Brasil: plantar para el futuro

Flávia Marques Amorim

Acción Evangélica (ACEV) es una organización asociada de Tearfund que opera en una región semiárida del noreste de Brasil.

Las regiones semiáridas son vulnerables frente a los cambios en las precipitaciones, que pueden ser producto del cambio climático. Foto: Marcus Perkins/Tearfund
Las regiones semiáridas son vulnerables frente a los cambios en las precipitaciones, que pueden ser producto del cambio climático. Foto: Marcus Perkins Tearfund

ACEV trabaja con sus colaboradores para desarrollar proyectos sostenibles cuyo propósito es fomentar una relación sana con el medio ambiente. Su Proyecto Plantación se implementa junto con sus otros proyectos de perforación de pozos y agroforestería. Los pozos proporcionan el agua potable, vital para las comunidades pobres, y el trabajo de agroforestería promueve la sostenibilidad del medio ambiente y la reforestación.

El Proyecto Plantación de ACEV promueve el empleo de métodos agrícolas orgánicos. Ayuda a las familias a aprender a sembrar cultivos sanos y de calidad sin utilizar pesticidas ni fertilizantes químicos. El equipo del proyecto apoya y guía a las familias durante seis meses, y un consultor agrícola les proporciona asesoría. Estos profesionales trabajan con los agricultores en cuestiones como el uso del agua y el microrriego, el cuidado y la fertilidad del suelo, los cultivos adecuados, la rotación de cultivos y los fertilizantes e insecticidas naturales. También animan a los participantes a establecer cooperativas de agricultores.

Para ACEV, la educación es un elemento clave. Las comunidades pueden participar en talleres sobre temas relacionados con el medio ambiente; por ejemplo:

  • eliminación adecuada de la basura;
  • valoración y protección de plantas y animales locales poco comunes; y
  • plantación de especies adecuadas de árboles, como el neem y el moringa, con capacidad de resistencia en zonas semiáridas.

Al final de estos talleres, se les pide a las comunidades que se comprometan a adoptar buenas prácticas medioambientales. Durante los tres años que lleva operando el proyecto, el personal de ACEV ha observado cambios en los hábitos de cuidado del medio ambiente.

José Ivonildo Fernandes, que trabajó con la comunidad de Sítio Pinheira, en Manaíra, señala:

“En primer lugar, se cercó el área. Luego, sembramos cultivos como plátano, granadilla y guandú a lo largo de la cerca, que actúan como barrera contra el viento y, además, constituyen una fuente de alimentos e ingresos. Otro importante paso fue diversificar los vegetales que se plantaban. La comunidad ahora siembra nuevos cultivos, como remolacha (beterraga), pimiento (pimentón), zanahoria, calabacín (zapallito) y col (repollo), además de lechuga y cilantro, que ya cultivaba antes. Todos estos cultivos se producen de forma orgánica con insecticidas naturales [Nota de la editora: ver recuadro con ejemplos]. Antes, quemábamos los matorrales y los restos de cultivos, pero ahora los convertimos en compost y los mezclamos con abono animal para fertilizar nuestras tierras”.

Gracias al Proyecto Plantación, las personas cuentan con una fuente confiable de alimentos orgánicos sanos. Debido a que no se usan productos químicos, se protege la calidad del agua. La labranza mínima protege la estructura y la fertilidad del suelo, y reduce la erosión. Todas estas prácticas fomentan la biodiversidad local y ayudan a proteger el medio ambiente.

Antonio Felix Florentino, coordinador de una cooperativa en Sítio Pinheira, explica:

‘“Actualmente, con la ayuda de ACEV, ya no necesito salir de Pinheira a trabajar en otro lugar para ganarme la vida. Lo que más me ha impresionado sobre esta organización es la manera en que nos han animado y nos han apoyado a proteger la naturaleza y el medio ambiente. En el pasado, no nos importaba mucho proteger la tierra que Dios nos ha dado, pero ahora sí queremos hacerlo.

Este año, hemos vivido una terrible sequía, pero, gracias a Dios, ahora podemos disfrutar de los beneficios del Proyecto Plantación. Estoy seguro de que Dios nos ha bendecido y continuará bendiciendo nuestras vidas y este lugar”.

Flávia Marques Amorim es coordinadora de programas sociales de ACEV.

Sitio web: www.acevbrasil.org.br (en portugués).


Cómo preparar insecticidas naturales

Chile (ají) Muela una taza de chiles (con mucho cuidado de que no le salpique en los ojos o en la boca), agregue dos litros de agua, revuelva bien y déjelo reposar. Cuele el líquido y agréguele un poco de agua jabonosa. Rocíe sobre los cultivos.

Tabaco Hierva dos puñados de hojas secas o restos de cigarrillos en dos litros de agua durante veinte minutos. Agregue un poco de jabón, mezcle y deje enfriar. Diluya con cinco litros de agua fría y rocíe sobre los cultivos.

Neem Muela dos puñados de frutos maduros del neem y mezcle bien con un litro de agua. Deje remojando durante la noche, escurra y utilícelo para rociar sobre los cultivos.


Términos utilizados en este artículo

Agroforestería: siembra de cultivos y árboles en el mismo lugar con el fin de que ambos se beneficien.

Biodiversidad: variedad de plantas y vida animal en una zona.

Labranza mínima: el menor grado de laboreo posible del suelo al plantar las semillas con el propósito de mejorar la fertilidad, reducir la erosión del suelo y retener el agua en el suelo.

Región semiárida: zona con bajos niveles de precipitaciones, pero que no es desierto.