Después de hacer esto, evalúe la efectividad de sus acciones y elecciones: ¿Qué pudo haberse hecho mejor? ¿Qué le sorprendió? Esto es aprender por medio de una combinación de juego y reflexión colectiva.


Intercambio de habilidades

Usted podría tener una habilidad que puede enseñarle a otra persona y otra persona podría tener una habilidad que usted quiere aprender. ¿Por qué no organizarse para intercambiar habilidades? Quizás usted toca los tambores y quiere aprender a hablar un dialecto local. A nivel más amplio, podría hacer una “auditoría de habilidades” de su comunidad: preguntar quién sabe qué y cómo pueden otros aprender de ellos. Busque a una persona que le pueda enseñar la habilidad específica que usted quiere aprender. Piense en las habilidades que usted puede ofrecer enseñarles a los demás. Empiecen con un número pequeño de sesiones y vean cómo se va desarrollando el “intercambio de habilidades”.


Aprendiendo en grupo

¿Hay un grupo de personas en su comunidad que quiere aprender sobre un tema específico? ¿Hay otras personas en su región que quieren explorar una nueva área de aprendizaje? Algunos ejemplos de posibles temas incluyen asuntos tales como los derechos de la niñez, agua y saneamiento, o prácticas agrícolas. Podría reunir a un grupo informal para intercambiar aprendizaje y animarse unos a otros. Podrían reunirse de manera regular y tomar turnos para compartir lo que han estado aprendiendo y así beneficiar al grupo entero.

Agradecemos a Tim Almond, Asesor de Aprendizaje y Desarrollo, Tearfund.

Aprendiendo en grupo

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