Personas con SIDA

por Joe Harbison.

En la actualidad, noticias alarmantes acerca de la propagación del SIDA se pueden encontrar casi todos los días en los diarios. No importa de donde proviene la enfermedad o que grupos corren mayor riesgo de ser contaminados; todos podemos estar seguros de una cosa: el SIDA pronto nos afectará de una forma u otra. Todos necesitamos ser informados sobre la propagación y la prevención del SIDA.

En Tailandia, muchas personas se quejan de que el gobierno no hace lo suficiente para combatir la amenaza que representa el SIDA; sin embargo, no se dan cuenta de todo lo que las pequeñas organizaciones y las iglesias podrían hacer.
 La iglesia debe proveer una respuesta efectiva al problema del SIDA. La historia reciente nos muestra la manera en la cual el cuerpo de Cristo ha tratado de llenar las necesidades de los refugiados, a través de diferentes organizaciones, en todos los continentes. Cristianos desinteresados trabajan a nivel mundial, ayudando a los  que no tienen casa, a los desvalidos y a los oprimidos. En esta década, la iglesia deberá vencer su resistencia a servir a las personas con SIDA y deberá aceptar el desafío de Cristo: “Ama al prójimo como a ti mismo”.

Aquí en Tailandia la situación es grave. Informes recientes de entidades gubernamentales y privadas, revelaron que  en el norte del país cerca del 30% de hombre, cuyas edades varían entre 18 y 29 años, son portadores del virus VIH. Más del 70% de las prostitutas están infectadas. Se calcula que en Tailandia hay 50.000 personas infectadas.

La forma de vida en Tailandia ha desempeñado un papel importante en el ritmo de la propagación del SIDA, lo mismo que sucede en otros países. Así como en la mayoría de las sociedades, los Tailandeses valoran la fidelidad en sus relaciones para toda la vida. Sin embargo, a la gente joven se le invita a visitar burdeles locales para su introducción al sexo. A los ejecutivos, en viaje de negocios por diferentes provincias, no se les considera “bienvenidos” hasta que no hayan tenido un encuentro sexual con alguna persona local. Las esposas animan a sus esposos a usar los servicios de una “anfitriona” durante el período de embarazo. La iglesia de Tailandia está comenzando a enfrentar el reto que representa el SIDA. Muchos líderes cristianos están participando en un proyecto comunitario local – cuyo objetivo es el de evangelizar y ayudar en una forma práctica a las personas con SIDA – El centro ACT (Consejos y formación sobre el SIDA), situado en el barrio pobre de Klong Toey de Bangkok, comenzó en agosto de 1990. Se especializa en informar, aconsejar y examinar a las personas  afectadas de una forma u otra, con el SIDA. El personal de ACT y los voluntarios de la iglesia van a la comunidad para realizar encuestas y para promocionar el Centro ACT.
Próximamente, una clínica se abrirá en Chiang Mai, en el norte de Tailandia.

DESARROLLO DE UN MINISTERIO DEL SIDA

1. Entender las necesidades

Conozca a las personas que usted desee ayudar y entienda sus necesidades. Las siguientes personas son reales pero sus nombres han sido cambiados. Tal vez usted reconoce a alguien de su propia comunidad que está en la misma situación...

Chiang fue la primera persona con SIDA en Tailandia que recibió bastante publicidad. El trabajaba en un hospital, cuando cayó enfermo, hace más o menos siete años. Durante su estancia en el hospital, él necesitó una transfusión de sangre y enfermó del SIDA. Aunque Chiang gozaba de buena salud después, él perdió su trabajo. Amigos y familiares lo rechazaron por su enfermedad. Desde esa fecha, Chiang ha tenido que mudarse 32 veces por el temor de los vecinos, quienes pensaban que él era un peligro para la comunidad.

Noi es una mujer joven, de la región más pobre del Nordeste. A ella le ofrecieron trabajo como anfitriona, en uno de los muchos distritos que ofrecen entretenimiento en Bangkok. Cuando ella se dio cuenta de que significaría una vida de prostitución y por consiguiente propensa a contagiarse con el virus VIH, ya era demasiado tarde. En un reciente examen de sangre, Noi fue diagnosticada VIH positiva.

Nitaya es una mujer de la zona rural, casada. Su esposo trabajaba en la ciudad. Durante su permanencia en la ciudad, él utilizaba los servicios de un salón de masajes y contrajo SIDA. Aunque Nitaya era fiel a su marido, cuando él regresó de la ciudad le transmitió la enfermedad. Ellos ahora deben hacer planes para sus hijos quienes, tal vez, serán huérfanos antes de llegar a la adolescencia.

2. Contactar al gobierno y a los oficiales sanitarios

Estas agencias tendrán la más reciente información y los materiales necesarios para ayudar a otros grupos a determinar y a educar comunidades. La mayoría de estos organismos del gobierno ayudarán a grupos que ofrecen servicios y ayuda a los que corren mayor riesgo de contaminación.

Al comenzar el programa ACT hablamos con muchos oficiales sanitarios. Descubrimos que la mayor necesidad fue la de informar y aconsejar a individuos y a la comunidad en general. Son ilimitadas las oportunidades que los trabajadores cristianos tienen para ofrecer esperanza a las personas que temen esta enfermedad incurable. La información es muy importante, especialmente para los jóvenes, para asegurarse de que no sea por ignorancia que contraigan el virus VIH.

3. Hablar con líderes de las iglesias

Los líderes de iglesias locales necesitan ser informados Aunque los líderes de las iglesias en nuestra ciudad estaban preocupados por el SIDA, ellos tenían poca información, Un seminario hizo posible que aprendieran más acerca de esta enfermedad y cómo planear las acciones futuras.

Está claro que la iglesia tiene el reto de llegar a los más necesitados antes de que sea demasiado tarde. Aquí hay algunas sugerencias acerca de lo que la iglesia puede hacer inmediatamente, para cubrir las necesidades...

EDUCAR

Los líderes de las iglesias no se deben sentir avergonzados de decir a sus congregaciones  la verdad sobre la propagación del SIDA. La gente joven debe ser advertida de los peligros que existen si se tienen relaciones pre y extra maritales y del abuso de la droga. Cristianos responsables deberían dar la mayor información posible a través de folletos y revistas.

COOPERAR

Pocas iglesias tienen los recursos necesarios para establecer grandes ministerios del SIDA. Sin embargo pueden trabajar juntas para proveer los recursos y el personal que hará que se lleve a cabo el trabajo.

DAR LA BIENVENIDA

Las personas con SIDA, o propensas a su contagio, deben ser bienvenidas al cuidado comunitario de la iglesia. Desde el comienzo, la iglesia ha sido un refugio de esperanza para aquellos que no la tienen. Cuando los cristianos estén mejor informados sobre el SIDA y la manera de cómo es transmitido, ellos se sentirán más seguros para ayudar a las víctimas de esta enfermedad.

Así como la iglesia da su amor, nosotros podemos ofrecer no sólo esperanza, sino también ayuda a los que temen y a los que sufren.

Joe Harbison ha vivido con su familia en Tailandia durante nueve años, trabajando en varios proyectos de desarrollo de comunidades. El es ahora el Director del programa ACT.